viernes, 9 de noviembre de 2012

LA ESTRATEGIA QUE CONDUJO A LA VICTORIA A OBAMA








Scott Wilson y Philip Rucker en la edición del miércoles 7 de noviembre del Washington Post analizan, según su opinión, cuál ha sido la estrategia que ha desembocado en el triunfo de Obama en las elecciones presidenciales del pasado martes.

Plantean que al comienzo de la pasada primavera los veteranos responsables de organizar la campaña de Obama, radicados en Chicago, se enfrentaron a la pregunta de que podían hacer para derrotar a Mitt Romney.

La primera elección que hicieron de acuerdo con sus compañeros en la Casa Blanca, fue la de decidir el enfoque de la campaña: se centraban en atacar la imagen de Romney como diletante , que de ser el gobernador centrista de Massachusetts se torna en conservador para conseguir la nominación del partido republicano o por el contrario utilizar su carrera profesional como director de Bain Capital para presentarle como un protector de los privilegiados a costa de la clase media. 

Seleccionaron la segunda opción y comenzaron a mostrarle como un ejecutivo sin corazón, que despide gustosamente a los trabajadores y que estaba totalmente desconectado de la forma en la que el americano medio vive. Este enfoque se vio reforzado, a lo largo de la campaña,  por los errores que, en este sentido, fue cometiendo Romney.

Los estrategas de Obama decidieron que debían intentar encauzar el curso de la campaña en el verano, mientras que los de Romney pensaban que los esfuerzos y la inversión se debían centrar más en el otoño, cuando los votantes parece que empiezan a pensar más en sus preferencias y que el mensaje que querían transmitir de que lo más importante era la creación de empleo convencería a la nación de que había llegado el momento de que se produjese un cambio.

La intensificación de los ataques a Romney empezó a preocupar a los partidarios de Romney y la familia de éste empezó a sugerir que había llegado la hora de contar la "verdadera historia" del candidato, pero sus consejeros pensaron que el tiempo oportuno sería más tarde cuando comenzasen la convención y los debates.

La decisión de Obama en centrar la campaña en intentar desprestigiar la figura de Romney como presidente de todos los estadounidenses ayudo a despertar un tono agresivo en la misma. 

Uno de los elementos más críticos de su victoria ha sido el vasto trabajo que su staff realizó el año pasado revitalizando la organización de base que había permanecido prácticamente dormida durante los años de la presidencia de Obama y movilizando así a colectivos  como los africoamericanos, latinos, mujeres y jóvenes.

Obama tenía en contra los malos resultados económicos, pero algunas estrategias de Romney le ayudaron: la condena de los americanos que no pagan impuestos, la elección de su vicepresidente entre otras.

En la recta final de la campaña Obama perdió gran parte de su ventaja por su deficiente actuación en el primer debate con su contrincante, pero al final el huracán Sandy llegó y le ayudó.

Esta campaña ha sido distinta de la anterior, por decisión estratégica y por necesidades financieras que le han hecho que se centrase más en herramientas de micromarketing que en las dotes de orador del presidente. Éste se centró en intentar debilitar la imagen de Romney y sus seguidores en buscar el apoyo de los votantes indecisos pero que pensaban que podían ser persuadidos.

La campaña comenzó en enero de 2011 cuando los que iban a ser responsables de la misma se trasladaron de la Casa Blanca a Chicago para aislarse de distracciones y pensar cómo podían contrarrestar la campaña del candidato republicano que suponían iba a contar con más fondos que la suya. Tuvieron la suerte de que sorprendentemente los republicanos no comenzaron su campaña con lo que tuvieron tiempo para preparar la suya sin tener que neutralizar información negativa por parte republicana. dedicaron el tiempo a abrir oficinas de campo, comenzar su campaña en estados clave y enriquecer sus bases de datos sobre los votantes con información, como por ejemplo de sus hábitos y preferencias,  de la que carecían en las elecciones anteriores. También les permitía determinar cuáles eran las tendencias de voto o si los votantes iban a ejercer su derecho o no.

En el verano de ese año Obama tenía serios problemas sobre el techo de la deuda estatal que parecían contrarrestar los progresos que estaban obteniendo desde Chicago y una encuesta de Gallup demostraba que sólo contaba con el apoyo del 38% de los ciudadanos.

Durante las vacaciones reflexionó y durante los meses siguientes inyectó un lenguaje populista en sus mensajes de defensa de la clase media y sus valores y de paso de ataque a lo que representaba Romney.

Éste último centró su batalla para conseguir su nominación como candidato republicano en un giro hacia la derecha sugiriendo la "auto-deportación" para acabar con los inmigrantes ilegales, lo que posteriormente inclinó el voto latino en favor del presidente. Definió también su etapa como gobernador como extremadamente conservadora. al finalizar su campaña de nominación se encontró sin fondos y con una imagen política muy deteriorada.

Sus asesores empezaron a prepararse para las críticas y ataques revisando las actuaciones de Romney en su periodo en Bain Capital y pensaron que tenían la situación controlada, pero los demócratas comenzaron a enviar a ex-trabajadores de la empresa que habían sido despedidos durante la dirección de Romney, a los actos electorales en los que éste participaba para cuestionarle.

Otro problema con el que se encontró el candidato republicano es el de su fortuna personal. No estaba cómodo hablando sobre el tema ya que se estima que asciende a una cantidad que oscila entre 190 y 250 millones de dólares. Sólo quiso hacer públicas las  declaraciones de renta de dos años lo que sirvió para que los demócratas sugiriesen que estaba ocultando algo. Esta imagen se reforzó por los planes de ampliación de su casa de la playa en California que incluía un ascensor para coches, las aficiones de su mujer por un deporte ecuestre de élite y sus visitas a su complejo residencial en New Hampshire.

Los republicanos contraatacaron resaltando los fallos de la presidencia de Obama en la gestión de la economía del país. 

La elección de Paul Ryan como candidato a vicepresidente en el bando republicano fue considerada un error por los demócratas ya que no era un político muy conocido y sus ideas en el campo fiscal y social se consideraban muy conservadoras. Ryan  quería viajar a las ciudades del interior del país para exponer sus ideas sobre la necesidad de potenciar el autodesarrollo a nivel personal pero los responsables de la campaña temían la reacción de los posibles votantes y los ataques de los demócratas por lo que no le dejaron hacerlo hasta que la campaña estuvo muy avanzada.

Romney evitó también, durante su campaña, abordar los temas de política internacional tras un viaje poco afortunado a Inglaterra, Polonia e Israel. Posteriormente en la crisis surgida con  los países  árabes por un vídeo considerado antimulsuman se precipitó y emitió un comunicado en el que acusaba a Obama de simpatizar con los intereses antiamericanos en el mundo mulsuman. estas declaraciones fueron muy criticadas incluso desde su propio partido y Romney reconoció su error a sus colaboradores pero no  a nivel nacional pues temía la reacción del ala más conservadora del partido si lo hacía. A partir de ese momento evitó hacer comentarios sobre los sucesos de Libia en la campaña, lo que pudo a la larga perjudicarle porque un sondeo publicado una semana antes de las elecciones demostraba que la mayoría de los votantes no aprobaban la gestión que hizo Obama de la crisis en Bengasi.

Una semana después de estos sucesos una revista empezó a publicar grabaciones clandestinas recogidas de las palabras de Romney,  en un acto de recogida de fondos la primavera anterior, en las que hablaba de forma burlona y despreciativa del 47% de americanos que no pagan impuestos, manifestando, ante sus "invitados" que habían pagado 50000$ por persona para atender al evento,  que nunca les convencería de que deberían asumir la propia responsabilidad sobre sus vidas y sus necesidades. Este vídeo sirvió para reforzar toda la estrategia de Obama de que el interés principal de Romney se centraba en proteger a los ricos como él y aprovecharon para emitir un comunicado en el que denunciaban que Romney pretendía excluir a la mitad de la población.

La semana siguiente se amplió el liderazgo de Obama en las encuestas y parecía que éste iba a resultar claramente el vencedor, pero los responsables de su campaña estaban preocupados porque gran parte de los posibles nuevos votantes venían del campo republicano descontentos con las declaraciones de Romney, y temían que en el momento de tomar la decisión final se inclinasen por éste.

Los consejeros de Obama le insistieron, por esta razón, que preparase muy bien el primer debate pero el presidente, seguramente por un exceso de confianza,  no les hizo caso y rehusó hacerlo. Romney, mientras tanto, se centró en su preparación y empezó a cambiar sus declaraciones y moderar su tono para acercarse al centro en las cuestiones que podían ser importantes para los votantes indecisos. Sus esfuerzos dieron sus frutos y salió vencedor de un debate en el que los electores vieron a un Obama distraido y desinteresado. Los sondeos mostraron tras el debate que la distancia entre ambos candidatos se acortaba.

Obama reaccionó, reconoció su error y empezó a preparar en profundidad el segundo debate. Mientras tanto el vicepresidente Joe Biden había estado preparando su debate contra Ryan durante meses y sus asesores habían preparado más de un centenar de preguntas que le podían hacer y sus respuestas. Biden triunfó en su debate haciendo una agresiva defensa de la labor de la administración de Obama durante los años previos. 

 En la recta final de la campaña ambos candidatos recorrieron los estados de resultado incierto para intentar ganar apoyos por parte de los votantes. La llegada del huracán Sandy contribuyó a inclinar la balanza hacia Obama, ya que abandonó momentáneamente la campaña para ayudar a gestionar la crisis de forma eficiente y estar presente en las zonas más afectadas. Su respuesta al liderar las acciones de emergencia fue alabada hasta por algunos republicanos, como el caso de Chris Christie, gobernador republicano de Nueva Jersey, uno de los estados más afectados y hasta ese momento uno de los apoyos más importantes de Romney. Christie agradeció los esfuerzos de Obama con las siguientes palabras: "Nunca podré agradecer suficiente al presidente por su preocupación personal y actitud compasiva hacia nuestro estado".

El discurso de Obama tras su victoria es un ejemplo de conciliación y optimismo. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

EL LENGUAJE CORPORAL DE LA FALTA DE COMPROMISO Y ATENCIÓN




Carol Kinsey, consultora experta en liderazgo y autora de varios libros, entre ellos "The Silent Language of Leaders: How Body LanguageCan Help—or Hurt How You Lead",  en el boletín del 1 de noviembre de la American Management Association destaca la importancia de la comunicación no verbal para identificar el compromiso o no de los profesionales.

Los comportamientos, gestos y actitudes asociados al  compromiso indican interés, receptividad y acuerdo o conformidad, mientras que los comportamientos ligados a la falta de compromiso señalan que el profesional está aburrido, enfadado o en actitud defensiva.

La ausencia de compromiso y el desacuerdo se manifiestan :

1.-  OJOS: disminuye o desaparece el contacto visual, ya que tendemos a mirar de lejos o no mirar a las cosas que nos angustian y de las personas que nos desagradan. El aburrimiento o la falta de atención se muestran también al no mirar a la cara, desenfocar la mirada o con miradas de refilón y al horizonte. Los ojos tienden a empequeñecerse y cerrarse cuando se experimentan recelos o desconfianza.

2.- BOCA: la disconformidad se manifiesta con labios cerrados o comprimidos, mandíbulas tensas o la cabeza vuelta ligeramente para que el contacto visual se produzca de refilón.

3.- TORSO: cuando las personas alejan sus hombros y torso del interlocutor probablemente significa que han perdido interés por lo que transmite éste. Al alejarnos del otro estamos expresando nuestra distancia y falta de compromiso, independientemente de las palabras que se estén utilizando. A veces se pueden emplear objetos como bolsos , carteras,..., para proteger el torso cuando se adopta una actitud defensiva.

4.- PIERNAS: cuando nos sentamos con las piernas extendidas hacia delante y los tobillos cruzados probablemente estamos mostrando sentimientos positivos hacia el interlocutor. Por el contrario cuando los pies se ocultan tras las piernas o se enredan con las piernas de una silla estamos distanciándonos.

La autora propone una serie de acciones para intentar remediar estas situaciones:

a).- Pensar en el contexto en el que se ha producido la situación de distanciamiento o pérdida de interés: ¿Previamente habíamos modificado nuestro lenguaje corporal? ¿Hicimos alguna pregunta o planteamos algún tema que se ha podido considerar como especialmente conflictivo? ¿Entró alguien nuevo en la habitación o se incorporó a la conversación?

b).- Comprobar la propia postura corporal: estamos mostrando algún comportamiento de desinterés que pueda estar imitando nuestro interlocutor o reaccionando ante él?

c).- Cambiar nuestra postura corporal para mostrar interés y compromiso: acercarnos, sonreir, poner las manos obre la mesa con las palmas hacia arriba. Comprobar si la parte contraria hace lo mismo.

d).- Forzar un cambio de postura del interlocutor. Por ejemplo si sus manos y piernas están cruzadas y en tensión, acercarnos y entragarles algo, un informe, un café,...para conseguir que se muevan y modifiquen su postura.

e).- Cambiar de estrategia. Aceptar que nuestras propuestas no están siendo bien recibidas y cambiar de plan.

f).- Llamar la atención sobre el comportamiento desinteresado del interlocutor proponiendo al mismo tiempo otra fecha para reunirse (por ejemplo: ¿Parece que este es un mal momento para hablar, posponemos la reunión hasta mañana?)

domingo, 4 de noviembre de 2012

COACHING POR VALORES II





METODOLOGÍA DEL COACHING POR VALORES

Simon Dolan propone una metodología que se puede utilizar a nivel personal como veremos en primer lugar, para posteriormente presentar un modelo de coaching en pareja(formada por el coach y su coachee), que es la adaptación del modelo genérico y finalmente su utilización en grupos más amplios.

I.- METODOLOGÍA GENÉRICA

El autor sugiere los siguientes pasos:

1.- CONOCER LOS VALORES PREFERIDOS: 

Para ello podemos empezar por utilizar la técnica de tormenta de ideas para identificarlos y después debemos responder a la pregunta de qué es lo verdaderamente importante en nuestra vida
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A).- Enumerar nuestros propios valores. No existe ninguna norma sobre el número de  valores que debe incluir, pero es recomendable que no supere los diez valores.

B).- Asignar un significado y diseñar el modelo triaxial inicial de nuestros valores. Hay que comenzar incluyendo los valores de nuestra lista en las tres dimensiones del modelo triaxial que hemos visto en la entrada anterior:

a).- Económico-pragmáticos: como ejemplo podemos tener valores como riqueza, seguridad,...

b).- Ético-sociales: generosidad o integridad por ejemplo.

c).- Emocionales-evolutivos: optimismo, empatía serían ejemplos.

C).- Calcular el porcentaje de cada eje respecto al total a partir del número de valores que hayamos colocado en cada uno. Mediante la estructura triaxial conectamos los puntos de cada eje formando un triángulo y ya tenemos el modelo triaxial inicial de lo que es importante en nuestra vida.

2.- VALIDAR EL MODELO TRIAXIAL:

Este paso, como el anterior, se puede realizar con coach o sin coach. Consiste en observar el modelo que hemos definido y preguntarse cuáles son los valores dominantes y sin responden realmente a lo que sentimos. En caso de duda se pueden modificar hasta que estén en sintonía con lo que realmente consideramos importante en nuestra vida.

3.- DEFINIR Y PERFILAR NUESTROS OBJETIVOS:

En esta fase es posible que sea necesario contar con la ayuda de un coach profesional, aunque también se puede abordar en solitario. Los objetivos vitales deben ser las cosas que realmente queremos conseguir y nos harían sentirnos orgullosos al alcanzarlas. 

A).- Definir nuestros objetivos: se trata de mirar a nuestro interior y descubrir cuáles son nuestros objetivos de verdad. Estos pueden ser de distinto tipo: profesionales y de desarrollo de carrera, económicos, sociales, afectivos, espirituales,...

b).- Perfilar nuestros objetivos: en esta fase revisamos nuestros objetivos hasta estar plenamente satisfechos con ellos. Se trata de desarrollar un nivel óptimo  sin plantearnos objetivos irreales. Una de las funciones del coach personal consiste en implicar a su coachee en un debate sobre lo que es real, alcanzable y sobre qué objetivos debe abandonar.

4.- REDISEÑAR UN MODELO TRIAXIAL MEJOR ALINEADO:

Una vez nos hemos hecho una idea global debemos pasar a un análisis más concreto y comparar nuestros valores con nuestros objetivos.

A).- Comparar nuestros objetivos con nuestros valores. Supone replantear nuestros valores a la luz de los objetivos que hemos identificado antes y escoger los valores que pensamos nos van a ser más útiles para conseguir esos objetivos y viceversa, siempre adoptando una actitud flexible.

B).- Recalcular el modelo triaxial de acuerdo con nuestros objetivos. Aunque siempre habrá problemas y pueden surgir dudas,  se trata de llegar a un punto en el análisis donde nos sintamos cómodos con la sintonía entre nuestro modelo y nuestros objetivos. En determinados momentos de nuestra vida habrá que trabajar más de acuerdo con unos valores para alcanzar un objetivo determinado y luego centrarnos más en otros. La tarea del coach consiste en ayudarnos a conseguirlo.

5.- PERFILAR NUESTROS VALORES FUNDAMENTALES:

En este paso debemos establecer las prioridades en nuestra lista de valores fundamentales y crear nuestra propia jerarquía. es una tarea complicada porque exige mucha reflexión. Contar con un coach puede resultar útil porque va a ayudar a analizar las decisiones que vamos a tomar. Los valores fundamentales no deben ser más de siete y podemos escogerlos de nuestra lista inicial u otros siempre que estén en proporción con el modelo triaxial corregido en el paso anterior.

Posteriormente podemos empezar a construir nuestra jerarquía de valores preguntándonos lo siguiente: ¿Cuál de esos valores es realmente el más importante en mi vida? Si sólo pudiese cumplir uno, ¿cuál sería? La respuesta a esa pregunta es nuestro valor fundamental. Cuando lo hayamos identificado debemos pasar al segundo , y así continuaremos hasta que hayamos clasificado nuestros valores en una jerarquía de mayor a menor.

A veces el valor de máxima prioridad parecerá obvio, pero si no ocurre esto hay que intentar ser creativo e inventar un escenario para cada valor para poder compararlos. 

Conocer la jerarquía de valores nos da muchas probabilidades de predecir nuestra conducta. La cuestión por supuesto es analizar si de verdad vivimos con honestidad nuestros valores. Si nuestros valores principales no están alineados con nuestra vida cotidiana, al no hacerse realidad en nuestra conducta estaremos viviendo una situación de desalineación o incoherencia que necesitará de un proceso meditado y exhaustivo de realineación.

6.- ACTUAR. VALORES EN ACCIÓN:

Al llegar a este punto y si la coherencia es patente hemos llegado al final del proceso, ya que los valores parecen estar alineados con los objetivos. Es conveniente repetirlo con cierta periodicidad para garantizar el mantenimiento de la alineación.  Si, por el contrario nuestros valores no están alineados con nuestra vida habrá que tomar medidas conductuales concretas(acciones) para aportar coherencia y ser consecuentes con nuestros valores. Puede ser útil:

a).- Elaborar planes concretos.

b).- Fijar un calendario para la realización de dichas acciones.

c).- Identificar los principales obstáculos a superar.

7.- DEFINIR LOS CRITERIOS DEL ÉXITO Y DISEÑAR UNA ESTRATEGIA DE SEGUIMIENTO.

El último paso consiste en:

a).- Establecer un calendario para evaluar los progresos y modificar el plan de acción en caso de ser necesario.

b).- Marcar los hitos que se deberán cumplir por el camino.

c).- Decidir los criterios generales del éxito. 

En esta fase es interesante contar con la ayuda de un coach.

II.- PROCESO DIADA DE COACHING POR VALORES

En este proceso el objetivo es aumentar la coherencia entre los valores de una persona y los objetivos de una relación determinada( profesional, personal,...). Los pasos son los siguientes.

1.- El coach sugiere una lista de valores.

2.- El coachee selecciona de cinco a diez valores de la lista.

3.- El coachee, con la ayuda del coach diseña un modelo triaxial inicial.

4.- El coach y su coachee empiezan a dialogar para asegurarse de que el modelo sea válido. Ambos corrigen el modelo triaxial.

5.- El coach y su coachee debaten el significado del éxito en un área concreta de la vida o el trabajo. Éste último, con la ayuda del coach, establece su definición de éxito en la relación, que se va a convertir en el objetivo durante el resto del coaching.

6.- Tras su diálogo con el coach, el coachee selecciona cinco valores que reflejan su percepción de los valores fundamentales de la otra parte ( organización, equipo, pareja,...). Se construye un modelo triaxial basado en esos valores. 

7.- Ambos comparan los dos modelos triaxiales. Identifican y analizan las coherencias e incoherencias y diseñan planes de acción para limitar estas últimas.

8.- Después de cierto tiempo se reúnen y hablan de las acciones que ha tomado el coachee. abordan los problemas que se ha encontrado éste, se ponen de acuerdo en los pasos a seguir para la realineación y sintonizan sus planes de acción.


III.- APLICACIÓN DEL MODELO A GRUPOS

Simon Dolan propone estas sugerencias para obtener un diagnóstico y diseñar una estrategia de alineación en estos casos:

1.- El coach realiza una auditoría de los valores de cada miembro del equipo.

2.- Cada miembro del equipo elabora su propio modelo triaxial a partir de sus modelos preferidos concretos.

3.- El equipo debate la situación actual e identifica los valores manifestados en la actual cultura de equipo.

4.- Basándose en los valores detectados en el paso anterior, el equipo desarrolla un modelo triaxial agregado de la cultura del equipo. ese modelo representa la cultura real actual del equipo.

5.- Los miembros del equipo entablan un diálogo basado en el modelo anterior, identifican las lagunas entre sus propios modelos y el del grupo y debaten la dirección que les gustaría que tomase el grupo, definiendo el éxito para el equipo. Acuerdan cuál va a ser la culturas final deseada que integrará la definición del éxito. El equipo escoge entre cinco y siete valores de consenso.

6.- El coach trabaja individualmente, en relaciones diada, con cada miembro del equipo para desarrollar una estrategia de alineación de los valores. Puede realizarse en grupo si el coach tiene la capacidad de trabajar con varias personas a la vez.

7.- El equipo, con el coach, discute los planes para reforzar y conservar la cultura acordada.

8.- Juntos planifican el seguimiento futuro, los hitos y la sintonización.