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domingo, 3 de mayo de 2020

CÓMO SELECCIONAR UN PROYECTO


Charlie Gilkey en “Start finishing. How to go from idea to done” , que estamos comentando, plantea cómo utilizar  las claves para neutralizar los factores  que se combinan entre ellos para conseguir evitar que dediquemos nuestros días a trabajar en lo que más nos importa y para liberar nuestro mejor trabajo y vencer las limitaciones.

En un mundo ideal cada uno de los obstáculos que hemos visto en el “sándwich de aire” tendrían una sola llave que los resolvería y solo nos enfrentaríamos a uno cada vez. En el mundo real con frecuencia nos encontramos ante varios obstáculos dominantes al tiempo que afectan a diversos proyectos y debemos multiplicar las claves para superarlos.

El autor propone que las siguientes claves parecen ser las más eficaces para hacer palanca para apartar los obstáculos de nuestro camino. Con esta finalidad tenemos que para:

1.- ALINEAR PRIORIDADES EN COMPETENCIA

Las prioridades en competencia con frecuencia son resultado de no ser capaces de reconocer nuestras prioridades y de no ser conscientes de como nuestras metas y planes pueden terminar yendo cada uno por su lado. Por tanto las claves para alinear las prioridades que se encuentran en competencia serían en relación con:

a).-  Consciencia: aclarar que es lo que verdaderamente nos importa.

b).- Disciplina: abordar las cosas más importantes primero, aunque sea más fácil rendirse.

c).- Límites: establecer las estructuras y expectativas que limiten la influencia de las prioridades de otras personas.

2.- ELIMINAR NUESTRA BASURA MENTAL

Reconocer que existe no significa que nos abandone. Solo por el hecho de que algo no sea verdad no quiere decir que no ejerza algún tipo de influencia sobre nosotros. Las siguientes claves nos ayudarán a borrarla trabajando en relación con:

a).- Consciencia: debemos ser capaces de identificar las creencias y patrones autolimitantes y derrotistas que pueden estar presentes y discernir lo que es real de lo que es simplemente basura.

b).- Coraje: tener la valentía de cuestionar dichas creencias y diseñar experimentos que mitiguen esos patrones aceptando la realidad de que nuestras elecciones y respuestas han contribuido a cocrear aquello que estamos experimentando.

c).-Disciplina: asumir la responsabilidad de cambiar y mantener nuestro cuestionamiento de nuestras creencias y nuestra experimentación para dicho cambio. El coraje sin disciplina lleva a pruebas diversas y breves en lugar de a cambios profundos.

3.- CREAR PLANES REALISTAS

Debemos recordar primero que los planes ofrecen claridad y no certidumbre. Muchas personas hacen planes y se sienten insatisfechos porque saben lo que tienen que hacer pero no están seguros de si les llevará al éxito. En relación con los planes las claves principales son:

a).- Consciencia: tenemos que ser conscientes de cuándo puede ser que falle, cuándo puede hacernos  brillar y cuándo debemos plantearnos abandonar el plan.

b).- Disciplina: mantener el plan cuando aparezcan “objetos brillantes” que pueden intentar distraernos o que nos desviemos del mismo.

c).- Intención: Contar con una meta útil y específica. Para evitar lo que decía Lewis Carroll: “ Si no sabes hacia dónde vas cualquier camino te puede llevar a ello”.

4.- SUPERAR LA FALTA DE RECURSOS

Es poco frecuente que nos encontremos ante una situación en la que contemos con todos los recursos que deseamos tener para realizar nuestro mejor trabajo. Aprender a ser ingenioso independientemente de cuantos recursos tengamos es una habilidad que hay que desarrollar durante toda nuestra vida. Las siguientes claves nos ayudarán a saber cómo utilizar lo mejor posible lo que tengamos:

a).- Consciencia: centrarnos en lo que tenemos más que en lo que no tenemos. Debemos preguntarnos a nosotros mismos:

·         ¿Cómo puedo  realizar el proyecto aunque no tenga X?

·         ¿Qué es lo que tengo y no estoy utilizando para completar el proyecto?

b).- Disciplina: La eficiencia requiere disciplina y muchos de nosotros no estamos utilizando lo que tenemos de forma eficiente. Tenemos que hacernos la pregunta de cómo podemos utilizar mejor los recursos que ya tenemos.

c).- Coraje: tener el valor de comprometernos más profundamente en menos proyectos. Con frecuencia no centramos nuestros recursos hacia menos objetivos y proyectos porque no estamos seguros de que podremos triunfar con ellos y por tanto queremos ampliar nuestras posibilidades. El resultado es que podemos estar invirtiendo demasiado poco en los proyectos por lo que no pueden tener éxito y estamos perennemente dispersos. Tenemos que plantearnos cómo utilizaríamos nuestros recursos si no estuviésemos intentando llegar a todo para evitar fracasos.

5.- CONSEGUIR QUE EL EQUIPO TRABAJE CONMIGO Y PARA EL PROYECTO

Contar con un equipo alineado es fundamental para tener éxito en un proyecto. Teniendo en cuenta que las personas tenemos cada una nuestros planes y que no podemos leer lo que está en  la mente de los demás debemos conseguir que el equipo trabaje con nosotros para cumplir el plan establecido. Las siguientes son claves que pueden ayudar en relación con:

a).- Consciencia: conocer  qué es lo que realmente deseamos, necesitamos y soñamos hacer para ser capaces de comunicarlo claramente a los demás.

b).- Límites: establecer las expectativas, estructuras y espacio para facilitar nuestras metas. Asignar tiempos y personas específicos para las tareas.

c).- Coraje: tener el valor de ocupar espacio, pedir ayuda y dejar de hacernos los mártires esperando que de esta forma los demás nos aprecien.

Tenemos que tener en cuenta que cuanto más valoramos algo más podemos estropearlo porque el tener éxito o fracasar es muy importante para nosotros. Para escoger una idea que nos importe la parte de nosotros mismos que quiere desarrollarse y hacer su mejor trabajo debe vencer a aquella que busca la seguridad y comodidad y se deja llevar por nuestra “basura mental”. Por ejemplo ésta se puede presentar en relación a un proyecto:

a).- Antes de comenzar a trabajar alrededor de una idea haciendo que nos preguntemos: “¿Quién soy yo para abordar este proyecto?, ¿”Este proyecto realmente importa?, ¿Este proyecto es suficientemente original? O ¿Puedo realmente hacer esto?

b).- Durante la ejecución del proyecto al preguntarnos, por ejemplo: ¿Cómo voy a conseguir reconducir este proyecto? , ¿Por qué este proyecto me resulta tan complicado?, ¿A alguien le importa realmente si termino este proyecto? O ¿Es este proyecto lo que debo estar haciendo en este momento?

c).- Al finalizar el proyecto hace que nos preguntemos: ¿Es el proyecto lo suficientemente bueno?, ¿Qué pensarán los demás de mí? o ¿Qué puede pasar si he olvidado algo importante?

Ante estas dudas una respuesta natural es seleccionar ideas más sencillas para trabajar con ellas. El agotamiento, la frustración y el deseo de ver que hacemos algo nos lleva a creer que cambiar de proyecto puede ser una buena idea. Pero frecuentemente volveremos a caer en nuestra “basura mental” que nos generará inquietudes similares a las anteriores.

No hacer nuestro mejor trabajo nos conduce a una situación de “estreñimiento creativo” que implica que en determinado momento somos demasiado tóxicos para aceptar nuevas ideas porque no somos capaces de darles salida. Se produce porque mostramos  ideas e inspiraciones que se convierten en aspiraciones, metas y proyectos y en un momento determinado si nos les transformamos en  proyectos finalizados empiezan a pasarnos factura y como en el caso del estreñimiento físico se vuelve tóxico y no queremos aceptar más ideas o proyectos nos sentimos llenos y hartos y podemos empezar a sentir resentimiento hacia los demás que vemos que están realizando su mejor trabajo. Nuestra capacidad de sentir emociones positivas disminuye al tiempo que la de captar sentimientos negativos se amplifica.

Otro factor a considerar es el del desplazamiento que consiste en el hecho de que hacer algo ahora excluye que hagamos otra cosa y pensar en ello nos puede ayudar a centrarnos en lo que de verdad nos importa aceptando que tenemos limitaciones en relación a nuestro tiempo y energía disponibles.
El hecho de comenzar a abandonar algunos proyectos e ideas no es fundamentalmente una actividad mental sino que es una actividad emocional ya que nuestra alma, emociones y energía creativa se encuentran ligadas a esas ideas. En ocasiones también llevan asociadas dinero y esfuerzo y nadie quiere olvidarse del dinero que ha invertido en algo o sentir la vergüenza de  ver cómo fallan sus compromisos. Por tanto debemos aparcar los proyectos e ideas que impiden nuestro crecimiento para dedicarnos a aquellas que si lo hacen, teniendo en cuenta que decir ahora no no es lo mismo que decir no y es posible que en algún momento podamos retomar o reconducir esos proyectos.

El autor propone para poder seleccionar las mejores ideas y proyectos sugiere:

1.- Reservar dos horas para realizar el siguiente ejercicio en algún lugar que no sea el habitual de trabajo.

2.- Comenzar por hacer un listado con las ideas y proyectos que queremos abordar. No deben ser exclusivamente profesionales sino también relacionadas con nuestra vida personal, como por ejemplo iniciativas con nuestra comunidad, adoptar una mascota, …

3.- Plantear las siguientes preguntas y poner un asterisco en los elementos de nuestra lista que cumplen los criterios expuestos en las preguntas:

a).- ¿Qué elementos se pueden suprimir sin ningún perjuicio para nosotros? Tenemos que buscar las ideas y proyectos que en un determinado momento nos pudieron interesar pero que ahora no son relevantes para nosotros, como por ejemplo la adquisición de una formación para aspirar a un trabajo que ya no queremos.

b).- ¿Cuáles de estos elementos nos aliviará saber que ya no son importantes para nosotros y los podemos abandonar? Prestar más atención a cómo nos sentiremos cuando ya no los consideremos que en lo que tenemos que hacer para dejarlos ir.

c).- ¿Cuáles de estas ideas o proyectos responden a obligaciones o prioridades de otras personas y no nos ayudan a nuestro desarrollo y crecimiento?

d).- ¿Cuáles de estos elementos pueden ser buenas ideas pero no están relacionados con algo que nos frustre, enoje, irrite, inspire o atraiga? No podemos generar la llama que impulse nuestro proyecto a partir de una buena idea si no sentimos un destello emocional que nos motive.

De esta forma podremos eliminar muchos elementos de nuestra lista y de nuestras vidas.

4.- Seleccionar el proyecto que más nos importa cogiendo la breve lista resultante una vez eliminados los elementos superfluos y planteando las siguientes cuestiones:

a).- Imaginar que estamos celebrando con alguien querido lo más importante que hemos hecho el pasado año. ¿Si solo podemos elegir uno de los elementos de la lista cuál sería?

b).- ¿Cuál de los elementos de la lista nos generaría mayor angustia suprimir?

c).- ¿Cuál de los elementos de la lista hace que no nos importe madrugar o trasnochar o dedicar las horas que sean necesarias para su abordaje?

d).- ¿Cuál de los elementos de la lista es el que una vez finalizado tendrá un mayor impacto dentro de 5 años para nosotros?

e).- ¿Cuál de los elementos de la lista merece que le asignemos uno de los “huecos” que tenemos en nuestra limitada disponibilidad de  tiempo?

Idealmente destacará una idea como ganadora, pero en el mundo real lo más frecuente es que sean dos o tres. En este caso seleccionar la elegida en el apartado c).


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