Marc Cugnon en
SmartBrief on Leadership del pasado 27 de febrero plantea que el desarrollo de
equipos junior con frecuencia supone un reto logístico, especialmente cuando
los plazos límite se acercan y la presión para presentar resultados aumenta.
Los buenos líderes
comprenden que los equipos de alto desempeño dependen de algo más que una
fuerte dirección y outputs de alta calidad. La sostenibilidad a largo plazo se
va a apoyar en establecer una vía por la que los empleados jóvenes se vayan
convirtiendo en los líderes futuros, desarrollando las cualidades necesarias
para mantener el ciclo de crecimiento.
Para ello el liderazgo
implica equilibrar cuidadosamente la priorización de los resultados tácticos a
corto plazo del equipo, como los servicios a los clientes, con objetivos a más
largo plazo como la formación y aprendizaje de los empleados. Si no se realiza
adecuadamente el desarrollo d elos profesionales puede pasar a un segundo
plano.
El autor propone seguir
los siguientes pasos para asegurar que el desarrollo es el apropiado,
independientemente de presiones externas:
1.- Crear entornos
seguros en los que se puedan producir fallos
Para los miembros “jóvenes”
de un equipo “fallar” debe representar una oportunidad en lugar de una
catástrofe. Los líderes deben asegurarse de que éstos tienen oportunidades para
contribuir en los servicios que ofrece el equipo, al tiempo que mantienen un
entorno donde los contratiempos no supongan un frenazo brusco. Esto implica no
asignar a un miembro del equipo menos experimentado una tarea con la que el
líder no se sienta cómodo o que no sepa
ejecutar él mismo.
Los líderes deben estar
dispuestos a hacer de coaches en el “campo”, lo que en ocasiones significa que
deben ayudar trabajando a través de un proceso, junto a esa persona. Los buenos
líderes no retiran las responsabilidades a las personas, por lo que deben ser
muy cuidadosos a la hora de asignarlas, con la meta del desarrollo en mente.
2.- Reservar y dedicar
un tiempo para feedback, aprendizaje y
desarrollo
Una de las mejores
formas de asegurar el desarrollo de los jóvenes es reservar tiempo para ello en
la agenda de actividades y mantener la actividad independientemente de
presiones externas, Las sesiones deben estar centradas en feedback
bidireccional sobre áreas de desarrollo y temas personas de desarrollo a su
elección.
3.- Fomentar que las personas
expresen sus ideas abiertamente
Tener una política de
puertas abiertas como líder es bueno pero no tiene sentido si los profesionales
no sienten que pueden hablar libremente. Es importante que los líderes acepten
y reconozcan su propia falibilidad como tomadores de decisiones. En ocasiones
se pueden equivocar y los “jóvenes” deben sentir que el líder está abierto a recibir
input y perspectivas de los demás. Los contribuidores individuales no van a
poder desarrollar las habilidades necesarias para liderar si nunca pueden
involucrarse en decisiones estratégicas o hacer preguntas significativas.
También, crear un
entorno donde todos los miembros del equipo se sientan cómodos para participar
y hablar favorece la aparición de perspectivas que de otra forma se pueden
perder. Los individuos en sus primeras etapas de carrera aportan no solo
diferentes experiencias vividas, sino con frecuencia ofrecen enfoques novedosos
a los problemas, nuevas herramientas o técnicas y perspectivas frescas. Si se
ignora el desarrollo de los jóvenes estaremos privando al equipo de una
poderosa inyección de nuevos conocimientos. Los buenos líderes crean entornos
diseñados para capturarlo.

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