domingo, 18 de octubre de 2026

EL ESPECTRO DE PERSONALIDAD NARCISISTA

 


Sarah Davies en “Narcissists at work. How to navigate difficult people and workplace toxicity” plantea que, como hemos visto en una entrada anterior, comprender  el narcisismo ayuda a reconocer a personalidades difíciles y a dinámicas tóxicas, tanto a nivel personal como profesional.

Existe un espectro en el narcisismo que va de comportamientos ligeros y ocasionales a un desorden de la personalidad narcisista completo ( TPN).

En la parte  más baja del espectro podemos encontrar niveles de egoísmo que pueden ser ocasionales o hasta apropiados ya que es normal que algunas veces seamos un poco egoístas. También podemos mostrar un cierto grado de defensas narcisistas. Éstas son conductas que temporalmente sirven para protegernos de sentir mucha vergüenza en determinados momentos. Son las defensas inmediatas que surgen cuando nos sentimos abochornados o avergonzados e incluyen, por ejemplo, comportamientos como la negación, la ira o culpabilizar a otro.

En este nivel bajo del espectro podemos encontrar, también, narcisismo apropiado relacionado con la edad. Parte del desarrollo normal de un niño está en ser egocéntrico. Esto es típico en la primera infancia, normalmente entre los dos y siete años. En estas edades solo vemos el mundo y a quienes nos rodean desde nuestro punto de vista y encontramos difícil considerar las cosas desde otras perspectivas. Los adultos narcisistas se mantienen atascados en un punto en que se sienten consumidos por  sus propias experiencias internas. Las personalidades narcisistas están esencialmente ancladas psicológica y emocionalmente en sus propios pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades y por lo tanto no tienen en cuenta ni reconocen los de los demás.

En la adolescencia es normal estar centrado en algún grado en uno mismo, mientras se evoluciona hacia una madurez emocional y se llega a la etapa adulta. Apoyar y modelar límites sanos y un sentido de la responsabilidad personal puede servir para este desarrollo.

En la década de los años treinta del siglo pasado Paul Federn acuñó el concepto de “narcisismo saludable ” definiéndolo como un sentido positivo de uno mismo o amor propio constructivo que  incluye la capacidad de experimentar empatía.

Por tanto en el nivel más bajo del espectro tenemos las defensas narcisistas con una variedad individual de habilidades para:

a).- La autoreflexión y para ser honestos con nosotros mismos y los demás.

b).- Experimentar empatía y preocupación sincera por los demás.

c).- Experimentar y tolerar el arrepentimiento, la culpa o la vergüenza.

d).- Mantener la motivación para cambiar nuestro comportamiento como consecuencia de a), b) o c).

Las personas con niveles más altos de narcisismo tienen menos capacidad de experimentar o actuar conforme estos pasos importantes hacia el cambio.

Más allá del TPN existen otros trastornos antisociales de la personalidad que muestran tres o más de los siguientes patrones de comportamiento:

  •    Incapacidad de aceptar las normas sociales o legales.
  •   Engañar y confundir a los demás por placer o lucro.
  •   Impulsividad e incapacidad de planificar.
  •   Irritabilidad y agresión, junto con violencia.
  •   Indiferencia peligrosa por la seguridad propia o de los demás      
  •  Conducta irresponsable consistente en relación con el trabajo o con las obligaciones financieras
  •   Ausencia de remordimientos e indiferencia ante la posibilidad de dañar, maltratar o robar a los demás.

Los narcisistas son egoístas y manipuladores y tienen en poca consideración el impacto de sus acciones sobre los demás. Los sociópatas tienen la misma patología central pero adicionalmente están más dispuestos y son más capaces de dañar y abusar explícitamente de los demás en su búsqueda de poder o éxito. Suelen hacerlo en formas más impulsivas y temerarias.

Mientras la prevalencia de estos tipos de personas antisociales se estima es baja entre la población general, algunos estudios han mostrado que representan aproximadamente del 20% de los presos  y el mismo porcentaje entre los líderes de corporaciones y de determinadas profesiones.

Las razones por las que una persona es narcisista son variadas. Como hemos comentado el narcisismo está compuesto por un patrón complejo de características y comportamientos con raíces en experiencias en la temprana infancia, por lo que no se desarrolla repentinamente de la noche a la mañana. En la actualidad existen  varias teorías sobre su origen. Entre ellas tenemos:

1.- Origen genético

Los estudios en este área presentan muchas limitaciones y no aportan conclusiones claras.. algunos  sugieren que si existe un factor genético en algunos aspectos del narcisismo. Las investigaciones más relevantes se han centrado en gemelos que aunque compartan el mismo ADN se hayan criado en entornos distintos. Algunos estudios parecen sugerir una relación genética con ciertas características como aires de grandeza y el sentimiento de superioridad y de tener derecho a todo, pero en un grado bajo o moderado. Por tanto, aunque puede existir un componente genético no parece ser la razón más clara. El entorno y las experiencias vividas parece que tienen una mayor influencia en el desarrollo de la personalidad narcisista.

2.- Impacto familiar

Los niños aprenden por la observación, reproduciendo e imitando lo que ven. Para todos nosotros el entorno en el que crecemos es lo “normal”, por lo que ejerce una grna influencia la forma en la que nuestros padres nos hablan y nos dicen lo que piensan sobre nosotros y la forma en la que lo hacen con y sobre los demás. Crecer junto a un padre narcisista implica que sus propias necesidades y deseos dominan en us relaciones y esta es una forma de interrelación que podemos aprender.

Los padres narcisistas son inherentemente egoístas y están consumidos primariamente por sus propios pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades. Suelen actuar con sus hijos con una conducta negligente abusiva o controladora. No atienden, tampoco, a las necesidades individuales o emocionales de sus hijos, por lo que éstos no aprenden a regular sus propias emociones, lo que puede tener consecuencias e implicaciones muy negativas para el niño. Los hijos de narcisistas no crecen experimentando límites apropiados y saludables dentro de su familia por lo que no los entienden. No aprenden el sentido de la  responsabilidad personal, porque no se les ha transmitido ni dado ejemplo de su necesidad.

En ocasiones no aprenden la importancia de la empatía o de ser considerados y tener en cuenta los sentimientos y necesidades de los demás y adoptan los rasgos narcisistas de sus padres. En otros casos, ocurre lo contrario y se van al otro extremo mostrando conductas extremadamente empáticas y sensibles y se enfrentan a una sobrecarga de culpa, responsabilidad o sentimientos de obligación.

Pero, aunque existe un impacto generacional y las características narcisistas, los pensamientos y comportamientos pueden ser aprendidos y reproducidos de una generación a otra, esto no quiere decir que el hijo de un narcisista vaya a desarrollar un desorden de la personalidad narcisista. Existe una gran diferencia entre formas de ser narcisistas, particularmente comportamientos que han sido aprendidos y aspectos complejos de la personalidad, ya que cualquier cosa que ha sido aprendida puede ser desaprendida.

Investigaciones sobre el impacto familiar señalan que existen dos estilos de educación parental conectados con el desarrollo de personalidad narcisista:

a).- Negligente y abusiva. En este caso las necesidades físicas, psicológicas y emocionales del niño no son atendidas, lo que conduce a un daño profundo y permanente.se piensa que experimentar este trato en las primeras etapas de la vida hace que el niño sienta un profundo sentimiento de vergüenza y autodesprecio, un miedo extremo al rechazo y abandono. Como respuesta el niño desarrolla una personalidad narcisista como protección ante esos sentimientos.

b).- Crianza excesivamente indulgente. Es el caso del padre que constantemente  elogia en exceso a su  hijo sin una base que lo sustente. Elogiar inapropiadamente y constantemente o exagerar los méritos y capacidades del niño puede conducir a un sentimiento confuso e inflado de su ego y de su identidad que puede desembocar en el desarrollo de rasgos narcisistas.

3.- Experiencias traumáticas tempranas

Éstas juegan un papel importante en el desarrollo de trastornos de la personalidad narcisista. Pueden incluir el tener un padre negligente o abusivo o haber experimentado una disrupción significativa en sus apegos tempranos.

La base central de la personalidad narcisista parece ser que se forma en los primeros cinco años de vida y existe la confirmación de que en los siete u ocho primeros años ya se ha establecido. Los impactos traumáticos tempranos en la vida de un niño impactan en su capacidad de desarrollo de forma adecuada en las distintas etapas, incluida la egocéntrica. En esta última es en la que se suelen atascar para convertirse en adultos narcisistas. Los rasgos y comportamientos narcisistas sirven como mecanismos protectores ante el trauma.

4.- Influencias sociales

La forma de vida en el mundo occidental favorece el narcisismo al priorizar el individualismo sobre el colectivismo o la comunidad.

La prevalencia de las redes sociales y su influencia en nuestra sociedad y cultura alimenta un sentimiento de egoísmo y narcisismo. Los narcisistas tienen una necesidad patológica de llamar la atención y las redes sociales son la plataforma perfecta para adquirir seguidores.

 

 

 

 

 

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