Paul Thorton en
SmartBrief on Leadership del pasado 3 de septiembre plantea que las ideas
sencillas son fáciles de comprender, de recordar y de aplicar, por lo que pueden
ser muy poderosas. No requieren un manual, ni largas presentaciones. Las personas
las entienden, las recuerdan y las utilizan.
Por el contrario muchas
buenas ideas nunca resultan atractivas porque son muy complicadas.
Los mejores líderes van
desechando lo que es innecesario hasta que llegan al núcleo de la idea.
Las ideas sencillas son
muy poderosas porque:
·
Es fácil comprenderlas y las personas rápidamente
captan el mensaje central.
·
Llaman la atención. Por ejemplo: “Solo hazlo”
es fácil de recordar.
·
Guían la acción. Acortan la distancia
entre saber y hacer.
·
Se extienden rápidamente. Las personas
disfrutan compartiendo ideas que pueden explicar en uno o dos minutos.
·
Generan alineación. Cuando todos
entienden una idea comienzan a tomar decisiones similares. Los equipos
comparten el mismo patrón mental.
Las ideas sencillas no
solo facilitan la comunicación, crean pensamientos compartidos lo que conduce a
acciones coordinadas. Steven Jobs dijo en una ocasión. “lo sencillo puede ser
más complicado que lo complejo. Hay que trabajar duro para que nuestro
pensamiento sea sencillo. Pero merece la pena porque una vez que lo conseguimos
podremos mover montañas”.
Como ejemplo tenemos
las charlas TED cuya misión se resume en: Ideas que merece la pena difundir. Éste
es un concepto simple que ofrece claridad a los oradores a los organizadores y
a las audiencias en todo el mundo. Cada presentación tiene una duración
limitada y se evalúa en relación con un estándar sencillo: ¿Merece la pena difundir
esa idea?
Otro ejemplo es el de
Simon Sinek con su famoso libro: “Empieza por el porqué” . En él en lugar de preguntar a las
organizaciones qué es lo que hacen o por qué lo hacen, reta a los líderes a que
comiencen con una pregunta más importante: ¿Por qué existen? De esta forma
recuerda que las personas se inspiran por el propósito antes que por los
productos y por las creencias antes que por las estrategias.
En relación con el
liderazgo Thorton ha simplificado los estilos basándose en la siguiente
pregunta: ¿Cuántos estilos utilizan los líderes realmente cada día? Y, después
de décadas de estudio sobre el liderazgo y de enseñar y ser coach de múltiples
ejecutivos, ha desarrollado un marco sencillo que gira alrededor de tres
estilos de liderazgo centrados en la :
a).- Dirección. Es el que ofrece
direcciones y expectativas claras.
b).- Discusión. Es el que se centra en
hacer preguntas, escuchar e implicar a los demás en la planificación y
resolución de problemas.
c).- Delegación. Es el que ofrece a las
personas capaces la autoridad y responsabilidad para actuar.
Estos tres sencillos
estilos se pueden usar a la hora de marcar metas, dirigir reuniones, ejercer
como coach de los colaboradores, resolver problemas e implementar cambios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario