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miércoles, 7 de agosto de 2019

6 RAZONES POR LAS QUE TOMAMOS MALAS DECISIONES Y QUÉ PODEMOS HACER PARA SOLUCIONARLO



Mike Erwin en hbr.org del pasado 1 de agosto plantea que diversas investigaciones han puesto de manifiesto que una persona toma aproximadamente 2.000 decisiones por hora. La mayoría son menores y son automáticas o instintivas como por ejemplo cómo vestirnos para ir al trabajo o cuándo comer algo. Pero muchas pueden necesitar una reflexión seria y tener consecuencias serias si no son adecuadas. Por tanto tomar buenas decisiones es muy importante, en todas las facetas de nuestra vida para garantizar entre otros aspectos nuestra seguridad, bienestar, relaciones,…

El autor ha encontrado que los siguientes factores afectan negativamente la toma de decisiones y por lo tanto cuando tengamos que tomar decisiones trascendentales debemos estar alerta ante:

1.- FATIGA MENTAL.  Hasta las personas con más energía no tienen energía mental inacabable. Nuestra capacidad para el desempeño de tareas mentales y tomar decisiones se va agotando cuando se utiliza de forma continuada. Uno de los estudios más famosos sobre el tema mostraba que a los prisioneros se les suele conceder con mayor frecuencia la libertad condicionada cunado la decisión se toma por la mañana.

Para contrarrestar este efecto debemos identificar as decisiones más importantes que tenemos que tomar y procurar priorizar el tiempo para intentar tomarlas cuando nuestros niveles de energía son más elevados.

2.- ESTADO DE DISTRACCIÓN MANTENIDO. El tsunami tecnológico de la última década ha creado un entorno en el que la información y la comunicación nunca cesan. Los investigadores sobre el tema estiman que nuestras mentes procesan en la actualidad un volumen de información 5 veces mayor a l de 1986. Consecuentemente muchos de nosotros vivimos en un estado continuo de distracción y luchando por centrarnos.

Para amortiguar esta situación debemos intentar dedicar tiempo diariamente a desconectar del flujo constante de información y no consultar los correos, noticias, redes sociales, etc, durante ese tiempo.

3.- FALTA DE PARTICIPACIÓN Y OPINIONES. The Kellogg School of Management ha encontrado que en una reunión típica,una media de tres personas son las que intervienen durante el 70% del tiempo, ya que como Susan Cain explica en su libro “Quiet” muchos introvertidos evitan hablar en las reuniones hasta que deciden qué es lo que quieren decir, lo cual puede ser un problema porque con frecuencia son miembros del equipo que pueden aportar las mejores ideas ya que dedican mucho tiempo a la reflexión.

Para contrarrestar esta situación podemos enviar la agenda de la reunión con la suficiente antelación para que todos los participantes tengan tiempo de preparar sus contribuciones y trabajar para crear una cultura en las reuniones que permita la participación de todos.

4.- MULTITAREA. Existen pocos puestos de trabajo en el mundo actualmente que no requieran algún tipo de multitarea.Aunque esta sea la realidad las investigaciones demuestran que el desempeño, incluida la eficacia de la toma de decisiones se resiente hasta en un 40% cuando nos centramos en dos tareas cognitivas al mismo tiempo.

Cuando tengamos que tomar decisiones importantes debemos reservar tiempo para dedicarnos a una tarea exclusivamente.

5.- EMOCIONES. Experimentar frustración, ira, alegría, etc, constituye una parte fundamental de la experiencia humana diaria. Pero en sus momentos más álgidos pueden obstaculizar nuestra capacidad de tomar decisiones. Hablar o responder a un correo cuando nos sentimos muy irritados puede generar una situación complicada porque nuestras palabras no van a ser las correctas.

Para contrarrestar este efecto debemos prestar atención a nuestro estado emocional y centrarnos en el autocontrol, resistiendo la tentación de responder a las personas o tomar decisiones cuando estamos muy alterados emocionalmente. Podemos practicar el abandonar el ordenador o colgar el teléfono y responder o abordar la toma de decisión cuando seamos capaces de pensar más tranquila y serenamente.

6.- PARÁLISIS POR EL ANÁLISIS. Debido al exceso de información que tenemos que considerar cada vez tardamos más en tomar una decisión. Aunque éste proceso debe ser exhaustivo la mejor manera de tomar decisiones no suele consistir en dedicar más tiempo a él o buscar más información. En lugar de ello podemos revisar al información pertinente que necesitemos, marcar un plazo límite para tomar la decisión y mantenerla.

Las decisiones que tomamos determinan nuestra realidad. Impactan directamente en cómo empleamos nuestro tiempo y en qué información procesamos o ignoramos, moldean nuestras relaciones y contribuyen a nuestro nivel de energía y en el grado de eficiencia alcanzaremos en varios aspectos de nuestras vidas.


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