domingo, 19 de abril de 2026

PASOS PARA CONSTRUIR NUESTRA AUTO- CONFIANZA : PRIMER PASO: DOMINAR NUESTROS PENSAMIENTOS

 


Roxie Nafousi en “Confidence. Eight steps to knowing your worth”, que estamos comentando, plantea 8 pasos para construir la confianza y seguridad en nosotros mismos. El primero es:

I.-DOMINAR NUESTROS PENSAMIENTOS

Nuestros pensamientos moldean nuestras creencias y, nuestras creencias moldean nuestra realidad. Nuestros pensamientos influyen en la forma en la que nos sentimos, mueven nuestro comportamiento y , asimismo, constituyen las bases de nuestra autoestima. Dominar nuestros pensamientos tiene que ver con reclamar el control sobre nuestra mente, al tiempo que silenciamos nuestras dudas sobre nosotros mismos y reescribimos las narrativas negativas que nos han limitado durante mucho tiempo.

Si repetimos un pensamiento durante mucho tiempo termina convertido en una creencia y, una vez la integramos,  se convierte en el filtro a través del cual interpretamos el mundo, impactando, por tanto, en nuestras decisiones, percepciones y comportamientos.

La mayor parte del tiempo no percibimos conscientemente los pensamientos que pasan por nuestra mente, ni el grado en el que moldean nuestra realidad. Y, cuanto más profundamente incrustadas estén estas creencias más difícil será cuestionarlas. Podemos empezar a creer que “somos así” o que nos definen, en lugar de reconocer que son patrones que hemos aprendido y, por tanto, podemos desaprender.

Nuestras creencias determinan cómo percibimos las situaciones, cómo interpretamos los hechos y cómo nos definimos a nosotros mismos. Se convierten en profecías autocumplidas, tanto para lo bueno como para lo malo.

Nuestras creencias limitantes nos mantienen atrapados, pero tenemos el poder de liberarnos de ellas: dominando nuestros pensamientos podemos cuestionar las creencias que nos están impidiendo progresar y reemplazarlas por otras que nos empoderarán para liberar todo nuestro potencial.

Nuestro crítico interior es una de las mayores barreras para la seguridad en nosotros mismos. Es la voz incansable que remueve nuestras inseguridades para recordarnos nuestros defectos y para magnificar nuestras dudas sobre nosotros mismos hasta conseguir que nos sintamos inadecuados e indignos.

Antes de poder empezar a vencer a nuestro crítico interior debemos ser conscientes de su existencia. El autoconocimiento es el primer paso de cualquier cambio a nivel personal. Para lograrlo Nafousi propone realizar :

1.- Ejercicio para ser conscientes de nuestro crítico interior

Debemos reservar 10 a 15 minutos en un espacio tranquilo donde no seamos interrumpidos. Tenemos que comenzar por anotar , tras reflexionar sobre nuestro día o semana, aquellos pensamientos negativos  o afirmaciones que recordemos que nos hemos dicho a nosotros mismos.

Al hacerlo es normal que sintamos diversas emociones. Sentir tristeza o compasión implica que estamos reconociendo la dureza que hemos experimentado proveniente de nuestra propia mente, lo cual es importante para el proceso de sanación, ya que solo cuando nos permitimos sentir y reconocer el dolor causado por nuestro crítico interno podremos empezar a liberarle.

Como guía para la reflexión podemos utilizar las siguientes preguntas:

a).- ¿Cuáles son las afirmaciones negativas más comunes que nos decimos a nosotros mismos?

b).- ¿En qué situaciones o experiencias aparecen estas afirmaciones? Por ejemplo: en el trabajo, con nuestras relaciones, al mirarnos al espejo,…

c).- ¿Cómo nos sentimos cuando nuestro crítico interior nos dice estas cosas?, ¿Nos sentimos avergonzados, culpables o sin valía?

Una vez que hemos identificado los pensamientos que nuestro crítico interior tiende a repetir, el siguiente paso consiste en tratar de averiguar de dónde vienen estos pensamientos. La voz crítica que escuchamos  casi siempre tiene sus raíces en experiencias pasadas y heridas antiguas. Para desactivar a nuestro crítico interior debemos descubrir estos orígenes para poder empezar a tratar de cambiarlos.

Asimismo, al reconocer que nuestra voz interior crítica surge de momentos específicos de nuestras vidas, podemos comenzar a verla como lo que es: no una verdad objetiva, sino una historia que hemos internalizado.

Descubrir las raíces de nuestras creencias limitantes nos ofrece información sobre cuánto tiempo han estado influyendo en nuestras auto-percepciones, moldeando la forma en la que pensamos, nos comportamos e interpretamos el mundo que nos rodea.

2.- Ejercicio para reflexionar sobre nuestras experiencias vividas para comprender a nuestro crítico interior

Este ejercicio se centra en profundizar en nuestras experiencias pasadas para descubrir las razones por las que nuestro crítico interior nos dice las cosas que nos dice.

a).- Etapa 1: Conectar la creencia. Reflexionar sobre las afirmaciones negativas que hemos anotado previamente y sobre qué creencias fundamentales representan estas afirmaciones. Por ejemplo, si nuestro crítico interior con frecuencia nos dice: “ mi pareja no me quiere”, analizar si puede reflejar la creencia más profunda de que no merezco ser querido.

2.- Etapa 2: Encontrar la causa raíz. Debemos preguntarnos si de las creencias que hemos identificado podemos recordar experiencias que haya servido para plantar las semillas de la duda sobre nosotros mismos. Reflexionar sobre cuándo ha sido el primer instante en el que esta creencia se ha podido originar y sobre cualquier otras ocasión en las que se haya podido reforzar.

3.- Ejercicio de reflexión avanzada

Si nos sentimos preparados para explorar los conceptos anteriores con mayor profundidad podemos considerar realizar este ejercicio. Para ello:

a).- Hacer un listado de todas las experiencias de nuestra vida significativas que podamos recordar, centrándonos en los momentos que sintamos que han sido especiales o memorables. Procurar encontrar al menos dos momentos clave en cada etapa de nuestra vida (infancia, adolescencia, juventud, …). Estos pueden ser momentos en los que nos hemos sentido juzgados, inadecuados o que pensamos que no fuimos  lo suficientemente buenos.

b).- Al ir creando la lista buscar algún patrón o conexiones que puedan existir en relación con nuestra actual situación vital, ver si las experiencias tienen algo en común, o si existen momentos de revelación que ayudan a entender la voz de nuestro crítico interior.

Este ejercicio lo podemos convertir en algo rutinario en nuestras vidas. Cada vez que veamos que estamos diciéndonos algo negativo, podemos hacer una pausa y preguntarnos de dónde procede realmente este pensamiento: si es una creencia antigua o una experiencia pasada. Este hábito sirve para interrumpir patrones, contemplar las cosas de manera más objetiva y tratarnos a nosotros mismos con más amabilidad y comprensión. Con el tiempo esta práctica se puede convertir en una segunda naturaleza, ayudándonos a crear un diálogo interior más sano y útil.

Reconocer al crítico interior e identificar su origen es el primer paso para el cambio. Una vez que hemos hecho esto podremos empezar a encontrar formas para reescribir nuestros pensamientos.

Para hacer esto la autora recomienda tres principios de los que debemos ser conscientes.

1.- No somos nuestros pensamientos

Con frecuencia nos podemos sentir sobrepasados por los pensamientos negativos, pero es importante que reconozcamos que nosotros no somos nuestros pensamientos, solo somos sus observadores. Esto significa que el que un pensamiento surja en nuestra mente no quiere decir que  nos vaya  a definir. Cuando reconocemos que podemos observar nuestros pensamientos sin dejar que nos dominen, obtenemos el poder de dar un paso hacia atrás y elegir cómo vamos a responder.

Cuando alcanzamos esta separación podemos responder a las situaciones de manera más serena, reflexiva y eficaz, en lugar de reaccionar de forma impulsiva, basándonos en pensamientos irreflexivos y pasajeros.

2.- Solo porque pensemos algo, no quiere decir que lo que pensamos  sea verdad

Los pensamientos no son siempre reflejos de la realidad. Con frecuencia son interpretaciones subjetivas, influidas por nuestras emociones, prejuicios, experiencias pasadas y distorsiones cognitivas.

No debemos creer o actuar como respuesta a cualquier pensamiento que se nos presente. Es crucial que desarrollemos la habilidad para discernir entre los pensamientos que nos ayudan y los que son dañinos o simplemente no son ciertos. Esta consciencia nos puede ayudar para evitar caer en pensamientos negativos o en dudas sobre nosotros mismos.

3.- Poseemos más control del que pensamos

Aunque puede ser que no seamos capaces de impedir que surjan todos nuestros pensamientos negativos y críticos, podemos elegir cómo reaccionar ante ellos. Este control viene de nuestra capacidad de cuestionar, desafiar y reformular nuestros pensamientos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario