miércoles, 23 de abril de 2014

5 FRASES QUE LOS ORADORES EXCELENTES NUNCA UTILIZAN




“Las palabras son, naturalmente, las drogas más poderosas utilizadas por los humanos”

Rudyard Kipling

Jacquelyn Smith, especialista en desarrollo de carreras en el ámbito empresarial, en el boletín de Business Insider del 22 de abril plantea la importancia que tiene el uso del lenguaje para captar la atención, motivar y persuadir a los demás. La elección de las palabras es una de las formas cruciales que tenemos para inspirar a una audiencia para que crea, acepte e incorpore nuestras propuestas. 

Darlene Price, presidenta de  Well Said. Inc. y autora de  " Well Said! Presentations and Conversations That Get Results" , destaca que existen determinadas palabras que siempre nos van a ayudar a conectar bien con nuestro público. Por ejemplo empezar dando las gracias  demuestra apreciación de la atención y el tiempo que la audiencia está dispuesta a dedicarnos. Si comenzamos con: “El propósito de esta presentación es….”, declara cuál va a ser el objetivo de nuestra charla o si utilizamos frases como “ imaginen que….”, ayuda a visualizar nuestro mensaje o solución.

Por el contrario Price señala que las palabras erróneas pueden dañar nuestra credibilidad y generar dudas y expone 5 frases que nunca se deben decir:

1.-“LO SIENTO”. Los oradores bien intencionados  a veces se desacreditan utilizando estas palabras sin una reflexión previa. Por ejemplo si un miembro de la audiencia nos pide que hablemos más alto en lugar de pedir disculpas es más adecuado dar una respuesta positiva y proactiva del tipo “desde luego, no hay problema”. Otra equivocación  que se suele cometer es  pedir perdón cuando pensamos que hemos cometido un error que es difícil que sea detectado por la audiencia. Darlene Price pone como ejemplo el decir: “Lo siento, he olvidado decir….”.,  en lugar de hacer referencia a lo omitido sin llamar la atención sobre el olvido. Las disculpas hay que reservarlas para los fallos o daños reales para evitar que minen nuestra autoridad.  

2.- “NO ESTOY TAN BIEN PREPARADO COMO QUISIERA”. Esta frase daña la reputación del orador de diversas maneras. Transmite a la audiencia la idea de que está buscando excusas, de que no ha concedido  a la audiencia o a la ocasión la importancia y la prioridad debidas y que es un novato e inexperto al anunciar un hecho que le desacredita. La principal responsabilidad antes de una presentación es la de preparar y ensayar la misma de forma que aporte valor a los que la escuchan y tenga consecuencias positivas para el conferenciante. Si esto no ha sido posible no hay que anunciarlo, hay que hacerlo lo mejor posible y preparar la siguiente intervención de forma adecuada. 

3.- “ESTOY CANSADO”. Independientemente de las razones, no hay que decirlo. Nuestra audiencia quiere y espera algo que le aporte valor y no debemos defraudarla advirtiéndola que no vamos a poder ofrecer lo mejor de nosotros. Siempre, independientemente de nuestras  circunstancias debemos esforzarnos para que nuestra presentación sea brillante.

4.- “YA HE HABLADO DE ELLO. ¿ES QUE NO ESTABA ESCUCHANDO? Cuando un miembro de la audiencia nos haga alguna pregunta sobre un tema que ya hemos tratado  debemos responder con educación (aunque no nos estuviese prestando atención), concediéndoles el beneficio de la duda, evitando ser críticos o adoptar una actitud defensiva. Nunca hay que regañar, avergonzar o culpar a un oyente.

5.- “ESTOY NERVIOSO”. No tenemos que considerar  nuestra ansiedad como algo negativo y manifestarlo. Todo buen presentador se siente un poco nervioso antes de hablar. Es un signo de que le da la debida importancia a su intervención y la adrenalina que se libera sirve como una energía mágica que puede movilizar al cuerpo para que consiga un magnífico desempeño. El objetivo es manejar adecuadamente el nerviosismo, no eliminarlo.

Tenemos que utilizar nuestras energías para mantenernos erectos, sonreír sinceramente, gesticular de forma natural y transmitir con entusiasmo un mensaje que sirva a nuestra audiencia. Cuando lo hacemos el nerviosismo que sentimos en nuestro interior no es visible externamente y como resultado nuestros oyentes nos van a percibir como oradores sinceros y creíbles.

1 comentario:

  1. ¡Que buenos tips! muy recomendables para una presentación. Se tomarán muy en cuenta para las ponencias. Un saludo desde El Salvador. susurrodelcielo.blogspot.com

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