domingo, 3 de mayo de 2015

PREGUNTAS QUE TODO LÍDER NOVEL DEBE HACERSE


John C. Maxwell, en su libro “Good leaders ask great questions”, que estamos comentando, plantea que todo profesional que aspira a ser líder o va a comenzar a tener responsabilidades directivas debe hacerse las siguientes preguntas:

I.- ¿CÓMO PUEDE UN LÍDER NOVATO ESTABLECER SU VISIÓN Y CONSEGUIR QUE SEA ACEPTADA?

El líder quiere que sus colaboradores adopten inmediatamente su visión y si no tiene experiencia previa se puede encontrar con un fracaso. En lugar de preguntarse la razón por la que no la acepten debería preguntarse cómo puede construir su credibilidad.

Sin credibilidad, no nos van a seguir  y para ello tenemos que lograr que confíen en nosotros, lo que conseguiremos a través de nuestro carácter y competencia. 

Cuando nos incorporamos a un puesto directivo la confianza temporal que vamos a recibir va a depender de varios factores, tales como la cultura de la organización, la credibilidad de nuestro predecesor, la influencia de los que nos han nombrado para ese puesto. Si la cultura y el entorno son negativos los profesionales pueden asumir que no vamos a ser buenos líderes y ofrecernos escasa confianza. En un entorno más positivo éstos pueden ser más abiertos y estar dispuestos a concedernos el beneficio de la duda durante un periodo que puede alcanzar los seis meses. Durante este tiempo estaremos siendo observados para comprobar la congruencia entre lo que decimos y hacemos. Si demostramos carácter y competencia nuestra credibilidad irá ganando puntos y nuestra influencia crecerá.

Para demostrar competencia Maxwell recomienda:

a).- Trabajar duro. No existe sustituto para una sólida ética de trabajo. Las personas respetan al que se esfuerza y trabaja duro.

b).- Tener una visión. Como nuestras decisiones afectan a nuestro equipo tener en cuenta la meta a alcanzar y establecer prioridades es doblemente importante.

c).- Demostrar excelencia. Cuánto mejor hagamos nuestro trabajo más credibilidad obtendremos.

d).- Alcanzar la meta. Los buenos líderes logran los objetivos y consiguen completar las tareas.

Para demostrar nuestro carácter en poco tiempo podemos:

1.- Preocuparnos por las personas a las que lideramos. Cuando se incorpora un nuevo líder sus colaboradores se preguntan: ¿Se preocupará por mí?, ¿Me ayudará? Y ¿Puedo confiar en él? Si nos preocupamos por los demás y lo demostramos serán capaces de percibir nuestro buen carácter.

2.- Hacer las cosas correctamente. Como los líderes novatos quieren impresionar a sus equipos en ocasiones tratan de ocultar sus errores. Esto es lo contrario de lo que deben hacer. Si las cosas no salen como queríamos los líderes deben a sus colaboradores una explicación y una disculpa. Puede resultar doloroso pero refuerza su  credibilidad y si pueden corregir el error los resultados serán todavía mejores.

3.- Decir la verdad. Cuando existe una consistencia entre las acciones y las palabras de los líderes, sus seguidores saben que se puede confiar en ellos. La honestidad añade integridad a la visión. Las personas aprecian la sinceridad aunque las verdades sean duras de aceptar.

II.- ¿CÓMO DETERMINAR NUESTRO POTENCIAL DE LIDERAZGO?

El autor aconseja que examinemos nuestra capacidad en cuatro áreas para valorar si ya ha llegado el momento de liderar:

1.- Considerar las necesidades que detectamos. El liderazgo tiene que comenzar con una necesidad no por un deseo de ocupar un puesto de liderazgo. Algunas veces las personas ven una necesidad y despierta algo dentro de ellos: una pasión. Si detectamos una necesidad y sentimos un deseo fuerte de hacer algo para solucionarla y nos mueve a la acción es una señal de que tenemos el potencial para liderar en esa área.

2.- Estar dispuesto a utilizar nuestras habilidades naturales para ayudar a los demás. Tenemos talentos y  habilidades que podemos usar para ayudar a las personas. Es nuestra responsabilidad el llegar a conocer cuáles son y desarrollarlas. Tendemos a liderar naturalmente en las áreas para las que estamos dotados y tenemos talento. Una vez las hayamos detectado y potenciado estaremos en disposición de  utilizarlas  para ayudar a los miembros de nuestro equipo.

3.- Aprovechar al máximo nuestra pasión. Un signo positivo es si sentimos cómo crece nuestra pasión cuando empezamos a ayudar a los demás en áreas que consideramos importantes.  La pasión en un líder resulta atractiva para sus colaboradores. Éstos suelen estar más dispuestos a seguir a líderes apasionados.

4.- Desarrollar nuestra influencia. Si queremos liderar debemos persuadir a los demás para que quieran trabajar con nosotros.

III.- ¿CÓMO PUEDO DESCUBRIR CUÁL ES MI PROPÓSITO CENTRAL COMO LÍDER?

 Maxwell piensa que todos deseamos encontrar aquello por lo que daríamos la vida, porque es lo que va a darle un sentido. Este hecho es especialmente importante en el caso de los líderes porque su propósito va a afectar no sólo a su vida sino, también, a los que dependen de él. Pero descubrir cuál es lleva tiempo y el primer paso consiste en conocernos a nosotros mismos. Debe estar construido sobre nuestras fortalezas por lo que tenemos que conocerlas y potenciarlas, hasta que sintamos que “hemos nacido para hacer esto”.

El autor recomienda que si encontramos dificultades para descubrir cuál es nuestro propósito nos debemos preguntar:

a).- ¿Qué me hace cantar? La respuesta nos dirá que es lo que nos brinda alegría.

b).- ¿Qué me hace llorar? La respuesta nos transmite qué es lo que nos llega al corazón.

c).- ¿Qué me hace soñar? La respuesta revela que es lo que despierta nuestra imaginación.

d).- ¿Qué me hace destacar? La respuesta nos dice cuáles son nuestras fortalezas.

e).- ¿Qué me hace ser diferente? La respuesta revela lo que nos hace ser especiales.

Cuánto mejor nos conozcamos y seamos honestos con nosotros mismos mayores éxitos tendremos como líderes.

IV.- SE DICE QUE PARA SER LÍDER ES NECESARIO SER PREVIAMENTE UN BUEN SEGUIDOR. SI ESTO ES CIERTO ¿EN QUÉ MOMENTO UN SEGUIDOR SE CONVIERTE EN LÍDER?

Esta pregunta muestra un error frecuente sobre el liderazgo y sus seguidores, ya que se asume que se es una cosa u otra y la realidad demuestra que todos en algún momento somos líderes o seguidores en alguna de las facetas de nuestra vida. Los mejores líderes saben lo que es seguir las directrices de otro  y han aprendido cómo hacerlo bien antes de empezar a liderar.

Aristóteles decía: “El que quiera aprender a liderar deberá primero aprender a obedecer”. Los buenos seguidores añaden valor a la organización ya que se esfuerzan para hacer que su equipo y su organización sean mejores. Si queremos ser buenos líderes debemos aprender a comprender a los seguidores y no olvidar lo que supone “estar en sus zapatos”.

V.- SOY UN POCO INTROVERTIDO Y CREO QUE EL SER UN POCO MÁS ABIERTO ME AYUDARÍA A SER UN LÍDER. ¿CÓMO PUEDO ACEPTAR MI PERSONALIDAD AL TIEMPO QUE PROCURO IMPULSAR MIS RELACIONES CON LOS DEMÁS?

El liderazgo implica trabajar con las personas y esto puede ser más complicado para los introvertidos, pero no los descarta como buenos líderes, Gandhi, Lincoln, Bill Gates,… son introvertidos.

El autor recomienda que para conectar con los demás hay que:

1.- Comprender la importancia de relacionarse con los demás. Existen pocas cosas que tengan más valor en la relación líder-seguidor que la conexión para que este último sienta que el líder se preocupa por él.

2.- Conectar con los demás utilizando las fortalezas. Para ello es muy importante:

a).- Tener sentido del humor y reír.

b).- Ser auténtico en todas las situaciones y no enseñar nada en lo que no se crea.

c).- Tener seguridad y confianza. Creer en nosotros y en las personas.

d).- Ser sencillo. No intentar impresionar a nadie.

e).- Tener esperanza y transmitirla a los demás.

3.- Pedir feedback a los buenos líderes. Stephen Covey decía: “Se necesita humildad para buscar feedback. Se necesita sabiduría para entenderlo, analizarlo y actuar en consecuencia”.

VI.- ¿QUÉ ES LO PRIMERO QUE UN LÍDER DEBE HACER CUANDO SE INCORPORA COMO RESPONSABLE DE UN EQUIPO QUE DESCONOCE?

Maxwell propone para “entrar con buen pie” y encauzar al equipo hacia el éxito:

1.- Fortalecer las relaciones. La forma más rápida de hacerlo es procurando conocer y entender a cada persona del equipo y cuáles son sus aspiraciones.

2.- Ganar la confianza de los miembros del equipo. No se puede liderar un equipo sin ella. Las personas deben sentir que su líder es creíble y de confianza.

3.- Asignar las tareas de acuerdo con las competencias de cada miembro del equipo y dónde puedan aportar más valor. Para ello es necesario conocer las fortalezas y debilidades de cada uno de ellos.

4.- Transmitir criterios claros sobre las metas y el desempeño esperado. No conocer lo que se espera de nosotros genera confusión y desmotivación.

5.- Ajustar las tareas a las capacidades. Daniel Pink dice: “Una fuente de frustración en el trabajo es el desajuste entre lo que las personas deben hacer y lo que pueden hacer. Cuando lo que deben hacer excede sus capacidades el resultado es la ansiedad. Cuando es muy inferior el resultado es aburrimiento. Pero cuando el ajuste es el correcto los resultados pueden ser gloriosos”.

VII.- ¿CÓMO PUEDO ENCONTRAR EL EQUILIBRIO ENTRE LIDERAR A MI EQUIPO Y SER PRODUCTIVO?

El liderazgo es con frecuencia el resultado de que una persona sea productiva. Esta es una de las razones por las que los demás pueden desear seguirnos. Si somos buenos en lo que hacemos las personas motivadas querrán conocer la causa y nos observarán y aprenderán de nosotros. Estarán dispuestos a seguir nuestras directrices porque pensarán que así ellos también podrán ser mejores. Con frecuencia el liderazgo comienza en ese momento. El problema con las personas altamente productivas es que los demás pueden pedirle ayuda y hacerlo requiere tiempo con lo que su productividad se puede reducir.

Es el momento en el que hay que empezar a delegar tareas. Las preguntas que podemos hacernos para seleccionar cuáles pueden ser delegadas son:

1.- ¿Qué es lo que tengo que hacer personalmente? Algunas tareas no pueden ser delegadas y están son las que deben ser consideradas prioritarias para nosotros.

2.- ¿Qué es lo que aporta un mayor valor a la organización? Algunas de las cosas que hacemos son las que aportan un mayor valor a la organización porque son las aquellas en las que utilizamos nuestras mayores fortalezas. Éstas se encuentran en nuestra zona de producción y no deben ser delegadas.

3.- ¿Qué es lo que me recompensa a nivel personal? Hay tareas que disfrutamos cuando las ejecutamos. Si originan un retorno alto las debemos mantener y en caso contrario abandonar. Si queremos ser productivos debemos intentar disfrutar con las tareas que aporten un mayor valor y disciplinarnos para hacerlas.  

4.- ¿Qué beneficios van a obtener los colaboradores de la delegación? La asunción de tareas por parte de éstos les va a permitir crecer al asumir nuevas responsabilidades.

Maxwell recomienda que nos hagamos las siguientes preguntas antes de delegar:

a).- ¿Exactamente qué hay que hacer?

b).- ¿Por qué tiene que hacerse?

c).- ¿Cuándo tiene que hacerse?

d).- ¿Quién es el mejor para hacerlo?

e).- ¿Qué grado de excelencia se pretende alcanzar? No todas las tareas son iguales, por ejemplo lavar un coche no requiere la misma precisión que una operación de neurocirugía.

VIII.- ¿CÓMO PUEDO SER UN LÍDER FUERTE Y NO ESTAR SIEMPRE PREOCUPADO DE NO DAÑAR LOS SENTIMIENTOS DE LOS DEMÁS O POR LO QUE LOS DEMÁS PIENSEN DE MI?

Si estamos excesivamente preocupados por lo que los demás puedan pensar de nosotros no podremos ser buenos líderes. Debemos centrarnos en lo que es mejor para la organización y no en lo que es mejor para nosotros. Para ser un líder eficaz tenemos que escuchar a los que nos rodean y considerar sus pensamientos e ideas pero hacer lo que es adecuado para los profesionales y para la  organización en su conjunto de acuerdo con nuestros valores personales y los estándares más elevados.

IX.- ¿CÓMO PUEDE UN LÍDER EMERGENTE ADQUIRIR SEGURIDAD EN SÍ MISMO?

El autor propone  las siguientes sugerencias:

1.- Pasar tiempo con personas que nos ayuden a adquirir seguridad y confianza. En ocasiones la falta de confianza en nosotros y en nuestras habilidades es ocasionada por pasar mucho tiempo con personas que se dedican a aniquilar nuestra autoestima. Tenemos que buscar personas que nos animen, que crean en nosotros y que  nos ayuden a crecer.

2.- Encontrar la forma de lograr algunos éxitos y recordar pasadas victorias.

3.- No compararnos con los demás y centrarnos en ser lo mejor que podamos llegar a ser.


4.- Especializarnos hasta que seamos especiales. Para ganar confianza en nosotros mismos debemos conseguir ser excelentes en algo. Si nos especializamos en algo basado en nuestras fortalezas más destacadas no sólo aportaremos valor a nuestro equipo sino que también creer en nosotros será más fácil.  

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