miércoles, 4 de marzo de 2026

CÓMO EQUILIBRAR EL DESARROLLO DE UN EQUIPO Y LA OBTENCIÓN DE GRANDES RESULTADOS

 


Marc Cugnon en SmartBrief on Leadership del pasado 27 de febrero plantea que el desarrollo de equipos junior con frecuencia supone un reto logístico, especialmente cuando los plazos límite se acercan y la presión para presentar resultados aumenta.

Los buenos líderes comprenden que los equipos de alto desempeño dependen de algo más que una fuerte dirección y outputs de alta calidad. La sostenibilidad a largo plazo se va a apoyar en establecer una vía por la que los empleados jóvenes se vayan convirtiendo en los líderes futuros, desarrollando las cualidades necesarias para mantener el ciclo de crecimiento.

Para ello el liderazgo implica equilibrar cuidadosamente la priorización de los resultados tácticos a corto plazo del equipo, como los servicios a los clientes, con objetivos a más largo plazo como la formación y aprendizaje de los empleados. Si no se realiza adecuadamente el desarrollo d elos profesionales puede pasar a un segundo plano.

El autor propone seguir los siguientes pasos para asegurar que el desarrollo es el apropiado, independientemente de presiones externas:

1.- Crear entornos seguros en los que se puedan producir fallos

Para los miembros “jóvenes” de un equipo “fallar” debe representar una oportunidad en lugar de una catástrofe. Los líderes deben asegurarse de que éstos tienen oportunidades para contribuir en los servicios que ofrece el equipo, al tiempo que mantienen un entorno donde los contratiempos no supongan un frenazo brusco. Esto implica no asignar a un miembro del equipo menos experimentado una tarea con la que el líder no se sienta cómodo  o que no sepa ejecutar él mismo.

Los líderes deben estar dispuestos a hacer de coaches en el “campo”, lo que en ocasiones significa que deben ayudar trabajando  a través de un  proceso, junto a esa persona. Los buenos líderes no retiran las responsabilidades a las personas, por lo que deben ser muy cuidadosos a la hora de asignarlas, con la meta del desarrollo en mente.

2.- Reservar y dedicar un  tiempo para feedback, aprendizaje y desarrollo

Una de las mejores formas de asegurar el desarrollo de los jóvenes es reservar tiempo para ello en la agenda de actividades y mantener la actividad independientemente de presiones externas, Las sesiones deben estar centradas en feedback bidireccional sobre áreas de desarrollo y temas personas de desarrollo a su elección.

3.- Fomentar que las personas expresen sus ideas abiertamente

Tener una política de puertas abiertas como líder es bueno pero no tiene sentido si los profesionales no sienten que pueden hablar libremente. Es importante que los líderes acepten y reconozcan su propia falibilidad como tomadores de decisiones. En ocasiones se pueden equivocar y los “jóvenes” deben  sentir que el líder está abierto a recibir input y perspectivas de los demás. Los contribuidores individuales no van a poder desarrollar las habilidades necesarias para liderar si nunca pueden involucrarse en decisiones estratégicas o hacer preguntas significativas.

También, crear un entorno donde todos los miembros del equipo se sientan cómodos para participar y hablar favorece la aparición de perspectivas que de otra forma se pueden perder. Los individuos en sus primeras etapas de carrera aportan no solo diferentes experiencias vividas, sino con frecuencia ofrecen enfoques novedosos a los problemas, nuevas herramientas o técnicas y perspectivas frescas. Si se ignora el desarrollo de los jóvenes estaremos privando al equipo de una poderosa inyección de nuevos conocimientos. Los buenos líderes crean entornos diseñados para capturarlo.

 

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