Jonny Thomson en BigThink del pasado 17 de septiembre identifica, con ayuda del maestro tibetano
Tulku Lobsang Rinpoche , tres formas diferentes de perder nuestro tiempo a
través de la pereza.
Resulta difícil encontrar
una justificación para llamar a alguien perezoso, porque parece que es un
comentario rudo o grosero, ya que la pereza se ha considerado siempre como un
defecto del carácter. Es uno de los pecados capitales. Asimismo es casi
imposible saber si alguien es realmente perezoso o no, ya que con frecuencia,
por ejemplo, llamamos perezoso a alguien que no realiza una tarea visible que
sentimos debe hacer.
Pero, cuando miramos la
vida de los demás desde fuera, no podemos apreciar en su totalidad lo que está
pasando. No podemos ver todas las tareas, responsabilidades y sobre carga
mental a la que puede estar sometida esa persona. Por tanto, aunque no debamos
apresurarnos a juzgar la pereza de los demás eso no implica que no debamos
cuestionarnos la propia.
Según Tulku Lobsang
Ripoche existen tres tipos de pereza:
1.-
La pereza básica
Consiste en la
sensación de torpeza física cuando no estamos motivados o no queremos
molestarnos en hacer algo (por ejemplo: el mando a distancia de la televisión
está muy lejos y vemos lo que sea con
tal de no movernos).
2.-
La pereza avanzada
Se presenta cuando
continuamente estamos posponiendo hacer algo que deberíamos hacer o que podemos hacer ahora. por ejemplo: luego
lavaré los platos, mañana iré al gimnasio,…
3.-
La pereza oculta
Se presenta cuando
estamos tan ocupados que no tenemos sitio para las tareas que queremos hacer o
son buenas para nosotros. Ocurre, por ejemplo, cuando nuestro día es consumido
por el trabajo y la vida doméstica, dejándonos libre solo un periodo de 30
minutos en el que nuestro cerebro está tan agotado que es incapaz de hacer algo
banal como revisar redes sociales en el móvil.
Los dos primeros casos
de pereza son claros, pero en el caso de la pereza oculta debemos distinguir
entre dos clases de ajetreo u ocupación:
a).- Inventada, cuando
creamos tareas que queremos hacer para evitar hacer las tareas que debemos
hacer.
b).- La que no se puede evitar. Ésta es
la real, como puede ser el caso de una madre con tres hijos pequeños y un padre
a los que cuidar y que no tiene tiempo para realizar otras tareas dirigidas a
su crecimiento personal.
Rinpoche es consciente
de esta situaciones y comenta en este sentido: “Este siglo XXI lo podemos
llamar un siglo rico. Puede ser que tengamos más riqueza que en el pasado pero
nadie tiene tiempo. Parece que nos estamos convirtiendo en más ricos pero que
cada vez tenemos más necesidades y las cosas son cada vez más caras. No tenemos
tiempo. Y, cuando no tenemos tiempo, nada de lo que tenemos tiene un sentido.
No es suficiente con que nos centremos en la riqueza, necesitamos centrarnos en
tener tiempo. Si, necesitamos crear riqueza, pero necesitamos crear tiempo”.
La idea de que si no
tenemos tiempo nada tiene un sentido es importante porque si no podemos hacer
una pausa para parar o ir más despacio
no podremos disfrutar de las cosas bellas que nos rodean y estaremos trabajando
muy duro para acumular cosas que no tendremos tiempo de disfrutar.
Para encontrar tiempo
Rinpoche plantea que la cuestión es que no tratamos seriamente de “conquistar a
nuestra mente inquieta” . Si no priorizamos buscar momentos de paz o el camino
hacia una reorientación estructural de nuestras vidas, nunca seremos felices.
Estaremos estresados y desorganizados e, irónicamente, terminaremos teniendo
menos tiempo que nunca. La doctrina budista nos puede decir: ¿Qué bien nos
puede hacer el ganar todo el mundo, si perdemos nuestra mente?
Nuestra vida interior,
nuestra salud mental y bienestar no deben ser contempladas como extras
desechables del calendario cuando tenemos muchas ocupaciones. No es egoísta el
solucionar los problemas de nuestra mente, porque al hacerlo estamos dejando
espacio para que puedan entrar los demás. Si somos fuertes podemos llevar más
cosas, si estamos sanos podemos aguantar más y si tenemos paz interior podremos
ayudar mejor a los demás.

No hay comentarios:
Publicar un comentario