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domingo, 13 de septiembre de 2026

EL NARCISISMO EN EL MUNDO LABORAL

 


Sarah Davies en “Narcissists at work. How to navigate difficult people and workplace toxicity” plantea que comprender  el narcisismo ayuda a reconocer a personalidades difíciles y a dinámicas tóxicas, tanto a nivel personal como profesional.

En nuestra vida cotidiana podemos escoger distanciarnos de un amigo o familiar narcisista, pero en el trabajo no siempre tenemos esta elección, El entorno laboral ofrece a los narcisistas una plataforma perfecta: jerarquía, competición, validación, reconocimiento, marcadores medibles de “éxito”, admiración, estatus, etc, todos los ingredientes que necesitan para su insaciable ego.

Entender sus comportamientos y tácticas nos ayudará a ver a través de su fachada con claridad en lugar de con confusión. Cuando reconocemos los patrones podemos dejar de cuestionarnos a nosotros mismos y comenzar a protegernos.

En el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) el trastorno de personalidad narcisista (NPD) se describe como una condición a largo plazo caracterizada por  un patrón dominante de grandiosidad, una necesidad de admiración y una falta de empatía.

Muestran al menos cinco de las siguientes características:

1.- Enorme sentido de su propia importancia

Las personas con NPD esperan un tratamiento especial ya que tienen la necesidad de ser reconocidos como superiores a los demás.

2.- Necesidad de admiración

Presentan una necesidad patológica de ser admirados y atendidos.

3.- Ausencia de empatía

No experimentan la empatía de la forma que las personas no narcisistas la sienten. Por eso son incapaces de reconocer, de sentirse afectados, o de preocuparse por los sentimientos o necesidades de los demás.

4.- Exceso de preocupación por su “éxito”

Tienen fantasías e ideas de poder, éxito, riqueza, de destacar y de belleza y amor.

5.- Creencia de ser especiales y únicos

Creen que solo pueden ser comprendidos por otras personas o instituciones “especiales", por lo que merecen ser asociados o conectados con ellas.

6.- Marcados sentimientos de privilegios y derechos

Los narcisistas tienen unas expectativas irreales sobre cómo deben ser tratados. Esperan también que los demás cedan ante sus expectativas, deseos o demandas, no considerando las de los demás.

7.- Envidia

Envidian a los demás y/o creen que los demás les envidian.

8.- Arrogancia

Muestran comportamientos o actitudes arrogantes, altaneras y engreídas

9.- Manipulación

Manipulan y se aprovechan de los demás en una variedad de formas para conseguir sus metas egoístas.

Las personas verdaderamente narcisistas centran su mundo y perspectivas alrededor de sí mismas, en sus propias necesidades y deseos y no miran más allá. No tienen la habilidad de mantener relaciones sanas y significativas. Tienen una capacidad muy limitada de conectar con y de preocuparse por los demás de forma auténtica y sincera. Ven a los otros bajo la lente de qué pueden hacer las personas por ellos. Por este motivo tienden a favorecer a aquellos que les pueden ofrecer algún tipo de ventaja o ganancia para poder llegar a cumplir sus metas. Se puede tratar de contactos, riqueza o estatus. Puede ser cualquiera que esté dispuesto a prestarles la atención y admiración deseada y que se sientan impresionados por ellos para manifestarles admiración constante para sus frágiles egos.

Buscan personas a las que puedan controlar o manipular. Prefieren trabajar con personas con límites flexibles y laxos o que no les vayan a cuestionar o hacer responsables de sus actos. Les gusta rodearse de su propio club de fans.  

Existen dos formas principales de manifestarse:

A).- NARCISISMO GRANDIOSO O MANIFIESTO

Es el más fácilmente reconocible. Irradia una clase de energía magnética ya que tienden a ser atractivos, seguros de sí mismos, encantadores y carismáticos. Las personas se sienten atraídas inconscientemente hacia ellos. Muestran una gran confianza en sí mismos, arrogancia y gran capacidad de persuasión. Prosperan a base del control y el poder, por lo que suelen encontrarse en puestos de responsabilidad y poder en sectores como la empresa, la política, la sanidad, las organizaciones caritativas o el mundo académico. Siempre que exista una posición de poder o  una dinámica de gurú - seguidor encontraremos a personas narcisistas. Quieren estar en posiciones desde las que puedan ejercer poder, control, mostrar sus conocimientos y tienen una necesidad patológica de contar con seguidores. Sienten que están por encima de los demás, que no son igual a nadie. Este tipo de narcisista disfruta particularmente de las dinámicas de poder sobre los demás.

Los jefes o compañeros narcisistas de este tipo en el trabajo tienden a vestir bien y ser educados, pero el abuso al que someten a los demás es normalmente obvio y directo, ya que van a criticar, juzgar, gritar, avergonzar, ignorar y socavar a las personas de manera directa. Crean alianzas y divisiones entre los compañeros, generando una cultura de desconfianza.

Al mismo tiempo parecen poseer un encanto casi místico para hacer lo que quieren de la forma que quieren. Una parte de su estrategia manipuladora consiste en seducir y  halagar a aquellos que piensa le pueden servir de alguna forma. Tienen una habilidad innata para encontrar a este tipo de personas. Los narcisistas hacen que estas personas se sientan “especiales” por medio de sus halagos, promesas y declaraciones. En el momento en el que piensan que alguien ya no les es de utilidad le abandonan rápidamente y actuarán como si esa persona nunca hubiese existido, para rápidamente pasar a halagar a otras personas a las que cautivar para conseguir lo que desean.

Tienen el poder de hacer que las personas se sientan muy bien y de abusar y destruirlas. La forma en la que los narcisistas consideran y tratan a las personas es una de las razones por las que el narcisismo es muy perjudicial en los entornos laborales. Es imposible agradar a un jefe o compañero  narcisista. Nada es suficiente para ellos, nunca van a preocuparse sinceramente por el bienestar de los demás. El jefe narcisista va a  manifestar unas exigencias  excesivas y agotadoras a sus subordinados y cuando algún miembro de su equipo experimente burnout o llegue a su límite le va a abandonar y a  reemplazar por la siguiente persona. Este tipo de narcisistas se encuentran en el entorno laboral frecuentemente en posiciones de poder donde pueden actuar como bullies y manipular y controlar a los demás.

2.- NARCISISTA ENCUBIERTO O VULNERABLE

Aunque comparte las mismas características principales de los grandiosos, es mucho más sutil en sus manifestaciones, comportamientos, manipulaciones emocionales y acciones. El narcisismo encubierto se conoce también como narcisismo vulnerable o introvertido ya que estos narcisistas  tienden a ser más callados y modestos o discretos. Pueden mostrarse vulnerables, amistosos, humildes o altruistas. Pero con el tiempo se puede observar que en realidad son formas sutiles de manipulación y control para conseguir lo que quieren de los demás en el trabajo. Se puede aprender a reconocer a los narcisistas encubiertos observando sus patrones de comportamiento.

El objetivo de ambos tipos de narcisismo es lograr la realización de sus propios deseos egoístas. El narcisista encubierto lo hace mostrándose más dispuesto a compartir o  presentar muestras y señales de sus propias inseguridades, debilidades, fallos o vulnerabilidades. Pueden parecer sensibles, autocríticos o preocupados.

Con frecuencia se presentan como víctimas. Una buena forma de reconocerles es buscar a las personas que parece que siempre tienen algún problema en su trabajo o en su vida personal. Parecen disfrutar teniendo y compartiendo sus  problemas. Éstos pueden referirse al jefe, al trabajo, los clientes, otros compañeros o ser de índole personal. Buscan de esta forma atraer la atención y el apoyo constante de los demás, pero rara vez se responsabilizan de hacer algo productivo o que sirva de ayuda.

Ambos tipos de narcisistas tienen una necesidad patológica de validación y admiración, pero los encubiertos lo hacen buscando dar pena, apoyo, un oído amigo o buscando halagos de los demás.

Procuran controlar a los demás de una forma menos agresiva que los narcisistas dominantes. Utilizan tácticas de “gaslighting”  ( hacer “luz de gas”), chantaje emocional, ejercicios de victimización o de alarmismo para difundir rumores o información exagerada para provocar miedo o pánico, con el fin de controlar sus relaciones y mantener una cierta sensación de poder sobre los demás.

Emplean también comunicación pasivo-agresiva, incluyendo la limitación o retirada de  cualquier tipo de comunicación. El silencio, las respuestas breves y cortantes, el sarcasmo, los mensajes mezclados y el realizar errores intencionados son ejemplos de comunicación pasiva-agresiva en el trabajo. Aunque en apariencia se muestran mansos, solidarios y complacientes son en realidad manipuladores que buscan explotar a los demás para conseguir sus fines.

Algunos de las características  que presentan con más frecuencia en el entorno laboral son.

a).- Ser las víctimas perpetuas

Normalmente van a busca a personas que simpaticen con ellos y les escuchen sobre lo mal que han sido tratados, lo infravalorados que son por determinados compañeros o por la organización. Critican con frecuencia a sus jefes y compañeros. Disfrutan contando situaciones dramáticas y conflictivas. Se sienten cómodos describiéndose como víctimas, pero sin tomar medidas para cambiar o mejorar su situación. Su “sufrimiento” les ofrece la posibilidad de atraer la atención que desean y necesitan.

b).- La actitud pasivo-agresiva

En lugar de comunicarse eficazmente o de buscar activamente formas de resolver las situaciones problemáticas buscan formas pasivo-agresivas para manifestarse. Estas pueden incluir la comunicación breve y cortante, parecer educados pero no diciendo lo que realmente quieren decir, mostrando resentimientos u ofreciendo falsos halagos. Son los compañeros que llegan tarde, son disruptivos, se mueven durante las reuniones y encuentran formas diversas de comunicar no verbalmente su desinterés o desprecio.

c).- El sabotaje silencioso

Es el comportamiento del narcisista encubierto que aparentemente es un compañero agradable y colaborador y que socava silenciosamente al resto de miembros del equipo. Pueden retener información o sabotear proyectos al tiempo que niegan que lo estén haciendo y mantienen su inocencia. Insisten en que han intentado ayudar y culpan a otros. Lo hacen de una manera muy sutil, por lo que resulta muy difícil demostrarlo.

d).- Exceso de sensibilidad

Los narcisistas encubiertos suelen mostrar una reacción emocional muy fuerte ante cualquier tipo de feedback, percibiéndolo como una crítica aunque sea positivo. Sus reacciones emocionales son muy manipuladoras para hacer muy difícil a los jefes y compañeros que les ofrezcan algún tipo de feedback.

e).- Manipulación interpersonal

Los narcisistas encubiertos utilizan formas de manipulación sutil para alinearse con distintas personas en la organización y encontrar formas de crear alianzas y divisiones para alcanzar su propias metas personales o profesionales. Puede incluir el llenar a determinados compañeros de halagos o regalos o hacer promesas futuras falsas sobre posibles oportunidades de promociones o formación, por ejemplo, para poner a las personas de su lado y fingir que son  sus amigos.

 

 

 

 

 

 

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