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miércoles, 6 de noviembre de 2019

¿QUÉ ES SER UN BUEN PROFESIONAL?


Laura Hills, en American Association forPhysician Leadership News del pasado 30 de octubre, plantea que sabemos reconocer y apreciar un comportamiento profesional cuando lo vemos pero lo difícil es definirlo. La verdadera profesionalidad en el caso del personal médico no vendría descrita por el número de diplomas o certificados académicos ni por los ingresos sino por un comportamiento y actitud determinada. La formación y la experiencia facilitan una buena base pero sin la conducta y patrón mental apropiados no logramos tener buenos profesionales.
Para medir el grado de profesionalidad Hills recomienda fijarnos en los siguientes rasgos de personalidad que muestran que mantiene:
1,.  Una orientación hacia el interés público y de la comunidad. El profesional hace lo que sea necesario para servir y proteger al paciente y a su familia.
2.- Un alto nivel de autocontrol y estándares éticos. El profesional rara vez pierde la calma.
3.- Un fuerte énfasis hacia la excelencia y el trabajo bien hecho. Se esfuerza por  hacer lo mejor que puede siempre.
4.- Un compromiso profundo con la honestidad e integridad. Hace lo correcto aunque le suponga un gran desafío o suponga un alto coste personal.
5.- Una honda satisfacción interna por el trabajo bien hecho. El profesional no está motivado primero por la retribución económica.
6.- Un compromiso permanente con la mejora de sus capacidades y con la actualización de las mismas. El profesional busca el aprendizaje continuo y se muestra siempre curiosos y dispuesto a encontrar formas para hacer mejor su trabajo.
7.- Un papel activo en el desarrollo de estándares de trabajo para su equipo. El profesional actúa como un líder entre sus compañeros para promover el bienestar de éstos y la organización.
8.- Una habilidad excelente para comunicarse eficazmente. El profesional se preocupa de formarse para adquirir la competencia en caso de no tenerla.
9.- Un rechazo evidente hacia los rumores y las críticas indiscriminadas y no informadas. El profesional nunca propaga un rumor o ataca a sus compañeros.
10.- Un papel como modelo y ejemplo. Las personas que entran en contacto con el facultativo tienen un buen concepto de la profesión médica por su comportamiento.
11.- Un cuidado especial para proyectar una imagen profesional tanto en la apariencia como en el comportamiento. El profesional utiliza el tono apropiado al hablar, evita el lenguaje malsonante y presta atención a su vestimenta y apariencia personal.
12.- Una profunda  dedicación a su trabajo. El profesional no abusa de las bajas o se ausenta de su trabajo con frecuencia. Es puntual y si es necesario, en ocasiones, excede su horario laboral para asegurarse de que el trabajo se realiza bien.
13.- La disposición a aceptar la responsabilidad por su trabajo y a aceptar críticas. El profesional no busca a otros para atribuirles sus errores.
14.- Un profundo respeto por la privacidad y confidencialidad. El profesional no rompe la confidencialidad nunca.
15.- Una actitud proactiva. El profesional evita la parálisis por el análisis o la visión tipo túnel al abordar la toma de decisiones. Valora las opciones, toma una decisión y sigue adelante.
Si el líder enfatiza la importancia de la profesionalidad el nivel de atención y cuidado que reciben los pacientes mejorará.

miércoles, 15 de agosto de 2018

EL MUNDO NCESITA LÍDERES MÉDICOS CON ESTAS 3 CUALIDADES


Vijay Govindarajan y RaviRamamurti en hbr.org del pasado 7 de agosto plantean que casi todas las organizaciones sanitarias de alto rendimiento que han analizado en sus investigaciones durante 5 años en India y Estados Unidos están dirigidas por facultativos.

Éstos, no sólo son expertos médicos, sino que poseen otras cualidades que les hacen ser muy buenos líderes. Entre ellas destacan:

1.- EXCELENCIA CLÍNICA

Todos son excelentes clínicos, con una formación de primer orden, lo que favorece que tengan credibilidad entre los profesionales médicos de su organización y por tanto facilita la implementación de estrategias innovadoras. También, como son excelentes profesionales nunca pierden de vista la calidad.

2.- COMPASIÓN

Se caracterizan por ser todos  seres humanos compasivos que creen que tienen la responsabilidad de utilizar sus conocimientos para servir a las personas. Consideran la asistencia sanitaria como un derecho fundamental y tienen la capacidad de sentir empatía por los problemas de los pacientes.

3.- GESTIÓN DISCIPLINADA
Son expertos gestores y prestan gran atención a los procesos de gestión y al control económico porque entienden que si su organización no es altamente productiva no sobrevivirá y no podrá alcanzar su propósito de servir al mayor número posible de personas.

Buscan activamente la reducción de los costes promoviendo la innovación, para garantizar la sostenibilidad del sistema y el acceso universal. Consideran que una organización financieramente disciplinada puede asegurar su sostenibilidad, tenga o no ánimo de lucro.


Los autores citan como ejemplo a Atul Gawande que recientemente ha sido contratado por Amazon, Bekshire Hatahaway y J.P. Morgan como CEO de su nueva iniciativa conjunta de asistencia sanitaria, buscando una gestión innovadora.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

6 CLAVES PARA LIDERAR MILLENNIALS EN LOS CENTROS SANITARIOS


Genevieve Diesing en el newsletter de Hospitals and Health Networks (H&HN) del pasado 23 de noviembre  ofrece una serie de recomendaciones a los directivos de centros sanitarios que se enfrentan a la tarea de liderar a los millennials que se van incorporando a sus centros.

Aunque las generalizaciones nunca son buenas si existen características comunes que se pueden encontrar en las distintas generaciones. Por ejemplo Lydia Ostermeier dice que “los millennials” han crecido con padres que les han consentido, pero que por esta razón entienden la necesidad de las demás personas de ser valoradas y puede serles de gran utilidad para gestionar la satisfacción del paciente y su comunicación con ellos.

Por otro lado supone que sus jefes tendrán que intentar ponerse en la misma longitud de onda que ellos. Una reciente encuesta de Gallup mostraba que los millennials se sienten menos ligados a sus jefes que el resto de las otras generaciones y sólo un 29% reconocían sentirse comprometidos con su trabajo.

Cindy Roark, médico y Presidente de Synergy Population Health , mantiene que : “Dirigir a los millennials puede ser como enseñar a los niños pequeños que siempre están preguntando el por qué. Necesitan que se den razones que ellos sientan que están justificadas para acatar las órdenes, no les vale que les digan: “Porque lo digo yo”.

Diesing propone las siguientes sugerencias:

1.- Ofrecer feedback continuo. De esta forma conseguiremos aumentar y mantener su compromiso, pero tenemos que tener en cuenta que lleva tiempo. Los expertos mantienen que como los millennials buscan gratificaciones instantáneas se les debe recordar que deben dedicar tiempo y esfuerzo para su desarrollo si quieren progresar. Ostermeier  señala que “Es importante que reciban coaching, ya que vienen con actitudes de excesiva confianza en sí mismos que en ocasiones hace que no sean conscientes de los pasos que tienen que dar para desarrollarse profesionalmente. El trabajo de los directivos consiste en intentar que vayan más despacio, mantener conversaciones con ellos para ayudarles a desarrollarse”.

2.- Asignarles encargos retadores. Especialmente tareas que les obliguen a pensar de forma diferente y a salir de sus zonas de confort. Les encanta el desafío y sienten que son apreciados por las competencias que tienen por lo que se sentirán más comprometidos con la organización porque sus habilidades únicas son apreciadas.

3.- Facilitar el equilibrio entre su vida profesional y laboral. Un informe de Deilotte realizado en el presente año revelaba que el equilibrio entre vida laboral y personal era el factor más importante para los millennials a la hora de seleccionar un nuevo trabajo. Aunque este concepto de equilibrio sea complicado en un sector como el sanitario que debe funcionar 24 horas al día todos los días del año y trabajar desde casa sea complicado en la mayor parte de los casos se pueden buscar alternativas flexibles.

4.- Comunicar constantemente las razones de cualquier decisión o proyecto, procurando que se sientan parte de los proyectos y que son importantes y  se tienen en cuenta sus opiniones a la hora de resolver problemas.

5.- Reconocer sus logros de forma constante y facilitar su participación en programas de reconocimiento de sus compañeros.


6.- Fomentar el trabajo en equipo ya que les gusta formar parte de un equipo. En el ámbito sanitario se están utilizando actualmente metodologías como Seis Sigma o   Lean management para resolver problemas que necesitan fundamentalmente un abordaje de equipo.

miércoles, 13 de mayo de 2015

REFLEXIONES SOBRE EL LIDERAZGO DE LOS FACULTATIVOS EN ESTADOS UNIDOS


En el boletín del 8 de mayo de Hospitals and Health Networks, Lee Ann Jarousse  plantea que se necesita el liderazgo de los facultativos para que los hospitales y sistemas de salud se transformen.
El compromiso de los profesionales es crucial para que los hospitales y sistemas de salud realicen la transición de un enfoque de volumen a uno de valor. Pero éste no es suficiente si éstos no ejercen el liderazgo y para ello necesitan contar con la formación adecuada para poder asumir las nuevas responsabilidades.
Según la autora, en el pasado los hospitales en Estados Unidos buscaban facultativos, con buenas habilidades clínicas que generasen un gran volumen de actividad. En el momento actual el foco se centra en los facultativos líderes que tengan excepcionales capacidades relacionadas con: la gestión de personas, la comunicación eficaz y la generación de confianza en equipos de trabajo. La formación en gestión y el conocimiento de los principios del liderazgo son ingredientes importantes para el éxito.
Los programas de desarrollo de liderazgo clínico se están centrando, por tanto, más en  las habilidades directivas relacionadas con las personas más que en las centradas en los aspectos financieros y de negocio.  John Combes, vicepresidente senior de la Asociación Americana de Hospitales, destaca la importancia de la inteligencia emocional y del conocimiento de uno mismo para liderar  y obtener cambios positivos en las organizaciones.
Las competencias que hacen que un individuo sea un buen médico no son las mismas que le hacen un gran líder, aunque en el núcleo de ser un buen líder médico está el ser un buen médico.
I.- Principales competencias para ser un buen médico:                           
1.- Conocimiento clínico. Se demuestra exhibiendo conocimiento a nivel de experto en ciencias biomédicas y en su aplicación a la atención al paciente.
2.- Cuidado del paciente. Facilitar los cuidados efectivos, apropiados y compasivos.
3.- Aprendizaje basado en la evidencia clínica y mejora continua. Permanentemente revisar y evaluar las prácticas clínicas relacionadas con la atención al paciente y asimilar y comprobar y asimilar la evidencia científica.
4.- Facilitar asistencia con criterios de coste efectividad. Promover la seguridad del paciente.
5.- Profesionalidad. Demostrar compromiso para asumir sus responsabilidades. Adherencia a principios éticos. Ser sensible a la diversidad.
6.- Habilidades interpersonales y de comunicación. Trabajar eficazmente con los miembros del equipo.
7.- Utilización de las tecnologías de la información para mejorar la asistencia al paciente.
II.- Competencias importantes  en una nueva generación de profesionales líderes:
Los facultativos, además de las competencias anteriormente expuestas, deben desarrollar y fortalecer las siguientes competencias para ser líderes eficaces al tiempo que la transformación del sistema de prestación de asistencia sanitaria se produce.
1.- Teoría de sistemas y capacidad de análisis. Identificar formas de mejorar la calidad y la seguridad de la atención  al paciente a través de una mayor coordinación asistencial y de la mejora de procesos.
2.- Utilización de las tecnologías de la información. Usar eficazmente dichas tecnologías para mejorar la calidad y la seguridad de la asistencia al paciente.
3.- Trabajo en equipos multidisciplinares, entendiendo y respetando las habilidades de los demás profesionales.
4.- Ampliación de los conocimientos relacionados con la gestión de la salud de la población, cuidados paliativos, gestión de recursos, economía sanitaria y legislación y políticas de salud.
5.- Habilidades de relación y de comunicación: potenciar este tipo de competencias para ser un verdadero integrante de un equipo. Demostrar empatía y comprensión de la diversidad cultural y económica. Ofrecer un servicio excelente a los pacientes y compañeros. Gestionar el tiempo adecuadamente. Potenciar las habilidades para gestionar los conflictos y facilitar un feedback adecuado del desempeño. Mejorar las habilidades asociadas  con la inteligencia emocional, el autoconocimiento y la gestión de las relaciones.


domingo, 22 de junio de 2014

CÓMO GENERAR EL COMPROMISO DE LOS FACULTATIVOS





Thomas H. Lee, director médico de Press Ganey, y Toby Cosgrave, director general de la Clínica Cleveland, en la edición de junio de Harvard Business Review, plantean que a pesar de los enormes avances que está experimentando la ciencia médica y la tecnología relacionada, la asistencia sanitaria, en Estados Unidos está fallando en el aspecto que es fundamental en cualquier empresa: facilitar aquello que el consumidor necesita. Con el incremento de la complejidad el trabajo duro  las buenas intenciones de los médicos a nivel individual no pueden garantizar una asistencia eficiente y de alta calidad. Es necesario, para lograr esto último que se produzca una transformación radical, según los autores, para pasar de un sistema organizado alrededor de los facultativos a un enfoque de trabajo en equipo basado en los pacientes

Ganey y Cosgrave para ayudar a los líderes de las organizaciones sanitarias a generar el compromiso de sus médicos para trabajar con esta orientación proponen un marco basado en la obra del economista y sociólogo Max Weber que describió cuatro motivaciones que mueven la acción social.  Éstas, adaptadas para profesionales sanitarios son:

MOTIVACIÓN
CÓMO CONSEGUIRLA
EJEMPLO
Compromiso con un propósito noble y compartido
Apelar a la satisfacción de perseguir una meta organizacional común y que tenga un sentido
La Clínica Cleveland reforzó su compromiso con los pacientes lanzando una política de atención  en el momento
Satisfacción del interés propio
Facilitar recompensas financieras o de otro tipo al alcanzar metas
En Geisinger Health System el 20% de las retribuciones de los endocrinólogos están ligadas a objetivos tales como la mejora del control de la diabetes en sus pacientes
Obtención de respeto
Estimular la importancia del trabajo bien hecho para fomentar el logro del desempeño deseado
Los resultados de las encuestas a los pacientes sobre su opinión de los médicos de la Universidad de Utah se comparten internamente y en webs públicas 
Adherencia con la tradición
Crear estándares para alinear comportamientos y hacer que la adherencia a éstos sea un requerimiento para trabajar en la organización
En la Clinica Mayo existe un estricto código sobre cómo vestir y las reglas de comunicación responden a “la forma en que se hacen las cosas en la Clínica”

El primer paso en cualquier transformación estratégica consiste en clarificar la meta: ¿En qué quieren los líderes que se comprometan sus profesionales? Tradicionalmente los directivos de los hospitales deseaban que los facultativos fuesen leales a la organización y consideraban a éstos como sus principales “clientes”, no los pacientes, pero actualmente los líderes deben conseguir un compromiso que vaya más allá de la mera cooperación y  se centre en la colaboración plena para lograr la mejora continua en la asistencia a los pacientes. Para ello y siguiendo la tabla anteriormente expuesta debemos abordar los siguientes pasos:

I.- GENERAR UN PROPÓSITO COMPARTIDO. 

 Los líderes deben conseguir que los facultativos sean conscientes de que conseguir una asistencia de alto valor para cada paciente es más importante que preservar el status quo de cualquier profesional médico. 

Crear este propósito compartido implica seguir los mismos pasos que se utilizan para obtener el consenso en cualquier organización:

a).- Escuchar.

b).- Demostrar respeto por las opiniones diversas.

c).- Definir y desarrollar procesos a través de los cuales los grupos de interés puedan ayudar a moldear la implementación de la visión.

En Estados Unidos los líderes de centros sanitarios se enfrentan a otros retos adicionales:

d).- Aproximadamente la mitad de los médicos no son empleados de las organizaciones donde prestan sus asistencia por lo que no responden a las políticas de personal de las mismas.

e).- Muchos  de los que sí lo son consideran que pueden  trabajar de forma autónoma con las prioridades que ellos decidan. 

Los líderes deben conseguir el compromiso de los facultativos con el nuevo propósito compartido poniendo el foco en los pacientes y en cómo mitigar su sufrimiento y sus preocupaciones sobre cualquier otro aspecto. Por tanto, las conversaciones con los profesionales para ver cómo reorganizar la asistencia prestada deben centrarse en los pacientes y para ello  los líderes tienen que utilizar datos que demuestren que los cambios propuestos van a incrementar la eficiencia y los resultados en los pacientes e historias de éxito y de lucha de los pacientes para lograr que los facultativos reflexionen sobre el tipo de cuidados  que les va a hacer sentirse orgullosos o avergonzados. 

Declaraciones de propósito compartido como las de la Clínica Mayo: “Las necesidades de los pacientes vienen primero” o el compromiso de Group Health Cooperative de: “transformar la asistencia sanitaria trabajando juntos” son eficaces porque establecen una orientación de toda la organización. Éstas y otras parecidas  tienen tres aspectos en común:

a).- Están centradas en los pacientes.

b).- Reconocen que el status quo es inadecuado y que debe cambiar.

c).- Afirman que el trabajo en equipo es necesario para perseguir este propósito compartido.

Evidentemente tiene poco valor si los líderes no la promueven explícitamente y actúan en consecuencia. Uno de los  ejemplos que mencionan los autores es el de Advocate Health Care en Chicago. Sus líderes en la primavera de 2013 establecieron la obligatoriedad en todos sus centros de celebrar reuniones de hasta una hora de duración, todas las mañanas de 8 a 9 horas, de lunes a viernes, en todos los servicios y unidades, para analizar los problemas de seguridad que se hubieran podido producir. Las notificaciones de efectos adversos aumentaron en un 40% y las caídas y complicaciones iatrogénicas disminuyeron radicalmente. Seis de sus hospitales han conseguido eliminar las infecciones ocasionadas por  vías centrales y los facultativos, en julio del pasado año, pidieron a la dirección que la iniciativa se ampliase a todos los días de la semana. 

II.- APELAR AL INTERÉS PERSONAL. 

Los médicos, como cualquier otro colectivo, está motivado, entre otras cosas, por los incentivos financieros y por la seguridad laboral. Independientemente de que los nobles propósitos de la organización en la que prestan sus servicios resuenen profundamente dentro de ellos también les preocupa conocer qué medidas se toman para medir su desempeño y cómo se recogen y analizan los datos. Este interés natural puede ser canalizado para reforzar el compromiso de diversas maneras. Una forma eficaz es ligar una parte de la retribución a la consecución de determinados objetivos, tanto individuales como del equipo. Lee y Cosgrave sugieren las siguientes estrategias para diseñar incentivos económicos eficaces:

a).- Evitar asignar gran parte de la retribución  a la consecución de un objetivo exclusivo, distribuirlo entre diversas metas, siempre ligadas al propósito.

b).- Estar alerta ante los conflictos de interés. Hay que evitar incentivos económicos que se centren únicamente en reducir costes, a través de la disminución de la utilización de los recursos por parte de los facultativos. Pueden generar conflictos de interés, reales o aparentes, cuando un médico va a ganar más si reduce las prestaciones que ofrece a los pacientes, aunque puedan ser necesarias.

c).- Recompensar la colaboración. Crear incentivos económicos que se centren en resultados que estén fuera del control de cualquier médico a nivel individual para fomentar el trabajo en equipo.

d).- Comunicar. Asegurarnos de que los facultativos comprenden que los incentivos económicos se irán modificando continuamente al ir aprendiendo la organización cómo puede apoyar el propósito compartido. Esta evolución debe ser transparente y se debe fomentar la participación de los profesionales en ella.

III.- PROMOVER LA OBTENCIÓN DE RESPETO Y PRESTIGIO.

Las recompensas no económicas y las penalizaciones juegan, también, un papel importante para conseguir la implicación de los facultativos en la consecución del propósito compartido. Éstos aprecian recibir feedback positivo y temen, especialmente, la pérdida del respeto por parte de sus compañeros. Las organizaciones de alto rendimiento informan a los médicos sobre su rendimiento y lo comparan con los datos de sus compañeros. De esta forma se está ejerciendo una presión para que los que se desvían corrijan sus comportamientos y hábitos. En algunos centros se ha comprobado que el uso de determinas pruebas diagnósticas se ha reducido sin que haya repercutido en la calidad de la asistencia prestada.

Algunas organizaciones están publicando datos en sus webs. Los facultativos de estos centros conociendo que la información sobre su desempeño se puede visualizar de forma pública se sienten fuertemente motivados para mejorar. En los centros sanitarios dependientes de la Universidad de Utah, los directivos comenzaron esta experiencia informando de forma confidencial a cada profesional. Posteriormente empezaron a compartir estos datos de forma interna para que los facultativos de pudiesen comparar entre ellos, para terminar publicándolos, tanto los positivos como los negativos, de todos los médicos, en webs públicas. En cada una de estas etapas se observó que el desempeño mejoraba. Lee y Cosgrove  piensan que una de las claves para el éxito de este programa ha sido su introducción gradual que ha permitido que los profesionales se fuesen aclimatando a cada etapa.

IV.- FOMENTAR LAS TRADICIONES. 

Si los facultativos valoran su pertenencia a una organización, sea por orgullo de formar parte de ella, por necesidad de seguridad o por cualquier otra razón, están más motivados para adherirse a los estándares de la misma y a sus tradiciones. Por ejemplo la Clínica Mayo tiene normas sobre cómo deben vestir sus profesionales ( los hombres deben llevar corbatas y las mujeres medias), sobre cómo se deben comunicar entre ellos ( se espera que respondan inmediatamente si se les llama por el “busca”) y sobre cómo deben interactuar con los pacientes ( al dar de alta un paciente deben comentar con él para hablar del tratamiento que éste debe seguir y para aclarar dudas y responder a las preguntas que quieran hacerle). 

Los estándares, estén relacionados con la apariencia, con la etiqueta o con la prestación de cuidados generan consistencia en la forma en la que los facultativos interactúan unos con otros y favorecen el trabajo en equipo. 

Las organizaciones si quieren utilizar adecuadamente estas palancas deben estar dispuestas a tomar medidas correctivas serias contra los facultativos que rechacen seguir medidas que favorezcan el logro del propósito compartido y a adoptar otras que favorezcan su uso. Las que sean capaces de ayudar a los médicos de que entiendan que ceder en algunos aspectos de su autonomía no es una derrota sino un noble acto de humildad buscando el interés de sus pacientes, serán las que incrementen su eficiencia, obtendrán los mejores resultados, aumentarán su cuota de mercado  y reclutarán y retendrán a los mejores profesionales

domingo, 16 de febrero de 2014

MODELO DE LIDERAZGO PARA LAS ORGANIZACIONES SANITARIAS DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD DEL REINO UNIDO II






Los 5 últimos dominios del modelo de liderazgo para las organizaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud del  Reino Unido que hemos visto en una entrada anterior son:

V.- COMPARTIR LA VISIÓN.

Su importancia radica en que los líderes deben tener la capacidad de transmitir una visión atractiva de las metas del trabajo y del futuro, de forma clara, consistente y honesta para lograr inspirar esperanza y ayudar a que los profesionales puedan ser conscientes de cómo encaja su trabajo en esa visión.

Consiste en:

1.- Comunicar una visión sugerente y creíble del futuro de forma que parezca que se puede alcanzar y que sea estimulante hacerlo.

No consiste en:

1.- Decir una cosa y hacer otra.

2.- Hablar de la visión pero no trabajar para alcanzarla.

3.- Transmitir mensajes inconsistentes.

4.- Evitar  los mensajes complicados.

Los niveles  y las preguntas que debemos hacernos en cada uno de ellos son:


ESENCIAL
COMPETENTE
ELEVADO
EJEMPLAR
Comunicar para generar credibilidad y confianza
Crear una dirección clara
Lograr que las metas a largo plazo sean deseadas
Inspirar confianza hacia el futuro
¿Soy visible y accesible para mi equipo?
¿Ayudo a los profesionales a que consideren que la visión se puede alcanzar describiendo el camino que necesitamos tomar?
¿Animo a los profesionales a que sean “embajadores” de la visión y a que fomenten el  entusiasmo por los objetivos a largo plazo?
¿Adopto una actitud de integridad y confianza ante críticas fuertes y públicas?
¿Me comunico de forma honesta, apropiada y en el tiempo adecuado con los profesionales de todos los niveles?
¿Utilizo historias y ejemplos para insuflar vida a la visión?
¿Encuentro formas de lograr una descripción gráfica de los futuros éxitos que resulte emocionalmente atractiva?
¿Describo el futuro de una forma que inspire esperanza y confianza en los profesionales, en los pacientes y en la población en general?
¿Ayudo a que los profesionales aprecien cómo su trabajo contribuye a alcanzar los objetivos del equipo y de la organización?
¿Describo claramente el propósito del trabajo, del equipo y de la organización y cómo serán diferentes en un futuro?
¿Establezco estrategias de comunicación para afrontar las situaciones más complejas y complicadas?
¿Explico los planes complejos y controvertidos de una forma que diferentes grupos puedan escucharlos, entenderlos y aceptarlos?
¿Tengo la capacidad de explicar las cosas claramente?





VI.- COMPROMETER AL EQUIPO. 

Es muy importante porque los líderes tienen que fomentar el trabajo en equipo y el sentimiento de orgullo y de pertenencia a través de la valoración de las ideas y contribuciones de los profesionales, lo que va a generar una atmósfera de compromiso en la que comportamientos deseables tales como el respeto mutuo, la colaboración y la atención a los detalles son reforzados por todos los miembros del equipo.

Consiste en:

1.- Involucrar a los profesionales.

2.- Demostrar que sus contribuciones e ideas son valoradas e importantes para los resultados y para la mejora continua del servicio.

No consiste en:

1.- Hacer planes sin consultar.

2.- Liderazgo autocrático.

3.- No valorar la diversidad.

4.- Forzar a que los demás acepten nuestras ideas sin un diálogo previo.

Los niveles  y las preguntas que debemos hacernos en cada uno de ellos son:


ESENCIAL
COMPETENTE
ELEVADO
EJEMPLAR
Involucrar al equipo
Estimular la participación creativa
Cooperar para trabajar mejor
Estimular al equipo para innovar  y alcanzar la excelencia
¿Reconozco y aprecio activamente las experiencias y perspectivas individuales?
¿Pido feedback de mi equipo sobre las cosas que funcionan bien y sobre las que pueden mejorar?
¿Facilito que mi equipo comparta sus ideas y las lleven a cabo aún a riesgo de que no funcionen exactamente como se esperaba?
¿Estimulo a mi equipo para que ofrezcan un servicio integral que aporte el mayor valor posible?
¿Escucho activamente a mi equipo y valoro sus sugerencias?
¿Defino planes de futuro junto con mi equipo?
¿Fomento el que los miembros del equipo conozcan las presiones y prioridades de cada uno de ellos para que puedan cooperar para facilitar un servicio sin interrupciones aunque los recursos escaseen?
¿Apoyo a otros líderes para que puedan alcanzar el éxito tanto dentro como fuera de mi organización?
¿Solicito contribuciones de mi equipo para aumentar su nivel de compromiso?
¿Animo a mi equipo a que identifique problemas y los resuelva?
¿Ofrezco apoyo y recursos a otros equipos dentro de mi organización?
¿Creo  un propósito común para unir a mi equipo y que les permita trabajar juntos continuamente para conseguirlo?



¿Estimulo a mi equipo a que trabajen tanto para alcanzar el propósito común como sus objetivos individuales?


VII.- ASUMIR RESPONSABILIDAD.

Los líderes deben ser claros al exponer sus expectativas y en qué radica el éxito para ellos para poder centrar la energía de los profesionales, darles libertad para que se organicen y responsabilicen de hacer frente a las demandas de su trabajo para que puedan prestar un servicio enfocado a la mejora continua.

Consiste en:

1.- pactar metas claras de desempeño e indicadores de calidad.

2.- Apoyar a los profesionales y a los equipos para que se responsabilicen de sus resultados.

3.- Facilitar un feedback equilibrado.

No consiste en:

1.- Marcas metas poco claras.

2.- Tolerar mediocridad.

3.- Plantear demandas erráticas y cambiantes.

4.- Dar un feedback poco equilibrado ( demasiados  o escasos halagos).

5.- Excusar el desempeño pobre o variable.

6.- Poner reparos a los cambios.  

Los niveles  y las preguntas que debemos hacernos en cada uno de ellos son:


ESENCIAL
COMPETENTE
ELEVADO
EJEMPLAR
Fijar expectativas claras
Gestionar y apoyar el desempeño
Fomentar la mejora continua
Crear un esquema mental que estimule los cambios innovadores
¿Me responsabilizo de mi desempeño?
¿Cuestiono las formas de pensar de los profesionales y les animo a utilizar datos para apoyar las actividades de planificación y la toma de decisiones?
¿Busco continuamente ocasiones para celebrar y recompensar los estándares altos?
¿Estimulo la creación de un clima de altas expectativas en el que todos busquen formas para mejorar el servicio prestado?
¿Especifico y marco prioridades sobre lo que se espera de cada profesional y del equipo?
¿Marco estándares claros de comportamiento además de los ligados a la realización de tareas?
¿Ligo activamente el feedback a la visión completa de cómo alcanzar el éxito?
¿Comparto historias y símbolos de triunfos que creen un sentimiento de orgullo en la consecución de los objetivos?
¿Hago que las tareas tengan un sentido y las ligo a objetivos organizacionales?
¿Doy un feedback equilibrado y apoyo para mejorar el desempeño?
¿Detecto y cuestiono la mediocridad, animando a los profesionales a que abandonen la holgazanería y aprovechen sus capacidades para obtener los mejores resultados ¿
¿Defiendo la creación de un esquema mental de altas ambiciones para los profesionales, equipos y la organización?
¿Me aseguro de que las metas individuales y del equipo sean específicas, medibles, alcanzables y tengan un cronograma adecuado?
¿Actúo rápidamente para corregir el bajo desempeño?




VII.- DESARROLLAR COMPETENCIAS.

Su importancia radica en que los líderes deben apoyar el desarrollo de las competencias y el aprendizaje para que tanto ellos como los profesionales a su cargo puedan obtener las competencias necesarias para hacer frente a las necesidades futuras del servicio, desarrollen su propio potencial y aprendan tanto de los éxitos como de los errores.

Consiste en:

1.- Fomentar el desarrollo de competencias que faciliten que los profesionales hagan frente a retos futuros.

2.- Utilizar una variedad de experiencias como vehículo para el aprendizaje individual y organizacional.

3.- Actuar como modelo de desarrollo personal.

No consiste en:

1.- Centrarse en el desarrollo para alcanzar metas a corto plazo.

2.- Apoyar exclusivamente el aprendizaje técnico en detrimento de otras formas de crecimiento y desarrollo.

3.- Desarrollarse exclusivamente para el beneficio personal.

4.- Potenciar sólo a los “mejores”.

Los niveles  y las preguntas que debemos hacernos en cada uno de ellos son:


ESENCIAL
COMPETENTE
ELEVADO
EJEMPLAR
Facilitar oportunidades para el desarrollo profesional
Actuar para conseguir el desarrollo de de los miembros del equipo
Ayudar a construir competencias a largo plazo
Crear sistemas de sucesión para los roles principales
¿Busco oportunidades para desarrollarme y aprender cosas fuera de mi zona de confort?
¿Exploro y entiendo las fortalezas y necesidades de desarrollo individuales de los miembros de mi equipo?
¿Conozco las aspiraciones profesionales de mis colaboradores y diseño actividades de desarrollo para apoyarles?
¿Genero las condiciones para que los demás se responsabilicen de su desarrollo personal y para que aprendan unos de otros?
¿Comprendo la importancia y el impacto del desarrollo de los profesionales?
¿Facilito oportunidades de desarrollo a los profesionales a través de la experiencia y de la formación reglada?
¿Facilito mentoring y coaching de forma continuada y a largo plazo?
¿Busco un enfoque estratégico para el desarrollo de los profesionales basado en las necesidades futuras del SNS?
¿Incluyo en la planificación de actividades para el equipo las correspondientes al aprendizaje y desarrollo de sus miembros?
¿Busco y facilito regularmente feedback positivo sobre su desarrollo los profesionales de mi equipo para ayudarles a centrarse en las áreas correctas para que puedan avanzar profesionalmente?
¿Detecto a profesionales de alto potencial o ausencias de competencias en mi equipo y centro mis esfuerzos en desarrollar a los primeros y en corregir las deficiencias encontradas?
¿Participo en el desarrollo a nivel organizacional y en los planes de sucesión más allá de mi área de trabajo?


IX.-INFLUIR PARA CONSEGUIR RESULTADOS. 

Es una dimensión importante porque los líderes deben mostrarse sensibles ante las diferentes preocupaciones y necesidades de los diferentes individuos, grupos y organizaciones y aprovechar para construir redes de influencia y para planificar como alcanzar acuerdos sobre prioridades, asignación de recursos o distintos enfoques eficaces para la prestación de servicios.

Consiste en:

1.- Decidir cómo tener un impacto positivo en los demás.

2.- Construir relaciones para conocer las pasiones y preocupaciones de los demás.  

3.- Utilizar el entendimiento interpersonal y organizacional para persuadir y generar colaboración entre los profesionales.

No consiste en:

1.- Ser estrecho de miras.

2.- Imponer mis planes sin contemplar otras ideas y perspectivas.

3.- Utilizar un estilo exclusivo de influencia.

4.- Ser descortés o despectivo.

Los niveles  y las preguntas que debemos hacernos en cada uno de ellos son:


ESENCIAL
COMPETENTE
ELEVADO
EJEMPLAR
Trabajar con otros para convencer o persuadir
Adaptar el enfoque personal para conectar con grupos diversos
Desarrollar planes de consenso y colaboración
Construir compromisos sostenibles
¿Me muestro respetuoso en todas las circunstancias?
¿Adapto mi forma de comunicarme a las necesidades y preocupaciones de los diferentes grupos?
¿Utilizo redes de influencia para alcanzar consensos?
¿Contribuyo de forma serena y constructiva a los debates que surgen aunque mis propias emociones se hayan alterado?
¿Escucho perspectivas diferentes a las propias?
¿Utilizo historias, símbolos y otros enfoques llamativos para incrementar mi impacto?
¿Creo agendas compartidas con los principales grupos de interés?
¿Facilito el apoyo suficiente para que una idea o iniciativa tome vida propia?
¿Comparto información para ayudar a los demás a que entiendan mis ideas?
¿Compruebo que los demás me entienden?
¿Uso la influencia indirecta y las alianzas entre organizaciones para obtener un mayor apoyo para mis ideas?
¿Actúo como embajador de mi organización para conseguir ganar influencia y reputación al compartir experiencias y buenas prácticas a nivel tanto nacional como internacional?
¿Desarrollo y presento argumentos bien razonados?
¿Creo canales de comunicación de doble sentido formales e informales para lograr ser más persuasivo?
¿Doy y recibo?

¿Evito la jerga técnica y me expreso con claridad según el auditorio?