domingo, 26 de junio de 2011

COMPETENCIAS DE LOS DIRECTIVOS SANITARIOS EN ESTADOS UNIDOS

En el año 2005 la Alianza para el Liderazgo en Asistencia Sanitaria (The Healthcare Leadership Alliance) de Estados Unidos, organización que une a las principales asociaciones de profesionales implicados en la gestión sanitaria en este país, representando a más de 140.0000 directivos que trabajan en organizaciones sanitarias , publicó un directorio de las competencias que deben tener los profesionales que trabajan en este sector. La elaboración de dicho directorio se ha basado en el análisis de los puestos de trabajo identificados por cada una de las asociaciones participantes y en la opinión de expertos, ha sido validado por tests psicométricos y desde el año de su publicación ha ido sufriendo modificaciones. En su inicio se identificaron 232 competencias importantes que eran comunes en todos los roles profesionales y 68 que eran específicas de algunas disciplinas dentro de la gestión sanitaria. La versión actual agrupa 802 competencias incluidas en 5 categorías básicas y su distribución según el puesto de trabajo.

Estas categorías o dominios son:

I.- COMUNICACIÓN Y MANEJO DE LAS RELACIONES: la habilidad de comunicar de forma clara y concisa con clientes internos y externos, establecer y mantener relaciones y facilitar interacciones constructivas entre los individuos y los grupos. El núcleo de estas competencias es la importancia que tiene el que los líderes entiendan a los profesionales con los que trabajan y cómo utilizan ese conocimiento en la construcción de relaciones de trabajo de alto rendimiento. Entre las competencias que incluye destacan:

• Manejo de relaciones: la habilidad de construir relaciones con clientes internos y externos y con todos los grupos de interés basadas en la confianza y en la toma de decisiones compartida.

• Habilidades de comunicación: la capacidad de utilizar habilidades verbales, escritas y de presentación para comunicar la misión, visión, valores y prioridades a diversas audiencias.

• Negociación: la habilidad de llevar a un grupo a alcanzar acuerdos, guiando a éste a través de las discusiones, para obtener el compromiso y consenso de todos sus integrantes.

Para destacar en esta categoría existe una competencia que es básica que es:

• Demostrar integridad y generar confianza, al conocer y tener en cuenta las necesidades de los profesionales que trabajan a su cargo. El líder debe reconocer la importancia del compromiso hacia sus colaboradores y transmitir sentido de la responsabilidad y juicio claro.


II.- LIDERAZGO: la habilidad de inspirar la excelencia tanto a nivel individual como organizacional, crear y conseguir una visión compartida y gestionar el cambio de forma adecuada para conseguir alcanzar los objetivos estratégicos y unos resultados excelentes. Destacan las siguientes competencias:

• Habilidades directivas: la capacidad de utilizar los distintos estilos de liderazgo y comportamiento, de emplear habilidades de pensamiento crítico y defender a la organización y sus valores en todos los foros

• Desarrollo de un clima organizacional y una cultura que valore la diversidad, el trabajo en equipo, fomente la confianza mutua y estimule el compromiso de los profesionales que en ella trabajan con la misión y valores de la organización.

• Comunicación de la visión: establecer y comunicar una visión atractiva y convincente que guíe la estrategia

• Gestión del cambio: capacidad para promover el desarrollo de la organización y la mejora continua y para utilizar el pensamiento sistémico para conseguir el cambio en organizaciones complejas.

Esta categoría incluye competencias relacionadas con cultivar un entorno en el que todos los trabajadores puedan contribuir con todo su potencial para cumplir la misión de la organización.

III.- PROFESIONALIDAD: la habilidad de alinear la conducta personal y organizacional dentro de unos estándares éticos y profesionales que incluyen la responsabilidad hacia el paciente y la comunidad, la orientación al servicio y el compromiso hacia el aprendizaje y desarrollo profesional continuo. Incluye fundamentalmente las siguientes competencias:

• Responsabilidad personal y profesional: practicar y defender la toma de decisiones y las acciones éticas, promover los derechos y deberes de los pacientes, manejar correctamente el estrés y los recursos personales y actuar de acuerdo con las normas y roles profesionales.

• Desarrollo profesional y aprendizaje continuo: participar de forma proactiva en el desarrollo de un plan de carrera actualizar continuamente los conocimientos.

• Contribuciones a la comunidad y a la profesión: ser mentor o coach de otros profesionales en la organización, realizar actividades en la comunidad que sirvan para mejorar el nivel de salud de la población y los estándares de atención y colaborar a la difusión del conocimiento por medio de la docencia o la investigación.

• Cultivar las relaciones con el resto de profesionales, facilitando y recibiendo feedback de estos. Mantener redes de contactos con los compañeros y participar en asociaciones profesionales son también aspectos importantes para desarrollar esta competencia.


IV.- CONOCIMIENTO DEL ENTORNO SANITARIO: esta categoría se centra en las competencias que sirven para comprender el sistema sanitario y el entorno sanitario en el que se desenvuelven los directivos sanitarios. Incluyendo a:

• Sistemas sanitarios y organizaciones: entender cómo los distintos componentes del sistema sanitario se organizan y financian y cómo interactúan para ofrecer la asistencia sanitaria.

• Profesionales sanitarios: comprender los distintos roles profesionales, responsabilidades y valores de todos los profesionales sanitarios para fomentar relaciones efectivas y promover un ambiente óptimo de trabajo.

• La perspectiva del paciente: entender el punto de vista del paciente, demostrar compromiso con los deberes y derechos de los pacientes y garantizar que la organización facilita un entorno seguro a los pacientes y sus familiares.

• La comunidad y el entorno: conocer toda la legislación referente a la asistencia sanitaria y entender el impacto de las políticas públicas en aspectos como el coste, la calidad y la accesibilidad al sistema.


V.- HABILIDADES DE NEGOCIO: La habilidad para aplicar los principios de gestión de empresas, incluyendo el pensamiento sistémico al entorno sanitario. Se centra este dominio en las siguientes áreas de conocimiento:

• Management general: demostrar habilidades analíticas y para resolver problemas y entender el impacto que tienen las decisiones individuales en otras partes de la organización y en el entorno.

• Gestión financiera: comprender los análisis financieros, las estrategias y técnicas de reembolso y las medidas de resultados financieros. La utilización del análisis financiero y la planificación para obtener resultados organizacionales.

• Gestión de personas: comprender los derechos de los trabajadores, planificación efectiva de la fuerza de trabajo y gestión del desempeño. Incluye también el conocer y utilizar distintas metodologías para la motivación de los colaboradores y la gestión de conflictos.

• Dinámica y gobierno organizativo: comprender las estructuras de gobierno y la capacidad para apoyar los sistemas de gobierno y conseguir las metas organizativas. Otras habilidades relacionadas con esta competencia son el promover la construcción de relaciones de confianza entre todos los grupos de interés y colaborar creativamente con todos los departamentos de la organización para encontrar sinergias que optimicen el desempeño de la misma.


• Planificación estratégica y marketing: establecer la estrategia de la organización basada en la comprensión del mercado y de las fuerzas del mercado y comunicar las fortalezas y capacidades de la organización a los consumidores

• Gestión de la información: entender el papel de la tecnología para promover la eficiencia clínica y de gestión y mejorar la asistencia sanitaria. Incluye la habilidad de gestionar con eficiencia los sistemas de información y de planificar para necesidades futuras, asegurando que los profesionales cuenten con los sistemas de información necesarios para desempeñar correctamente su trabajo.

• Gestión de riesgos: conocimiento de la legislación sobre responsabilidad en materia de seguridad, la habilidad de utilizar estrategias que mitiguen los riesgos, eviten la mala práctica y planificar contra catástrofes.

• Mejora de la calidad: aplicación de técnicas que mejoren continuamente la calidad de la asistencia ofrecida, la seguridad del paciente y la salud financiera de la organización.

• Pensamiento sistémico: este área de conocimiento incluye la comprensión de la influencia de las decisiones en los grupos de interés, tanto internos como externos y el establecimiento de coaliciones entre los distintos departamentos de la organización para aprovechar oportunidades de desarrollo.

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