domingo, 6 de septiembre de 2026

6 FORMAS EN LAS QUE LOS LÍDERES APROVECHAN EL ESTRÉS

 


Jon Miller y Drew Keller en la edición de julio-agosto de Harvard Business Review plantean que los líderes siempre han vivido con estrés, pero que las tensiones actuales hacen que lo sientan de forma especialmente aguda. Muchos ejecutivos refieren que las presiones se amontonan desde numerosos frentes, desde la incertidumbre económica, a la disrupción tecnológica o la volatilidad geopolítica.

Los autores han estudiado estas fuentes de estrés durante los últimos seis años y la tendencia es que las presiones a las que se enfrentan los líderes se han incrementado y son hoy más elevadas que durante la pandemia. Mientras pequeños brotes de estrés pueden afinar nuestra capacidad de centrarnos, niveles elevados y sostenidos de estrés socavan la calidad de las decisiones y erosionan el bienestar. Con el tiempo el estrés estrecha nuestra perspectiva, ocasiona pensamientos reactivos e incrementa la posibilidad de que cometamos costosos errores de juicio.

Aunque no existen dos líderes que tengan la misma respuesta biopsicológica ante el estrés, emergen patrones consistentes. Miller y Keller han desarrollado un marco de trabajo que los agrupa en 6 tipos principales de respuestas. Está basado en el trabajo de Richard Lazarus y Susan Folkman que observaron que cuando las personas están en situaciones de alto riesgo o muy desafiantes deciden rápidamente si éstas representan una oportunidad o una amenaza. Han combinado estas ideas con la investigación de James Gross sobre regulación emocional, que distingue entre líderes que regulan de forma dinámica sus emociones y continuamente reevalúan o se replantean sus reacciones y aquellos que controlan sus emociones hasta que las crisis terminan. Sintetizando estos conceptos con su propia experiencia el modelo posiciona las respuestas al estrés a lo largo de dos espectros: si los líderes reaccionan con calma o con acción rápida y si enfocan las crisis como una oportunidad o una amenaza.

Los seis patrones de respuesta son:

I.- EL LÏDER FARO

Proyecta claridad y serenidad. En una crisis mantiene un ritmo pausado, regulando sus respiración, bajando el tono de su voz y manteniéndose centrado en el horizonte, no solo en la crisis que tiene delante. El estrés desencadena su orientación hacia la estabilidad sobre la rapidez y su primera evaluación rápida de la nueva situación va a ser reconocida con más frecuencia como una oportunidad que como una amenaza. En lugar de actuar con prisas tiende a mantener la calma y a guiar de forma pausada a los demás a través de la ambigüedad.

En situaciones de lata presión este tipo de liderazgo crea las condiciones que promueven la seguridad psicológica, donde las personas pueden expresar sus opiniones libremente, admitir sus errores y manifestar sus incertidumbres sin el temor a ser humillados o castigados. Este liderazgo sereno mantiene a los equipos centrados y previene el contagio emocional del miedo.

Los líderes faro son capaces de enfrentarse a riesgos ocultos, pero su calma puede parecer a algunos como signo de indiferencia o distanciamiento y los equipos en ocasiones pueden interpretar el silencio del líder ante situaciones críticas como indecisión. En episodios prolongados de estrés su tendencia hacia la estabilidad puede caer en la inercia y pueden fallar a la hora de enfrentarse a malas noticias, pudiendo no responder con la suficiente rapidez o asumir demasiadas cosas ellos mismos.  

Los autores sugieren las siguientes estrategias adaptativas para los líderes faro:

Durante una crisis el primer paso que deben dar es explicar sus intenciones. Pueden decir, por ejemplo, que están manteniendo la calma para poder pensar claramente, no porque todo esté bien. Luego  deben invitar a sus equipos a que compartan sus emociones y manifestar las suyas. Pueden preguntar cómo están afrontando la situación, lo que legitimará el estrés que puedan estar sintiendo todos en lugar de reprimirlo, reforzando así la seguridad psicológica. Finalmente deben tomar decisiones visibles, aunque sean pequeñas para mostrar que no están cayendo en la inercia o la indecisión.

II.- EL  LÍDER ALQUIMISTA

Estos líderes consideran las presiones no como una amenaza sino como un catalizador para el crecimiento, tratando las turbulencias como la materia prima para la reinvención, una señal de que la lógica antigua ya no encaja. Externamente son estables, pero internamente son cinéticos. Piensan de formas que les permiten conectar puntos que otros todavía no ven.  Buscan posibilidades nuevas. Reed Hastings, cofundador de Netflix captó la mezcla de optimismo y realismo que tienen los alquimistas cuando dijo: “Hay que ser brutalmente sinceros en relación con el corto plazo……y optimistas y confiados con el largo plazo”.

Bajo incertidumbre prolongada los alquimistas pueden pasar de ser creativos a caóticos, persiguiendo la novedad por la novedad o agotando a los equipos con giros constantes.

Los autores sugieren las siguientes estrategias adaptativas para los líderes alquimistas:

Al encontrarse bajo presión deben centrarse y saber las razones por las que están efectuando una transformación, porque la justificación de porque pueden no es suficiente, y definir el problema que el cambio pretende solucionar. Deben establecer una cadencia regular para los cambios: ciclos de “empujar y parar” y de invención y consolidación. Finalmente deben moderar su tendencia hacia la reinvención y creatividad por medio de la colaboración con equipos pragmáticos que puedan organizar y ejecutar las transformaciones con habilidad.

III.- EL LÍDER BOMBERO

Prospera bajo presión y prefiere actuar con decisión y rapidez a efectuar un  análisis prolongado. Cuando surge una crisis se mueve con rapidez, irradiando urgencia y moviliza a los demás. No solo responde ante el estrés de forma muy dinámica sino que tiende a considerarlo como una oportunidad. La presión no le paraliza, le estimula. Con frecuencia alimentado por la adrenalina le restablece un sentimiento de empoderamiento, en  lugar de congelarle como a los demás. En el corto plazo esta energía puede ser muy valiosa para tomar decisiones y manejar la complejidad.

Mientras el alquimista utiliza el estrés para despertar la creatividad y explorar nuevas posibilidades, el bombero lo utiliza para desencadenar acciones inmediatas. El alquimista pregunta: ¿Qué puede hacer esto posible?, el bombero pregunta: ¿Qué tenemos que hacer ahora mismo? Ambos transforman la presión en energía, pero uno canalizándola hacia la experimentación y el otro hacia la ejecución.

El bombero encarna el “liderazgo in extremis”, un término acuñado por investigadores de la academia militar de West Point, para describir la toma de decisiones en situaciones de amenazas e incertidumbre. Como Karl Weick, que popularizó la historia de unos soldados que se perdieron en los Alpes y encontraron su camino de vuelta a su campamento con un plano de los Pirineos, decía: “Cuando estás perdido, cualquier mapa antiguo sirve”.

Bajo presiones prolongadas la respuesta inmediata del bombero puede convertirse en un problema ya que las decisiones pueden ser impulsivas. Cuando está equilibrado el bombero representa lo mejor del liderazgo firme: valor, inmediatez, el deseo de actuar donde otros dudan. Pero el gran liderazgo se mide no solo por las llamas apagadas, sino, también por lo que se consigue preservar y por los fuegos futuros evitados.  

Los autores sugieren las siguientes estrategias adaptativas para los líderes bombero:

En una crisis este tipo de líderes debe realizar una pausa antes de actuar para regular su sistema nervioso y aclarar su intención a sus equipos. Luego deben implicar a otros en sus decisiones. De esta forma se va a distribuir la carga cognitiva de una forma que les ayude a sostener su energía en el tiempo y evitar el burnout. Finalmente deben mantener revisiones rápidas de la situación una vez que ha pasado la urgencia inmediata para preguntarse qué ha funcionado y qué no lo ha hecho, así como lo que parecía productivo y luego no lo había sido.

IV.- EL LÍDER ESTOICO

Lidera a través de la disciplina y el autocontrol.  Cuando la presión se dispara se vuelve analítico, anclándose en principios y razones y esforzándose en crear estabilidad. Muestra una respuesta serena ante el estrés para gestionar su volatilidad interna. Percibe el estrés como una amenaza, al contrario que el faro, y mira hacia adentro, para agudizar el enfoque y  minimizar las reacciones emocionales. Su estilo bajo presión es calmado, deliberado y racional al máximo.

Ante las crisis de forma natural enlentece sus reacciones, regula sus emociones y reintroduce un orden. Su disciplina puede preservar la coherencia estratégica cuando los demás están descontrolados. Pero, tratar las emociones como una distracción puede hacer que parezca que se apartan justo cuando las conexiones humanas son vitales. Su deseo de mantenerse racionales puede hacer que ahonden más en los datos y procesos produciendo decisiones técnicamente exactas pero emocionalmente vacías.

Los autores sugieren las siguientes estrategias adaptativas para los líderes estoicos:

En una crisis lo primero que tienen que hacer es regularse ellos mismos, calmando sus respuestas emocionales, sin suprimirlas. Pueden abrir una discusión sobre el clima emocional articulando lo que la tensión del momento puede estar señalando, diciendo, por ejemplo: “Me parece que se está creando ambiente de frustración, vamos a explorar las razones”.  Luego deben mostrar empatía y finalmente reconocer sus propias emociones. Para esto  último pueden mantener una conversación con un coach o compañero para transformar el estrés en una fuente de conocimiento en lugar de en una carga silenciosa.

V.- EL LÍDER DIPLOMÁTICO

Lidera con tacto. Alivia las tensiones a través del diálogo y mantiene a los equipos conectados cuando el estrés amenaza con dividirlos. Para estos líderes una crisis es  un test social y estratégico. Bajo presión promueven la conexión social, desactivando el conflicto, manteniendo la confianza y “leyendo” las señales interpersonales tan cuidadosamente como otros leen los datos financieros.

Bajo estrés su inteligencia social les ayuda a mantener unidos equipos que sin ellos se podrían fracturar. Perciben la tensión antes de que aflore y la suavizan al facilitar lo que los psicólogos llaman regulación relacional, que ocurre cuando las conexiones ayudan a las personas a gestionar sus emociones. En situaciones de estrés mantenido pueden buscar el consenso, evitando abordar el conflicto directamente y siendo demasiado cautos y ocasionando retrasos en la toma de decisiones.

Los autores sugieren las siguientes estrategias adaptativas para los líderes diplomáticos:

El primer paso en una crisis debe ser hacer que las tensiones salgan a la superficie, diciendo claramente lo que los demás perciben pero no manifiestan, nombrando la situación incómoda de forma que cree un espacio para la sinceridad sin culpabilización. Se puede hacer esto a través de debates, premortems o ejercicios con la participación de abogados del diablo. Finalmente deben ser claros a la hora de manifestar su postura. Su empatía ayuda a los demás a regularse, pero en tiempos de estrés las personas también necesitan objetivos bien definidos y una dirección clara.

VI.- EL LÍDER CONTROLADOR

Lidera con control. Responde ante el estrés imponiendo estructura y manteniendo el sistema unido cuando los demás están sobrepasados. Destaca a la hora de gestionar múltiples demandas coherentemente. Responde ante el estrés de forma dinámica pero lo considera como una amenaza y su instinto bajo presión es convertir la ambigüedad en prioridades claras y canalizar la energía hacia una ejecución disciplinada. Suele tener un círculo interior de confianza, por lo que corre el peligro de no considerar  las voces ajena s al mismo, dejando a los equipos sintiéndose excluidos o poco informados.

Los autores sugieren las siguientes estrategias adaptativas para los líderes controladores:

El reto para ese tipo de líderes es aprender que el desempeño mantenido depende no solo de la resistencia, sino de saber cuando hay que liberar presiones, ampliar la lente y dejar que los demás ayuden a llevar la carga. Su primer paso en una crisis debe ser soltar presión, utilizando la reflexión, el feedback y dejando espacio para la recuperación para poder resetearse. Deben, también de forma rutinaria, hacer un zoom hacia fuera, propiciando cambios sistemáticos y regulares en la perspectiva sobre sus equipos para que su organización no funcione con una visión de túnel. Finalmente deben ser un modelo de resiliencia, considerando que nadie es indestructible y que los equipos captan las señales emitidas desde la cúpula directiva. Por tanto los líderes deben hacer que sea visible que el descanso y la renovación son parte de un buen desempeño en situaciones de alta  presión.

Las crisis raramente se anuncian con claridad. Aparecen súbitamente y demandan que los líderes interpreten con frecuencia información incompleta en situaciones de alta presión. En estos momentos los patrones de respuesta ante el estrés influyen en lo que los líderes perciben, la rapidez con la que responden y en dónde se encuentran sus puntos ciegos. Prepararse para decisiones de alto riesgo requiere, por tanto, comprender cómo vamos a reaccionar cuando la presión se eleve, basándonos en el tipo de liderazgo ante el estrés. Para identificar el propio se puede realizar la encuesta en stressintelligence.org/test.

Los líderes que de forma consistente transforman la presión en desempeño no se quedan atascados en una forma exclusiva de respuesta, consideran el liderazgo bajo estrés como algo que se puede practicar y refinar, experimentando con los distintos estilos, valorando cómo va evolucionando la situación y recalibrándola.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

CINCO PREGUNTAS QUE HACER ANTES DE ACEPTAR UNA PROPUESTA DE REUNIÓN

 


Robyn McLeod en el blog de Chatsworth Consulting Group (Thoughtful Leaders)   del pasado 27 de agosto propone que la siguiente vez que nos encontremos ante una gran cantidad de convocatorias para asistir a reuniones, con la limitación que supone de nuestro tiempo para trabajar, consideremos la respuesta a estas cinco preguntas antes de contestar, para determinar si es necesaria nuestra presencia en ellas. 

1.- ¿Cuál es el propósito de la reunión? 

Parece una pregunta muy sencilla pero con frecuencia no está claro cuál es la necesidad de la reunión y las razones por las que se convoca. Si no las conocemos debemos indagar si es para tomar decisiones, generar ideas o informar. No podemos decidir si nuestra asistencia es necesaria si no conocemos el propósito de la reunión. 

2.- ¿Cuál es mi rol en la reunión y cuál va a ser mi contribución? 

Si vamos a dedicar parte de nuestro valioso tiempo a asistir a una reunión es importante que sepamos por qué debemos estar allí y qué es lo que podemos aportar a la reunión. Saber si estamos para ofrecer input, para tomar la decisión final o para hacer preguntas. Podemos encontrar que podemos delegar el rol y la contribución a una reunión determinada o darnos cuenta de que nuestro rol no está claro o no es necesario. 

3.- ¿Cuál es la agenda de la reunión? 

Con frecuencia las reuniones se celebran sin un orden del día, porque las personas asumen que todos conocen cuál es la agenda de la reunión sin necesidad de que ésta sea explícita o porque están demasiado ocupadas atendiendo a  otras reuniones y no tienen tiempo de preparar el orden del día de las que ellas convocan. Sin saber lo que incluye el orden del día es muy difícil saber si tiene sentido que asistamos. Debemos pedir la agenda de la reunión y, si no existe, declinar la asistencia. 

4.- ¿Existe alguna otra forma que no sea mediante una reunión de alcanzar el propósito de la agenda? 

Escuchar a otras personas ofrecer un interminable número de presentaciones rara vez constituye un uso eficaz del tiempo de las reuniones, pero con frecuencia es lo que éstas terminan siendo. Demasiadas presentaciones y poca discusión ocurren frecuentemente. Pueden existir otras formas de informar tales como compartir presentaciones y obtener feedback por correo electrónico o utilizar una de las muchas herramientas online colaborativas. 

5.- ¿Esta reunión es el uso más efectivo de mi tiempo? 

Nuestro tiempo es precioso y si la respuesta es afirmativa adelante con la reunión, pero si es negativa debemos pensar si a pesar de ello es mejor para nosotros asistir  o las razones por las que es mejor no hacerlo. 

Utilizar la matriz urgente-importante es una forma de aclarar nuestras prioridades. Esta herramienta nos ayuda a ser más conscientes de los riesgos de centrarnos en cosas que son urgentes pero no importantes (algunas reuniones por ejemplo), mientras descuidamos  aquellas tareas importantes pero no urgentes ( como el desarrollo de nuestros profesionales, la planificación a largo plazo o el crecimiento personal, por ejemplo). 

Una vez tenemos la respuesta a estas preguntas podemos decidir la respuesta: asistir, designar a otra persona, no tener una representación en la misma, pedir que un compañero nos informe más tarde o tener una representación durante una porción de la reunión, por ejemplo. 

Tomar el control de nuestro tiempo nos permitirá obtener mejores resultados. Delegar la asistencia es una forma muy acertada de desarrollar a los colaboradores.

sábado, 1 de agosto de 2026

miércoles, 29 de julio de 2026

LAS DOS COSAS QUE NECESITAN TODOS LOS MIEMBROS DE UN EQUIPO PARA CRECER

 


Amber Johnson en SmartBrief on Leadership del pasado 23 de julio plantea que para prosperar los miembros del equipo deben tener sentido de pertenencia en relación al mismo y sentir que son únicos.

Sentir que pertenecemos es la experiencia de sentirnos aceptados, valorados e incluidos como un verdadero miembro de un grupo, no a pesar de quiénes somos, sino por lo que somos. No significa estar simplemente presente en un grupo, sino sentir que nuestra presencia es importante para las personas que nos rodean. Para sentir realmente que pertenecemos debemos sentir que somos únicos y que se valora nuestro carácter distintivo único, apreciándose nuestras contribuciones.

Ayudar a que cada miembro del equipo se sienta único y que pertenece contribuye a la creación de seguridad psicológica en el mismo. Investigaciones muestran que ésta impacta en el aprendizaje, el desempeño, el compromiso y hasta en la seguridad física. Cuando los miembros dele quipo se sienten seguros, que pertenece y que se valora su individualidad, sus posibilidades de desarrollo de carrera crecen y se previene el dañino conflicto interpersonal que surge cuando las personas piensan que no forman parte del equipo.

La autora recomienda seguir estas estrategias para crear sentimiento de pertenencia en el equipo, al tiempo que los miembros sientan que se reconoce su individualidad:

1.- Presentación que introduzca a la persona, no solo al rol

Con frecuencia presentamos a las personas por el nombre del puesto: “Este es Juan, nuestro analista de datos”. Con esta introducción no reconocemos a Juan como una persona que puede ofrecer contribuciones únicas. Una presentación alternativa puede ser: “Este es Juan, nuestro analista de datos. Le he pedido que cree archivos compartidos para nuestro equipo, porque es una de las personas más organizadas que conozco, mientras es capaz de mantener una visión amplia del contexto”. Esta presentación requiere dedicar 10 segundos más que la primera, pero ayuda a aclarar la contribución de la persona al equipo (pertenencia) y las capacidades distintivas que va a aportar ( organizado, visión amplia).

2.- Invitar la participación de los miembros del equipo que permanecen silenciosos habitualmente

Las personas se mantienen calladas en las reuniones por diferentes motivos. Cuando sea posible debemos dar a las personas más calladas el tiempo para preparar sus ideas: “En un minuto voy a preguntar a Ana que nos diga sus ideas, ya que representan una perspectiva importante, que no queremos perder. Antes de escucharlas, desearía recordar el comentario que hizo Carlos antes…..”

3.- Reconocer las fortalezas, no solo las tareas completadas

Escuchar que nos digan:  ¡Bien hecho¡ siempre es agradable, pero no es instructivo. Para ayudar a construir el sentimiento de pertenencia y de sus aportaciones especiales debemos nombrar sus fortalezas específicas. En lugar de: “Gracias por terminar el informe”, podemos decir: “ Gracias por terminar el informe y especialmente el interesante trabajo que has hecho para que el lenguaje empleado se ajuste al objetivo. Tiene un ojo especial para los detalles. Es una contribución muy especial para nuestro equipo”.

4.- Feedback de utilidad para el future

Cuando se necesita un feedback correctivo, éste debe ser directo y claro y mostrar a la persona que sigue perteneciendo al equipo. Una buena forma de hacerlo es enmarcando el feedback como información que van a necesitar para el futuro. Por ejemplo: “El evento fue muy desorganizado en algunos momentos, lo que sé que no era tu objetivo. Me gustaría compartir algún feedback para que cuando planifique s nuevos eventos aquí, lo  puedas tener en mente”. Estamos transmitiendo el sutil mensaje de que sigues siendo una parte valiosa del equipo y por eso nos preocupamos por compartir feedback. Para poder hacerlo mejor en un futuro.

 

domingo, 26 de julio de 2026

PASOS PARA CONSTRUIR NUESTRA AUTO- CONFIANZA : PRIMER PASO: DOMINAR NUESTROS PENSAMIENTOS II

 


Roxie Nafousi en Confidence. Eight steps to knowing your worth, propone 8 pasos para construir la confianza y seguridad en nosotros mismos. El primero es dominar nuestros pensamientos.

Ya hemos comentado en una entrada anterior cómo podemos cuestionar nuestros pensamientos negativos y ahora podemos dar un paso hacia delante, ya que no es suficiente el silenciar simplemente nuestro crítico interior, necesitamos reemplazar la voz negativa con algo más estimulante.

Nuestro diálogo interior tienen un enorme impacto en la forma en la que nos sentimos sobre nosotros mismos y, a su vez, en la forma en la que nos mostramos ante el mundo. La voz que permitimos que domine puede propulsarnos hacia delante o mantenernos atascados.

Nuestro crítico interno con frecuencia asume el rol de saboteador, constantemente socavándonos y dificultando que obtengamos nuestro mejor desempeño. La clave para la transformación consiste en reemplazar a ese crítico saboteador por la presencia de un animador interno.

Las características del saboteador interno son ser crítico, brusco, implacable y deseoso de humillar. Por tanto debemos intentar crear un animador interno que nos ayude a incrementar nuestra autoestima en lugar de destruirla. Sus cualidades pueden ser, entre otras, las de no crítico, alentador e indulgente,.

La autora sugiere realizar el siguiente ejercicio para procurar personificar nuestra voz interior:

Comenzamos dedicando un tiempo a pensar cómo vemos nosotros a nuestro saboteador interno, para posteriormente visualizar nuestro animador interno:

a).- Saboteador interno

·         Nombre …….

·         Cualidades ………

·         Visualización …….

b).- Animador interno:

·         Nombre…….

·         Cualidades …..

·         Visualización …..

Una vez que tenemos una imagen clara de nuestro animador interno podemos recurrir a él cada vez que el saboteador interno empiece a hacer ruido. Para ello penemos en las palabras que diríamos a un buen amigo o a un ser querido. Como ejemplos tenemos:

EL SABOTEADOR

EL ANIMADOR

 

Has suspendido tu examen de conducir lo que significa que eres un fracasado

 

 

Muchas personas no aprueban el examen de conducir en su primer intento. Lo conseguirás

 

Te mostraste muy titubeante en la presentación. ¡Que vergonzoso¡, parecía tan poco profesional

 

 

Nadie notó que estabas nervioso y además la presentación era muy interesante. Lo hiciste lo mejor que sabías, que es lo que cuenta

 

Ni siquiera has podido terminar la sesión e entrenamiento. Estás en tan baja forma y eres tan vago….

 

 

Has ido a entrenar y lo has hecho lo mejor que has podido y eso es lo que cuenta. Progresar lleva tiempo y cada día estás más fuerte. Mantente así. Lo estás haciendo muy bien


 

Has discutido con tu pareja y ahora pensará mal de ti. No va a funcionar nunca

 

 

Los desacuerdos ocurren en todas las relaciones y es cómo los gestionamos lo que importa. Ser capaces de comunicar en un conflicto es como normalmente logramos fortalecer las relaciones


Con práctica y regularidad podemos conseguir ir modificando nuestro pensamiento y cómo nos sentimos, si visualizamos a nuestro animador interno y dejamos que anule al saboteador. Con el tiempo nuestra voz más amable se volverá más fuerte y la voz crítica se irá desvaneciendo. No desaparecerá completamente de un día para otro pero con paciencia y compromiso se irá apaciguando y perdiendo influencia,

Es cierto que nuestro crítico interno puede ayudarnos al mostrarnos áreas de mejora y ofreciéndonos feedback que nos sirva para crecer, pero existe una diferencia significativa entre un autoconocimiento constructivo y ser excesivamente críticos con nosotros mismos.. Es saludable reconocer nuestras áreas de crecimiento, pero el crítico interno con frecuencia va demasiado lejos, transformando el feedback en un interminable auto-ataque.

La voz del crítico interno está alimentada por la inseguridad, vergüenza y negatividad, mientras el autoconocimiento se debe apoyar en la compasión y el deseo de crecer. Cuando el feedback procede de un lugar amable motiva para mejorar, sin destrozarnos. La energía que aportamos a la auto- .reflexión es lo que determina si se convierte en una herramienta de crecimiento o un arma contra nosotros.

Cultivar a nuestro animador interno es una estrategia poderosa para ayudar a dominar nuestros pensamientos, pero otra herramienta igualmente eficaz son las afirmaciones positivas. Consisten en afirmaciones poderosas que podemos repetirnos a nosotros mismos para neutralizar el pensamiento negativo y alimentar nuestro subconsciente con pensamientos empoderadores y de apoyo.

Diversas investigaciones han mostrado que usar afirmaciones positivas incrementa tanto el desempeño físico como mental. Ayudan también a mejorar el estado de ánimo y nuestra resistencia al estrés.

La clave de las afirmaciones es comprender que el cerebro no diferencia automáticamente lo que es cierto y lo que no lo es. La neurociencia muestra que si escuchamos o pensamos algo repetidamente nuestra mente empieza a aceptar que eso es verdad, independientemente de su validez real. Esto ocurre en parte porque nuestra mente se apoya en patrones y repeticiones para formar construcciones neuronales, haciendo que determinados pensamientos y creencias sean más familiares y, por tanto, más creíbles. Por ejemplo, esto se traduce en que si repetidamente nos decimos que no valemos para algo o que tenemos la peor suerte, nuestro cerebro comienza a aceptar estas afirmaciones como hechos, aunque no sean ciertas. Si hacemos lo contrario  y reemplazamos las afirmaciones negativas por otras positivas nuestro cerebro comenzará a crear caminos neuronales que nos lleven a considerar esas afirmaciones como verdaderas.

La autora recomienda las siguientes estrategias para ayudar a incorporar afirmaciones positivas.

1.- Repetir las afirmaciones positivas al levantarnos

En los momentos tras despertarnos muestra mente se encuentra en un estado de ondas theta, una situación relajada, algo soñolienta que nos hace muy receptivos a la sugestión. Esta transición natural entre el sueño y el despertar es un momento ideal para introducir afirmaciones positivas. Al repetir afirmaciones como: “soy capaz y estoy motivado a trabajar  para conseguir mis metas” al  comenzar el día. Estamos estableciendo un tono positivo para el resto del mismo.

2.- Incorporar afirmaciones a nuestra rutina diaria

Utilizar afirmaciones durante las actividades rutinarias que realizamos todos los días, como preparar el desayuno o lavarnos los dientes. Esto hace que sea fácil reforzar el pensamiento positivo sin necesitar un tiempo extra. Estos momentos coinciden normalmente con momentos en los  que estamos con el piloto automático conectado por lo que repetir afirmaciones  puede ayudar a reemplazar pensamientos automáticos negativos por  pensamientos positivos.

3.- Interrumpir a nuestro crítico interno con afirmaciones positivas

Cuando veamos que nuestro crítico interno quiere tomar el control podemos utilizar una afirmación positiva para interrumpirle. Por ejemplo, si empezamos a pensar antes de una presentación que lo vamos a hacer mal y que todos van a pensar que somos unos incompetentes, podemos reemplazar este pensamiento por: “estoy bien preparado y confío en mis habilidades”. Esta práctica detiene los pensamientos negativos mientras refuerza una creencia positiva que nos ayuda a tener un mejor desempeño.

4.- Crear afirmaciones personales

Identificando creencias limitantes y convirtiéndolas en afirmaciones positivas. Por ejemplo: “Estoy muy nervioso ante este examen”, cambiarlo por “ Estoy preparado para este reto”. Al transformar un pensamiento negativo en otro positivo entrenamos a nuestra mente para que se centre en posibilidades optimistas.

5.- Dormirse realizando una meditación de afirmación

El momento justo antes de dormir constituye una buena oportunidad para dar forma a nuestra mente subconsciente, al retornar ésta a un estado theta. Podemos probar la meditación afirmativa que consiste en afirmaciones guiadas repetidas mientras escuchamos una música tranquila, antes de dormir. Mientras escuchamos, la afirmación va reemplazando a los pensamientos negativos con otros que nos empoderan.

Como hemos visto, el camino para convertirnos en la versión más segura y empoderada de nosotros mismos comienza con dominar nuestros propios pensamientos. Nuestros pensamientos dan forma a cómo nos sentimos, mueven nuestro comportamiento y determinan las creencias que mantenemos sobre quiénes somos. Ejercen un increíble poder sobre nosotros mismos. Poder que podemos controlar.

 

 

 

 

domingo, 19 de julio de 2026

CÓMO LAS CREENCIAS CAMBIAN LOS RESULTADOS Y NUESTRA VIDA

 


Shawn Achor en “The power of beliefs. How strengthening seven core beliefs predicts greater success and a better life”, plantea como hemos comentado en una entrada anterior, que nuestras acciones están moldeadas por nuestras creencias aunque  éstas sean espurias.

Las supersticiones, por ejemplo, son creencias que influyen en nuestros comportamientos y, en el caso de muchos atletas profesionales, éstos piensan que les cambian sus resultados. Michael Jordan, por ejemplo, creía que sus pantalones de deporte de la universidad de Carolina del Norte (UCN) le ayudaban a ganar y cada vez que jugaba un partido con su equipo de los Bulls los llevaba debajo de los de su nuevo equipo. Como eran más largos que los de los Bulls pidió que  éstos fueran más amplios para impedir que se viesen los de la UNC, consiguiendo que cambiase la moda de los pantalones para jugar al  baloncesto. Otro ejemplo es el de Serena Williams que no se cambiaba de calcetines en un torneo si iba ganando. Por tanto, podemos pensar que igual que los placebos nos pueden hacer sentir mejor, las supersticiones pueden hacer que juguemos mejor. Las creencias moldean la realidad.

Algunas de estas creencias erróneas o defectuosas son inocuas, otras son peligrosas y , por ejemplo, pueden dañar nuestra salud como creer que fumar no tiene riesgos para nuestra salud y la de los que nos rodean, y otras pueden llegar a ser beneficiosas como en el caso de los placebos. Lo importante es ser conscientes de que la lente a través de la cual vemos el mundo va a predecir lo que va a ocurrir y tiene, por tanto, una gran influencia en nuestros éxitos futuros, bienestar y felicidad.

Lo que sabemos con certeza, basado en décadas de investigaciones es que esta lente oculta ayuda a predecir la trayectoria de nuestra vida. Es un predictor de nuestros ingresos  futuros, de la calidad de nuestras relaciones, de la amplitud de nuestros éxitos y de nuestra longevidad. Esto implica que debemos desechar, aparcar  u olvidar nuestras creencias negativas y fortalecer las que ayudan a nuestras vidas.

David Hetch, investigador del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Londres, para investigar sobre el optimismo, utilizó dispositivos de seguimiento ocular con sensores que siguen la mirada y encontró que los ojos de los optimistas, y por tanto sus mentes, escaneaban inconscientemente buscando información, palabras e  imágenes positivas, mientras que los ojos de los pesimistas buscaban lo negativo.

Neurocientíficos han publicado en Nature que la dopamina no solo eleva nuestro estado de ánimo, llena nuestra mente de energía para poder perseguir las metas y aprovechar las oportunidades, Contemplar el mundo a través de una lente positiva cambia la neuroquímica de nuestro cerebro, permitiéndonos captar posibilidades percibidas. Más aún cuando nuestra mente piensa que pueden pasarnos cosas buenas asigna recursos futuros para buscar y analizar nuevas oportunidades que pueda capitalizar. Cuando asumimos que no nos van a pasar cosas buenas, no merece la pena buscarlas. El autor y profesor en Oxford ,CS Lewis defendía la idea de que hay personas que buscan milagros y los encuentran y otras que no creen en los milagros y , por tanto, nunca los ven.

Las creencias cambian nuestro camino porque cambian el camino que vemos. Con frecuencia ocurre que estamos mirando a las cosas incorrectas. Por esta razón la forma y calidad de nuestra lente importa mucho. Si la lente es optimista incrementa las posibilidades no solo de encontrar oportunidades que otros no detectan, sino que van a poder actuar en relación con ellas. El mismo mundo, creencias distintas y resultados diferentes.

Las creencias negativas también pueden cegarnos y hacer que no veamos nuestro potencial de cambio y el de los demás. La pregunta que nos tenemos que hacer es si estamos viendo claramente el mundo o fuentes como las redes sociales y los programas de noticias sensacionalistas están impidiendo que veamos aspectos importantes de nuestras vidas. En ocasiones estamos siendo alimentados con creencias negativas que son falsas pero que a pesar de ello influyen en nosotros y nos moldean. Este efecto se conoce como nocebo. Mientras el placebo es la creencia positiva que se traduce en resultados positivos, el nocebo es la creencia negativa que se traduce en resultados negativos. Y estamos inundados, en la actualidad, de nocebos.

Steven Pinker argumenta que mientras, en la actualidad, creemos que el mundo se está volviendo cada vez más oscuro y peor, esta creencia no se apoya en la realidad. Por ejemplo la pobreza extrema está en los niveles más bajos de la historia humana: el número global de personas viviendo en pobreza extrema ha descendido del 90% en 1820 a menos del 10% en la actualidad. Vivimos más que nunca, la mortalidad infantil está en mínimos históricos y la lista de hechos similares es interminable.

Nuestras fuentes de información moldean nuestra lente. Nos convertimos en aquello que escuchamos y leemos, ya que nos cambia en formas inconscientes. Un ejemplo es el síndrome del estudiante de medicina. Durante los estudios de medicina al estudiar continuamente enfermedades, inconscientemente el estudiante puede empezar a pensar que tiene los síntomas de muchas de ellas. En un estudio publicado en The Journal of Nervous and Mental Disease , el 70% de los estudiantes de medicina sentían que experimentaban síntomas de las enfermedades que estaban estudiando.

Las creencias negativas pueden alterar nuestra habilidad para crear un futuro positivo al presentar un presente catastrófico y haciendo que no podamos ver un camino hacia delante. Las creencias, por tanto, pueden transformar nuestra trayectoria para que vayamos hacia arriba o hacia abajo.  Un ejemplo de ello lo tenemos en el resultado de décadas de investigación sobre “priming” (imprimación o activación) y la amenaza de estereotipo.

Un “prime” consiste en la activación de una creencia en nuestra mente. Describe el fenómeno por el cual la exposición a un estímulo (una palabra, imagen o sonido) influye inconscientemente en nuestra respuesta o comportamiento ante un estímulo posterior.

La amenaza de estereotipo hace  referencia a la ansiedad o el rendimiento disminuido que experimenta una persona al recordar un estereotipo negativo asociado a su grupo (de género, raza, edad, etc.), lo que termina perjudicando su desempeño. Es, por tanto, un efecto psicológico por el que los individuos tienen un rendimiento bajo en una tarea cuando están “activados” por la creencia de que personas como ellos normalmente tienen un desempeño pobre en esa tarea.

Un ejemplo es el estudio de los investigadores Steven Spencer, Claude Steele y Diane Quinn, en el que en un grupo de mujeres participante en el mismo se seleccionaron aleatoriamente a la mitad y se les pidió que leyeran un artículo sobre cómo las mujeres tenían malos resultados en los tests de matemáticas. Al otro 50% se les pidió que leyeran un artículo sobre matemáticas. Ambos grupos realizaron inmediatamente después un test de matemáticas. En conjunto las mujeres que habían sido “activadas” negativamente obtuvieron peores resultados  que las que habían leído el artículo neutral.

Estas creencias falsas no operan solo en relación con el género o la raza. Si, por ejemplo, en una conferencia escuchamos que existe una nivel elevado de burnout en el trabajo , tendremos más probabilidades de empezar a mostrar señales de agotamiento. O si tenemos 50 años y leemos que las personas de cincuenta años corren más lentamente, correremos más lentamente. por tanto, deberíamos hacer una pausa y reflexionar sobre las fuentes a las que estamos expuestos, por la influencia que como vemos pueden tener sobre nosotros.

Las creencias negativas pueden ser nefastas y hasta malvadas porque al “activar” a alguien con esas creencias podemos crear comportamientos que confirmen esa creencia. Pero, las creencias positivas pueden contrarrestar y trascender un mundo negativo. Diversos estudios han mostrado que si se imprime una creencia positiva, como por ejemplo, las mujeres son buenas en matemáticas, las mujeres en dichos grupos, en los diferentes estudios obtienen mejores resultados en las pruebas de matemáticas que las de los grupos control. Por tanto no debemos olvidar lo poderosas que pueden llegar a ser las creencias positivas.

Otro hallazgo, más oculto, de estas investigaciones, es que en los estudios sobre estereotipos de amenaza en relación con las mujeres y las matemáticas, leer un artículo sobre un estereotipo negativo galvaniza e impulsa a un 10% de las mujeres para obtener mejores resultados que los que hubiesen tenido sin ese impulso. Algunas personas cuando se les dice que no van a poder hacer o lograr algo se motivan y alcanzan mejores resultados de los que hubiesen tenido en oras condiciones.

La razón por la que esto ocurre es que estas personas han fortalecido una creencia clave:  “Puedo hacer cualquier cosa si pongo mi mente en ello” y esta creencia sobre ellas mismas se muestra más fuerte que el efecto de las creencias de los demás sobre su potencial. Este tipo de creencia fortalecida sobre nosotros mismos se conoce como “creencia fundamental o distintiva” y, cuando se activa, su efecto se magnifica. Al despertar una creencia de este tipo las creencias negativas de los demás se neutralizan.

Las creencias cambian nuestra experiencia sobre el presente y la trayectoria de nuestro futuro por lo que es importante fortalecer las creencias correctas. Cuanto más conscientemente fortalezcamos las creencias adecuadas, más conscientemente estaremos diseñando nuestro futuro.

Cuando rechazamos las falsas creencias que nos frenan e impiden avanzar, nos abrimos a convertir nuestras creencias positivas verdaderas en creencias fundamentales que mejoran de forma dramática nuestras vidas, hasta en un mundo que nos puede parecer muy incierto y oscuro.