Dan Rockwell en “Leadership Freak” del pasado 29 de octubre plantea que los líderes deben dejar de fomentar el bajo desempeño.
Muchos
líderes se sienten incómodos si piensan que están sobrecargando a sus equipos. Estos
líderes creen que están siendo amables, pero no es un pecado esperar que los
profesionales hagan su trabajo. Las personas aprenden a quedarse cortas en su
trabajo cuando su jefe les rescata de forma repetida. No hay que recompensar el
bajo desempeño.
Las
personas con mal desempeño suspiran de alivio cuando les hacen su trabajo,
quieren a quien lo hace y se van a sus casas sintiéndose bien.
Cuando
el bajo desempeño sea la norma el líder no debe preguntar. “¿por qué no
cumpliste los plazos?” ya que el implicado siempre responderá con una razón, pero las razones no
borran o eliminan las responsabilidades. Por tanto, no se deben hacer preguntas
que inviten a posibles excusas. Hay que evitar ese tipo de conversaciones y
procurar establecer unas exigencias si el líder no quiere acabar aplastado.
El
autor recomienda que cuando un empleado no cumpla un plazo por segunda vez el
líder:
1.-
Saque el tema, diciendo, por ejemplo: “He visto que has vuelto a incumplir el plazo fijado”.
2.-
Explicar las consecuencias, comentando, por ejemplo: “Estás complicando el trabajo de los demás. Están esperando
tu informe para poder seguir con el proyecto”.
3.- No invitar que conteste con
excusas. Preguntar qué
va a hacer de forma diferente la próxima vez para tener el trabajo a tiempo.
4.-
Si el empleado desea dar alguna excusa, escuchar brevemente e interrumpirle
diciendo: “Te estoy escuchando, pero eso no es lo que te pedí. ¿Qué vas a hacer
de forma diferente la próxima vez para cumplir los plazos?”
5.-
Acordar una acción específica. Hacerlo de forma sencilla.
6.-
Ser amable, educado y mostrar preocupación por su éxito.
7.-
Programar una nueva reunión para monitorizar su progreso.
8.-
Si existen obstáculos legítimos , eliminarlos.

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