domingo, 2 de junio de 2019

EL LÍDER AMABLE Y BONDADOSO


Gay Haskins, Mike Thomas y Lalit Johri, entre otros autores, plantean en “Kindness in leadership” plantean que la amabilidad y bondad son aspectos importantes para un buen liderazgo, ya que representan no sólo una virtud sino también un valor.

El valor de la amabilidad y la bondad no se restringe a la reciprocidad entre dos partes: “Yo seré amable contigo y tú lo serás conmigo”, sino que su fuerza real deriva de múltiples interacciones, especialmente en la creación de “círculos virtuosos” que se fundamenta en la idea de que actos de  bondad y amabilidad por parte de una persona generan bondad y amabilidad en los demás que al final vuelven a l que ha iniciado el círculo.

El factor destacado de estas acciones es que no cuesta nada darlas pero generan un valor significativo, no tienen precio. En el contexto de las  organizaciones unos de los aspectos en que es importante en relación con el liderazgo es el que modera los excesos de la autoridad. Es muy fácil que los líderes caigan en un abuso de autoridad en detrimento de sus subordinados, amparados por ideas como: “los líderes tienen que tomar decisiones duras” o “la amabilidad es un signo de debilidad”.

La idea de que la amabilidad y la bondad tienen  un efecto positivo está presente en todas las religiones, por ejemplo en el budismo, cristianismo, judaísmo, islamismo, hinduismo o taoísmo son similares los enfoques y conceptos compartidos de su aplicación que pueden ser resumidos como “ desear o hacer a los demás lo que nos gustaría desear o hacer para nosotros mismos.

Los filósofos a lo largo de la historia han estado más divididos. Algunos consideran que es una virtud mientras otros han defendido  que es una forma de obtener intereses personales.

Confucio basó su filosofía en dos premisas éticas “li” y “Yi”. “Li” se refiere a los juicios éticos en relación con hacer lo correcto en el tiempo apropiado y en el pragmatismo necesario para adaptarse cuando sea conveniente, mientras “Yi” se ocupa de la reciprocidad, en hacer lo correcto por la razón correcta, trabajando para conseguir un bien mayor. La ética moral contiene, además, 5 valores centrales o virtudes básicas a las que llama “Ren”. Éstas son la seriedad, la generosidad, la sinceridad, la diligencia y la amabilidad.

La tradición filosófica india, se originó aún antes, aproximadamente 1000 años antes de Cristo y como Rajendra Prasad pone de manifiesto en un estudio reciente, diferencia entre sentimientos de bondad/amabilidad (compasión) y los actos de amabilidad/bondad. Implica una distinción importante entre el estado emocional de ser bondadosos y la conducta de ser amable, ya que todos experimentamos en algún momento de nuestras vidas sentimientos de compasión pero eso no quiere decir que seamos personas bondadosas/amables. 
  
Aristóteles la describió como una virtud que se caracterizaba por la actitud de ayuda hacia alguien que lo necesita, sin esperar nada a cambio. Otros filósofos como los estoicos han enfatizado ésto, pero añadiendo una  faceta de responsabilidad social. Éstos pensaban que las personas necesitaban a otras personas no sólo por la compañía sino también para completar su humanidad.

Un área en la que no ha existido acuerdo entre los filósofos es en si la amabilidad/bondad es instintiva o no.  Los últimos estudios que se están realizando sobre el funcionamiento del cerebro han demostrado que nuestra mente está programada para responder a aquellas personas que nos necesitan y que la preocupación por los demás surge en etapas muy tempranas de nuestra vida aproximadamente hacia los dos años de edad.

Se ha comprobado, también, que la oxitocina, hormona de la “felicidad” tiene un poderoso efecto sobre nuestros sentimientos. Por ejemplo cuando abrazamos, recibimos caricias cariñosas o un beso de alguien querido sus niveles se incrementan, así como cuando somos amables, compasivos o agradecidos.

En 2016 el Instituto Max Planck publicó los hallazgos de un gran proyecto de investigación interdisciplinar dirigido por Tania Singer,The ReSource Project”, que pretendía encontrar cuáles son las influencias que moldean la amabilidad/bondad. Incluía hallazgos en las variaciones en la forma en que la mostramos, centrándose fundamentalmente en las siguientes  categorías:

a).- Bondad genuina: benevolencia.

b).- Bondad estratégica: maximizar las ganancias y evitar las pérdidas.

c).- Bondad motivada: reciprocidad, ayudar y castigar para mantener la justicia y equidad.

Se encontró, también en dicho estudio que en relación con:

1.- La motivación. Todos estamos motivados hacia la bondad genuina en algún grado, dependiendo de cómo nos sintamos. Por ejemplo si nos sentimos con un estado de ánimo positivo tenderemos a ser más amables y bondadosos que si tenemos uno negativo.

2.- La edad. Al envejecer disminuyen la bondad genuina y la motivada. Esto no implica que las personas mayores sean menos amables sino  sugiere que puede ser que estén menos preocupadas  por la reputación y la equidad y más por la consideración de los costes y beneficios ( bondad estratégica).

3.- El dinero. Al incrementarse la renta baja la bondad genuina.

4.- Familia y género. Las personas con hijos mostraban niveles más bajos en bondad genuina. Los hombres tenían niveles más elevados de ésta que las mujeres.

5.- Inteligencia. Las personas que mostraban mejores resultados en una batería de pruebas  de inteligencia tendían a mostrar más bondad genuina.

Esta investigación sirve para comenzar a identificar algunas de las influencias que tienen peso a la hora de determinar nuestra propensión hacia determinados tipos de bondad/amabilidad y reconoce la existencia de otros tipos que pueden estar ligados a fines más egocéntricos como pueden ser el estatus social o la reputación.

La sociedad  actualmente, especialmente en el mundo occidental, parece que está excesivamente centrada en el individualismo competitivo, en la libertad y en la independencia, con lo que se puede pensar que en un capitalismo de libre mercado no existe lugar para los bondadosos. Por ejemplo Raj Sisodia se muestra particularmente crítico con el estado del mundo de los negocios en Estados Unidos al manifestar que: “Los negocios se han vuelto deshumanizados e impersonales. Los seres humanos son tratados como funciones u objetos, como si fuesen partes de máquinas intercambiables y eliminables. La mayor parte de las personas no se sienten inspiradas en su trabajo. Consideran que no son respetadas, ni escuchadas ni reconocidas”.

Otros expertos se muestran más optimistas y señalan que están surgiendo señales que indican un cambio. En los últimos 25 años se ha podido ir observando que se está concediendo cada vez más importancia de la inteligencia emocional, de la compasión y de la atención plena (mindfulness) y de su papel positivo en las organizaciones. Se considera que son importantes para aliviar el estrés y para facilitar una mayor conciencia de nuestras emociones, sentimientos y bienestar. Atributos como trabajo en equipo, colaboración y relaciones interpersonales se ha comprobado  que contribuyen  positivamente al desempeño. Pero, todavía, se menciona escasamente la importancia específica de la bondad/amabilidad en el funcionamiento de las organizaciones, aunque en algunas se está ya trabajando para destacar el valor que aportan como, por ejemplo en los  University College London Hospitals se fomenta el siguiente enfoque:

Ofrecer la amabilidad/bondad que nos gustaría recibir nosotros o un ser querido
Comportamiento
Nos encantaría observar que el profesional
Esperamos ver que el profesional
No queremos ver que el profesional
Respeto hacia las personas
Supera los obstáculos para satisfacer las necesidades de los pacientes

Mantiene siempre una actitud sensible y paciente
Piensa lo mejor de los demás

Trata a las personas como individuos que tienen un valor

Se muestra abierto a las distintas percepciones y formas de hacer las cosas

Muestre actitudes insensibles ante las necesidades /preferencias de los demás, generalizaciones inapropiadas sobre otras personas, desprecio de otras opiniones o culturas


Cortesía y actitud amistosa
Recuerda el nombre y los datos del paciente para “personalizar” la atención

Consigue  que el paciente se sienta especial e individual

Interviene cuando ve que los compañeros no lo hacen
Establece contacto visual, sonríe cuando es adecuado, siempre se presenta a sí mismo con su nombre y rol y pide permiso cuando es conveniente
Ignora o evita a las personas, se muestra desconsiderado, agresivo o maleducado o muy distante o excesivamente familiar
Atento y servicial
Hace un esfuerzo extra para el beneficio de los demás
Mantiene un actitud alerta para detectar si las personas necesitan ayuda y actúa para ayudarles o para encontrar a quienes pueden hacerlo
Evita a los pacientes o compañeros que necesitan ayuda
Protector de la dignidad de los demás
Crea un entorno de privacidad y dignidad y es un defensor activo de las personas vulnerables, tanto pacientes como compañeros
Se muestra consciente de la vulnerabilidad, protege la privacidad y trata a los demás como iguales

Interviene cuando otros no lo hacen
Muestra una actitud de despreocupación o de falta de consciencia de las necesidades y sentimientos de los demás

En relación con el liderazgo William Baker y Michael O´Malley en su libro “Leading with kindness” consideran que  la bondad/amabilidad está muy ligada a una conexión básica entre personas que mantienen relaciones significativas para ambas. Estas relaciones sugieren que son cultivadas por 6 virtudes que pueden verse como los ingredientes de la bondad/amabilidad en el contexto del mundo laboral. Éstas son:

1.- Compasión. Promueve en los profesionales el grado extra de fuerza que necesitan para realizar su trabajo, ya sea para superar problemas personales o en el trabajo.

2.- Integridad. Las personas íntegras actúan de forma consistente de acuerdo a un conjunto de valores que garantiza la seguridad en los encuentros interpersonales. Mantienen sus promesas, son rectas y evitan los prejuicios.

3.- Gratitud. Apreciar es reconocer que no estamos solos en el mundo y que hay muchas cosas que valorar que van más allá de uno mismo.

4.- Autenticidad. Cuando los líderes  le conceden la importancia que debe  entienden lo que distingue a un líder genuino de uno  falso.

5.- Humildad. Mantiene al líder con los pies en la tierra.

6.- Humor. El sentido del humor se relaciona  con competencias interpersonales como pueden ser  la calidez, la capacidad de escuchar, el pensamiento flexible, la apertura, la madurez y la amabilidad.

Ser un líder con este atributo requiere, también, habilidad para tratar con los demás, para mantener conversaciones complicadas, para no consentir comportamientos rudos y para afrontar decisiones difíciles, por lo que necesita ser resiliente. Asimismo debe mostrar equilibrio y no llegar a sentirse desbordado por las preocupaciones de los demás, por lo que deben aprender a gestionar su tiempo y a reservar un espacio para si mismo.

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