Dana Maor, HansWerner Kaas, Kurt
Strovnik y Ramesh
Srinivasan, asociados senior en McKinsey & Company, en "The
journey of leadership. How CEO,s
learn to lead from the inside out”, presentan el enfoque “paso
a paso” que siguen en la compañía para ayudar a transformar a los líderes, tanto
desde una óptica profesional como personal, para tener éxito como CEO,s.
Este proceso de liderazgo centrado
en las personas de “dentro a fuera”, se caracteriza por tener dos
partes principales, la primera se
centra en los aspectos emocionales, psicológicos y humanos de liderarnos a
nosotros mismos. Podemos llamarla: “Comienza
contigo” y la hemos venido
comentando en entradas anteriores.
A la segunda parte, que tiene seis pasos, podemos llamarla: “ir más allá de nosotros mismos” y se va a centrar en liberar el
potencial de los miembros del equipo y en conseguir un cambio positivo en
nuestra organización equilibrando los atributos de liderazgo desarrollados en
la parte primera. En otras palabras una vez que los líderes saben cómo liderarse a sí mismos están preparados para liderar a otros individuos, equipos y
sistemas de “dentro a fuera”.
El primer paso es: INCORPORAR E
INTEGRAR UN PROPÓSITO.
En la actualidad,
especialmente la fuerza laboral perteneciente a la generación millennial y la
Z busca un significado en su trabajo y si el líder no es capaz de crear este
sentido de propósito hasta las mejores estrategias se van a resentir. En la
última década se ha observado una evolución en el paradigma del liderazgo de un
modelo en el que el líder decía a las
personas lo que hacer y los empleados ejecutaban las órdenes a un modelo donde
el líder debe ser muy claro con respecto a cuál es su propio propósito y el de
la organización. El líder debe preguntarse las razones por las que quiere ser
CEO, a quién desea servir y qué diferencia está tratando de alcanzar para la
sociedad. Una vez que ha hecho una elección consciente debe liderar de acuerdo
a ese propósito y conseguir que los miembros de sus equipos entiendan y abracen
esa aspiración.
Mientras utilizar el
propósito como motivador es una parte crucial del buen liderazgo, en ocasiones
no está claro exactamente cuál debe ser éste. Algunos profesionales,
especialmente los pertenecientes a las generaciones Z y millennials están
buscando algo más. Lo complicado es identificar qué es ese algo más. El trabajo
del líder es escuchar lo que las personas desean conseguir de sus vidas y
encontrar la forma de ligar ese propósito con la estrategia de su organización.
Liderar teniendo en
cuenta el propósito requiere humildad por parte de los líderes para escuchar
realmente los miedos e inseguridades que
surgen cuando las personas tratan de ir más allá para alcanzar el propósito
marcado. Los buenos líderes no son solo buenos escuchando sino que también son
lo suficientemente flexibles para ver cuándo el intentar seguir el propósito empieza a
exigir un precio muy alto para sus empleados. .
Las siguientes
preguntas ayudan al líder a comprobar si está dirigiendo su organización hacia
un propósito claro:
1.- ¿Tengo claro qué es
lo que moviliza mi energía y mi propósito?
¿Puedo articular claramente cómo está
relacionado con el propósito de mi organización?
2.- ¿Cómo equipo de
liderazgo compartimos un sentido de propósito o misión común?
¿Existe alineación en la forma en la que
éste guía nuestras decisiones?
3.- ¿Cómo puedo
entender mejor qué es lo que moviliza la energía y ofrece un significado a las
personas con las que trabajo?
¿Cómo puedo utilizar estas perspectivas
para dar a la organización un significado y un propósito?
4.- ¿Dedico tiempo a
asegurar que el propósito es compartido ampliamente en la organización y a que
todos los empleados entiendan cómo el sentido del propósito se debe mostrar en
el trabajo día a día?
5.- ¿A l contratar a
los empleados clave cómo me implico como líder para mantener conversaciones
sinceras y abiertas para comprender su propósito e intenciones?
6.- ¿Cómo el vivir de
acuerdo con el propósito influye en el desarrollo de carrera en la
organización?
Todo ser humano tiene
la necesidad de conectar con un propósito para navegar a través de su propio
camino. Los grandes CEO.s escuchan a sus constituyentes y luego diseñan
cuidadosamente un propósito claro que les inspire a ellos y a sus equipos. En
ocasiones lo tendrán que utilizar para ayudar a guiarles cuando se enfrenten a
la necesidad de un cambio radical de dirección. La clave se encuentra en
equilibrar esa pasión y el compromiso firme con el propósito de la organización
a la hora de afrontar grandes cambios.
El segundo paso de “ir
más allá de nosotros mismos” consiste en INSPIRAR
AUDACIA
En este octavo elemento
del liderazgo se explora la noción de que el liderazgo no solo consiste en
tomar decisiones. Requiere la valentía y la confianza para realizar movimientos
arriesgados y atrevidos cuando las circunstancias lo requieran y de inspirar al
equipo para que nos ayude a llegar al lugar dónde necesitamos llegar. Esto
requiere que alineemos a nuestro equipo con el propósito y la estrategia de la
organización y que constantemente ayudemos a renovar su energía y entusiasmo,
mientras afinamos nuestras interacciones personales con ellos.
La realidad es que
nadie sabe cómo va a ser una organización dentro de cinco años. Los mejores
líderes crean un sistema que permite a la organización evaluar los movimientos
atrevidos desde diferentes ángulos y luego probarlos para ver cuál de ellos
resulta más prometedor. En ocasiones estos movimientos no son populares pero
merecen la pena porque si tienen éxito van a producir grandes dividendos, creando
una ventaja competitiva más defendible.
Para realizar estos
movimientos osados, como líderes, primero debemos vencer nuestro miedo al fracaso y luego
persuadir a los demás para que se embarquen en ese camino arriesgado con
nosotros. Si nos mostramos dubitativos o inseguros sobre el camino a seguir,
nuestro equipo sentirá lo mismo. Pero si tenemos el coraje y creemos realmente
en el nuevo camino que queremos tome la organización y mostramos nuestra pasión
por la misión, contagiaremos a nuestro equipo. Como mantenía Winston Churchill:
“ Antes de poder inspirar con emoción, debemos estar inundados de ella
nosotros mismos. Para convencer, debemos nosotros creer”.
En el mundo de la
empresa los movimientos pueden ser una sola gran apuesta o una serie de movimientos
durante nuestro tiempo como CEO que moldeen el futuro del negocio. Pueden ser
movimientos internos tales como la implementación de un nuevo modelo
organizacional. Otros pueden ser movimientos externos la creación de un nuevo marco para la asignación
de recursos o innovaciones en productos o nuevos modelos de negocio, por
ejemplo. En algunos casos se necesita valor para dejar de hacer algo como, por
ejemplo salir de un mercado o cerrar una
inversión.
Si vamos a pedir a
nuestro equipo ejecutivo que nos acompañe en nuestro arriesgado camino debemos
transmitirles la confianza y seguridad de que estamos detrás de ellos y les
vamos a apoyar. Esto implica ofrecerles tanto el apoyo emocional como
práctico. Si no lo hacemos cuando los
obstáculos y retrasos se presenten (inevitables en cualquier gran movimiento),
nos encontraremos solos y puede, en casos extremos, surgir la oposición del
equipo y si ésta crece puede arruinar nuestros planes.
Por otro lado para
obtener el apoyo y la energía de la organización en su totalidad al plantear un
movimiento arriesgado es esencial cambiar el patrón mental de las personas y
transformar la cultura.
Los autores sugieren
que las siguientes preguntas nos pueden ayudar a ver si podemos comprometer e inspirar a
nuestros equipos para darles el coraje y la decisión para realizar movimientos
arriesgados:
1.- ¿Cuento con un equipo que pueda afrontar los
retos que vienen o simplemente tengo un equipo que nos ha llevado hasta donde
estamos ahora?
2.- ¿Estoy haciendo a mis líderes preguntas que les
ayuden a alcanzar un movimiento arriesgado en lugar de preguntar sobre si es posible?
3.- ¿Compartimos un sentimiento de camaradería y
emoción sobre lo que es posible?
4.- ¿Tengo claro lo que se requiere para ganar,
teniendo en cuenta mis expectativas en relación con mi equipo y en lo que éste pude esperar
de mí?
5.- ¿Es un liderazgo audaz una parte importante de
la evaluación del desempeño y del rendimiento?
Los grandes líderes
reconocen qué movimiento audaz es más prometedor, obtienen el coraje para
acometer dicho movimiento y luego encuentran formas para que el resto de la
organización comprenda y de forma entusiasta acepte la nueva estrategia o
iniciativa. Esto va a requerir que los líderes presenten la estrategia y el
propósito de la organización de forma muy clara y que al tiempo ayude a sus
equipos a renovar su energía y entusiasmo. También requiere la comprensión de
lo que motiva a cada miembro y aprender a interactuar con cada uno de la forma
que pueda sacar lo mejor de ellos.
Una vez que las
personas están alineadas es cuando los mejores líderes saben que ha llegado el
momento de darles espacio para que su desempeño alcance su mejor nivel.






