domingo, 20 de diciembre de 2015

LOS 9 SECRETOS DE LOS ORADORES EXCELENTES II. INNOVAR, SORPRENDER Y DIVERTIR


En una entrada anterior hemos visto los tres componentes emocionales fundamentales, presentados por Carmine Gallo en su libro “Talk like TED. The 9 Public Speaking Secrets of the World´s Top Minds”  que constituyen 3 de los secretos de los oradores excelentes. 
                                                                                       
Gallo pasa, en su obra, a analizar posteriormente los componentes que tienen un carácter sorprendente e innovador. Éstos son:

I.- ENSEÑAR ALGO NUEVO.

Revelar información que sea completamente novedosa para la audiencia, presentada de forma diferente, ofrece una vía nueva para resolver problemas antiguos.

Esta táctica funciona porque el cerebro humano adora la novedad. Un elemento sorprendente, inesperado e inusual en una presentación intriga a la audiencia, le saca  de sus ideas preconcebidas y le ofrece una nueva forma de ver el mundo.

El aprendizaje es adictivo cuando nos produce bienestar y es necesario para la evolución humana. Desde nuestro nacimiento sentimos un deseo profundo de aprender que no nos abandona en la edad adulta. Martha Burns, experta en la neurociencia del lenguaje y de la comunicación,  ha podido comprobar que el aprendizaje de algo nuevo activa las mismas áreas de recompensa del cerebro, que se estimulan con las drogas o el juego. Burns mantiene que: “Una gran parte de la respuesta a la pregunta de por qué unos estudiantes retienen la información que reciben y otros no lo hacen tiene que ver con una sustancia, la dopamina,  que se encuentra en el cerebro y que tiene que estar presente para poder retener informaciones".

La dopamina se libera por ejemplo ante una nueva relación, al pasar de nivel en un videojuego o al esnifar una dosis de cocaína.  Las drogas y el juego son desencadenantes artificiales que pueden tener consecuencias serias. Burns opina que la dopamina se puede liberar cuando las personas aprenden algo nuevo e interesante, lo que va a facilitar la retención de los nuevos conocimientos. Si está presente recordaremos, si no lo está tendremos muchas dificultades para hacerlo. 

Ante este hecho la pregunta lógica es “¿Cómo puedo incrementar los niveles de dopamina?” Según Martha Burns la respuesta es muy sencilla: hacer que la información que recibamos sea novedosa e interesante.

La dopamina, como hemos visto es adictiva, por lo que la labor de los docentes consiste en conseguir que los estudiantes se hagan adictos al aprendizaje.

No tenemos que olvidar, tampoco, que las mejores ideas no conseguirán inspirar a una audiencia si no se presentan de la forma adecuada .En ocasiones los datos que ofrecemos pueden no ser novedosos o sorprendentes, pero eso no significa que no se puedan mostrar de una forma fresca. Sólo si contemplamos nuestro propio mundo desde una lente nueva seremos capaces de ofrecer a nuestra audiencia una forma nueva de mirar el mundo.

Hans Rosling, es uno de los oradores estrellas de TED talks. Esta presentación de 2006 fue una sensación viral, al presentar datos y estadísticas de forma novedosa. 



Otro aspecto a considerar es que nos convertiremos en unos oradores más interesantes si somos capaces de interesarnos por aprender y compartir ideas de temas muy distintos de los que dominamos. Hay que procurar bombardear a nuestro cerebro con nuevas experiencias si queremos introducir conceptos nuevos en nuestras presentaciones. Los últimos estudios de la neurociencia han mostrado que si queremos forzar a nuestras mentes a contemplar  el mundo desde una lente nueva tenemos que hostigar al cerebro con experiencias nuevas. Esto implica que necesitamos salir de nuestro mundo con cierta periodicidad y asistir a nuevos eventos y conocer personas y lugares diferentes. Posteriormente deberemos incorporar todas estas experiencias novedosas a nuestras presentaciones.

Seth Godin, en su libro “Purple Cow” y en sus charlas utiliza la siguiente  narración, para destacar la importancia de introducir novedades tanto en el contenido como en la forma de la presentación si queremos que ésta impacte: “Si estamos conduciendo y vemos una vaca en un prado continuaremos la marcha porque ya hemos visto vacas previamente. Las vacas son invisibles, son aburridas. Nadie se va a detener para contemplarlas. Pero si la vaca es morada nos llamaría la atención por un tiempo, salvo que todas las vacas fuesen moradas”.



  El neurociéntífico Gregory Berns mantiene que “el cerebro es un trozo de carne vago”. Si queremos forzarle para que vea las cosas de forma diferente deberemos encontrar formas nuevas de que perciba la información de manera distinta. Se le debe facilitar algo que no haya procesado con anterioridad para forzarle a que abandone sus percepciones previsibles.

Gallo destaca otro punto importante en la preparación de una presentación excepcional que es,  como
Daniel Pink  plantea,  el responder a la pregunta: “¿Qué es lo que quiero que mi audiencia se lleve consigo al terminar mi presentación?” Después de que alguien la escucha la prueba verdadera surge cuando le preguntan: “¿De qué ha hablado el orador?” y es capaz de tener una respuesta clara para esta pregunta.

El autor recomienda redactar un titular como si fuese dirigido a su publicación en twitter, con un máximo de 140 caracteres, que sea específico y claro. Es útil porque:

a).- Supone una buena disciplina que nos obliga a identificar y aclarar el mensaje clave que queremos que nuestra audiencia recuerde.

b).- Facilita el que nuestra audiencia procese el contenido. 

5.- SORPRENDER.



Los momentos de asombro en una presentación tienen lugar cuando el orador hace un comentario impactante o sorprendente que es tan conmovedor o memorable que capta la atención de la audiencia y se va a recordar durante mucho tiempo una vez finalizada la presentación. Son útiles porque crean lo que los neurocientíficos llaman un evento con gran carga emocional. Un estado de elevado nivel  emocional que favorece el que la audiencia recuerde el mensaje y actúe en consecuencia.

Gallo sugiere que al preparar una presentación pensemos en el contenido e identifiquemos los puntos más importantes que queremos destacar en la misma. Luego debemos encontrar una forma novedosa e impactante de comunicar esos mensajes. En ocasiones necesitamos sorprender a la audiencia para conseguir que presten atención. Como ejemplo sugiere que si queremos preparar una presentación en PowerPoint lo primero que hay que hacer es planificar la historia que queremos contar e introducir en ella momentos sorprendentes.

El investigador John Medina ha comprobado que cuando la amígdala detecta los momentos con gran carga emocional libera dopamina, que va a ayudar al procesamiento de la información y a la memoria, por lo que normalmente vamos a recordar mejor las situaciones que nos despiertan algún tipo de respuesta emocional que las neutrales.

Cuando experimentamos shock, sorpresa, miedo, tristeza, alegría o asombro, estas emociones van a influir en la forma en la que vamos a recordar ese suceso específico. Seguramente recordamos con nitidez dónde y con quién estábamos cuando conocimos la noticia de los atentados del 11 de septiembre de 2001, pero no lo hacemos en el caso de eventos más recientes pero que no han tenido un impacto emocional tan grande.

Steve Jobs era el rey de las presentaciones con gran carga emocional. En cada una de ellas procuraba informar, educar y entretener, procurando transformar cada presentación en un espectáculo, para lo cual incluía héroes, villanos, protagonistas y todo tipo de tácticas para captar la atención. Jobs era un genio utilizando las estadísticas de una forma tan novedosa que éstas se convertían en memorables.
El autor  recomienda para crear estos momentos utilizar demos, presentar estadísticas inesperadas y sorprendentes, imágenes, vídeos, titulares o frases  memorables (como por ejemplo una frase corta, provocadora y fácil de memorizar y repetir que se pueda colgar en las redes sociales y repetir sin problemas), historias personales (éstas crean momentos de impacto, no sólo emocional, sino que si están bien contadas van a conmover y mover a la audiencia).








Otra sugerencia que aporta Gallo es que la presentación finalice con un momento de impacto.

III.- UTILIZAR EL HUMOR.

No debemos tomarnos a nosotros mismos o al tema de nuestra presentación demasiado en serio. El cerebro adora el humor, por lo que debemos ofrecer a nuestra audiencia algo por lo que sonreír. Esta táctica funciona porque el humor hace que nuestras defensas disminuyan y a nuestros oyentes más receptivos al mensaje que queremos transmitir.  Nos hace más atractivos y cercanos y las personas están más dispuestas a confiar y dar su apoyo a aquellos que les gustan.

El humor juega un papel fundamental en las presentaciones de los oradores más inspiradores a nivel mundial. Para que resulte eficaz se debe incorporar de forma creativa y natural. El repetir chistes ya conocidos o vulgares no funciona y puede conseguir que perdamos nuestra reputación ante la audiencia rápidamente. Los oradores más populares no cuentan chistes. Si no somos comediantes profesionales los chistes no resultan auténticos. Una observación con humor, sin embargo, es perfectamente apropiada y muy efectiva.

Rod A. Martin profesor de psicología en la Universidad de Ontario, dice que las personas utilizan el humor para reforzar su propio status en la jerarquía de los grupos, para ser mejor aceptados dentro de ellos y para fomentar la cohesión. El humor y la risa constituyen métodos de comunicación dirigidos a capturar la atención de los demás, a transmitir importante información emocional y para activar emociones similares en otros. La risa sirve no sólo para facilitar información cognitiva a los demás, sino que también es útil para inducir y acentuar en ellos emociones positivas para conseguir influir en su comportamiento y promover una actitud favorable.

Según los estudios de Martin cuando conocemos a personas divertidas y que tienen un gran sentido del humor tendemos, con más frecuencia, a atribuirles rasgos atractivos a sus personalidades. Diversas  investigaciones muestran que se piensa que  las personas que tienen humor son   amistosas, extrovertidas, consideradas, agradables, interesantes, imaginativas, inteligentes y estables emocionalmente.

En un estudio publicado en Harvard Business Review, “Laughing all the way to the Bank”, Fabio Sala recopilaba más de cuatro décadas de investigaciones sobre el humor y encontraba que éste utilizado de forma habilidosa ayuda a la gestión de personas: reduce las hostilidades, atenúa las críticas, alivia las tensiones, incrementa la moral y facilita la transmisión de mensajes complicados.
Sala recomienda que en el mundo de las organizaciones, como en la vida cotidiana, hay que prestar una atención especial, si queremos que el humor sea efectivo, a la forma en que lo utilizamos.

En una presentación o charla no hay que intentar ser divertido, hay que evitar, como hemos visto, contar chistes. Gallo hace las siguientes recomendaciones para añadir el grado de humor adecuado:

1.- Utilizar anécdotas, observaciones e historias personales divertidas. La mayoría de los buenos oradores que consiguen que sus audiencias sonrían o rían tienden a relatar información anecdótica sobre ellos, o sobre personas que conocen, observaciones sobre el mundo o historias personales. Si nos ha pasado algo que consideramos divertido tenemos muchas posibilidades de que los demás lo interpreten de la misma manera.

Este es el tipo de humor que funciona mejor en las presentaciones de negocios. Las anécdotas y observaciones son historias cortas o ejemplos que van dirigidos a conseguir que la audiencia sonría y hacer más atractivo al orador.
2.- Incluir analogías y metáforas. Una analogía es una comparación que resalta las similitudes entre dos cosas distintas. Es una técnica retórica excelente que ayuda a explicar temas complejos. Por ejemplo: “Si los americanos quieren vivir el sueño americano deben irse a vivir a Dinamarca” (Richard Wilkinson).

3.- Citar y repetir las palabras divertidas de otra persona. Hay que evitar las que son muy utilizadas o conocidas, tienen que ser relevantes y debemos reflexionar sobre el tipo de humor que contienen y su adecuación a nuestra charla antes de incorporarlas.

4.- Utilizar vídeos. Es una forma eficaz de incorporar el humor en una presentación al tiempo que nos libera de la presión de ser divertidos.


5.- Incluir fotos. Sirven para colocar los temas en un contexto que todos puedan comprender y refuerzan los mensajes.

Esta  presentación de Sir Ken Robinson sobre cómo las escuelas matan la creatividad ha sido la charla más vista hasta el momento en TED talks, con más de 15 millones de descargas. Es un ejemplo de la utilización del humor para captar la atención de la audiencia.

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