domingo, 13 de septiembre de 2015

HOLACRACIA I. LA ABOLICIÓN DE LA JERARQUÍA Y LA REDISTRIBUCIÓN DEL PODER



Brian J. Robertson en  “Holacracy. The revolutionary management system that abolishes hierarchy”,  explica como adoptar este sistema en las organizaciones o en los departamentos de las mismas y cómo vencer los obstáculos que nos podemos encontrar en el camino.

Una organización, como un avión, está equipada con múltiples sensores, que con demasiada frecuencia tienen información crítica que es ignorada y por tanto no se procesa. Un profesional puede detectar algo importante pero nadie más lo ve y no existen canales disponibles para procesar esa percepción y convertirla en un cambio significativo, con lo que desaprovechamos oportunidades.

Las organizaciones son conscientes de las cosas a las que tienen que responder en su mundo a través de la capacidad de sus profesionales de percibir la realidad que les rodea y cada uno es diferente y  tiene distintos talentos, antecedentes, roles, experiencias por lo que la percepción de los hechos no es la misma. Cuando existen múltiples personas, existen múltiples perspectivas, pero en la mayor parte de los equipos perspectivas importantes que no son compartidas por el líder o por la mayoría con frecuencia son ignoradas o desechadas. El problema surge porque aunque queramos evitar que ésto ocurra no existe la forma de integrar distintas perspectivas por lo que se termina aceptando la del líder o de la mayoría y en ocasiones se rechaza la de la persona que puede tener la información clave para poder seguir adelante con éxito.

La capacidad humana para detectar disonancia y ver el potencial para el cambio es fundamental. Cuando somos capaces de sentir frustración ante un sistema que no está funcionando o un error que se sigue repitiendo o un proceso que es ineficiente veremos que existe un hiato entre cómo son las cosas y cómo deberían ser. El autor dice que en esta situación se produce una “tensión”: la percepción de que existe un vacío específico entre la realidad y el potencial sentido. Estas tensiones originan una enorme energía que puede ser utilizada para mover la organización hacia el potencial detectado y permitir que evolucione rápidamente en función de los inputs que recibe de los distintos sensores.

Robertson propone la necesidad de utilizar un nuevo sistema para operar al que ha llamado holacracia, que sería una nueva tecnología social para organizar y operar en una organización, definida por una seria de normas centrales distintas de las que rigen  en las organizaciones convencionales. Holacracia incluye los siguientes elementos:

1.- Una constitución que marca las “reglas del juego” y redistribuye la autoridad.

2.- Una nueva forma de estructurar a una organización y de definir los roles de sus profesionales y las esferas de autoridad dentro de ella.

3.- Un sistema especial de toma de decisiones para actualizar esos roles y esos niveles de autoridad.

4.- Un proceso de encuentro para mantener a los equipos sincronizados y para conseguir que trabajen en común.

Un aspecto importante a considerar en este modelo es el de la distribución de la autoridad. Los pensadores más avanzados sobre cultura organizativa son conscientes de los efectos nocivos  que puede llegar a ocasionar el paradigma del control de arriba abajo, de sus limitaciones y consecuencias poco saludables. El problema surge para encontrar qué es lo que puede hacer un líder noble y bien intencionado. Con frecuencia actúan utilizando el empowerment como medio de desarrollo de sus colaboradores, ya que existe una tendencia predominante en la actualidad que defiende que mejorar las organizaciones supone contar con líderes muy expertos, sabios y conscientes que utilicen su poder para servir como lo harían los “buenos padres”. El inconveniente es que el profesional puede no asumir su responsabilidad de desarrollarse si no tiene estímulos externos y que independientemente de los deseos de los mejores líderes en la actualidad de dar una voz a sus colaboradores y ayudar a su desarrollo profesional la estructura formal de poder en la mayor parte de las organizaciones sigue siendo la de una dictadura.

En algunos casos las compañías valerosamente abandonan las convenciones e intentan obviar completamente las estructuras explícitas de poder o utilizan una mínimamente definida para intentar cosechar los beneficios de la verdadera autonomía al tiempo que se satisfacen las necesidades genuinas de una alineación y control dentro de la organización. Esta estrategia puede funcionar hasta cierto punto, pero presenta un peligro insidioso: si no existe una estructura explícita de poder surgirá una implícita. Las decisiones se deben tomar de una forma u otra y aparecerán normas sociales en relación con la forma en que estas funciones se desarrollen, con lo que terminarán con una estructura implícita que con frecuencia es más política y resistente al cambio y que aunque puede ser más efectiva en determinados contextos que la jerarquía convencional puede  mejorarse.

Algunas pequeñas start-ups y organizaciones sin ánimo de lucro intentan ser dirigidas a través del consenso, pensando que todos los profesionales deben intervenir en la toma de decisiones. La consecuencia es que se toman pocas decisiones y se pierde mucho tiempo y energía en reuniones intentando llegar a acuerdos en lugar de realizar el trabajo. También ocurre que, aunque se obtenga el consenso el resultado puede ser una decisión grupal “desacafeinada” que dificulte los cambios necesarios.

Si una organización quiere ser dinámica desechar completamente la autoridad autocrática no va a funcionar. De hecho, los individuos necesitan recibir poder para responder a las cuestiones “locales” que surjan en su trabajo sin necesidad de contar con la aprobación de todos o con el permiso de un líder preocupado por su empoderamiento. Para movernos más allá de los límites del empowerment y de la tiranía del consenso necesitamos un sistema que “empodere” a todos. Este es el planteamiento de la Holocracia: el reconocimiento de que cuando la estructura central y los procesos de una organización fundamentalmente reservan espacio para que todos tengan y utilicen poder y no permiten que nadie, ni siquiera el líder coarte el poder de los demás, no se van a necesitar líderes que empoderen a los demás. Vamos a contar con algo más poderoso: un espacio en el que encontrar nuestro propio empowerment y un sistema que va a proteger este espacio a pesar de las acciones de cualquier individuo, sea cual sea su posición.

Con Holacracia la distribución de poder no consiste en quitar el poder al líder para dárselo a otra persona o grupo, sino que el poder va a pasar de concentrarse en una persona a hacerlo en un proceso que está definido al detalle en una constitución escrita. Ésta es un documento genérico aplicable en cualquier organización que desee utilizar el método (se puede acceder a ella en  holacracy.com/constitution) y  una vez formalmente adoptada actúa como el manual central de reglas de la organización. De esta forma el poder en la organización reside en un proceso legislativo, no en un líder autocrático.

Esta derivación de un liderazgo personal a un poder constitucional es esencial para el nuevo paradigma de la holacracia. Aunque los grandes líderes tengan las mejores intenciones un sistema en el que la autoridad se ejerce de arriba abajo conduce casi de forma irremediable a una dinámica padre-hijo entre el jefe y su empleado. Los arquetipos familiares resultan casi imposibles de evitar, con el resultado de que los profesionales sienten que no son empoderados y se sienten víctimas y los directivos se sienten sobrepasados por la sensación de que toda la responsabilidad recae sobre ellos y que tienen que tratar con las tensiones de todos. La holacracia les dice a los directivos que no es su trabajo resolver los problemas de todos y asumir la responsabilidad de todo  y a los trabajadores que tienen la responsabilidad y la autoridad para lidiar con sus propias tensiones, con lo que son conscientes de que no son sólo trabajadores cumpliendo órdenes. Tienen poder y autoridad y por tanto responsabilidad. Los directivos por otra parte con frecuencia se sienten liberados del peso del management pero tienen que encontrar un nuevo sentido de su valía y contribución y modificar su forma de utilizar la autoridad.

Por medio de la holacracia se consigue, por tanto, una distribución del poder real, lo que va a permitir la auto- organización, a través de un proceso de gobierno constitucionalmente establecido. El poder que los directivos tienen se distribuye, de esta forma, a cada profesional de acuerdo con su nivel de experiencia, para que sean más autónomos y colaboradores. De esta forma se libera a las personas para que actúen con seguridad y con la confianza de que el proceso legislativo les ha concedido la autoridad necesaria para que ejecuten de forma responsable su trabajo.

Fomenta, también, la energía creativa de los antiguos directivos enfocándola hacia el desarrollo de la organización.

Existe un término para el proceso por el que asignamos poder o autoridad en una organización que es el de gobernanza. Aplicando el modelo de holacracia la gobernanza ocurre de forma consciente y regularmente distribuida a lo largo de la organización, no es sólo función de un solo líder sino un proceso mantenido que tiene lugar a nivel de equipos, fundamentalmente a través de reuniones de gobernanza.

La holacracia coge algunas de las funciones de diseño organizacional asignadas tradicionalmente a los equipos directivos y las convierte en procesos que son asumidos a través de la organización con la participación de todos sus miembros. Estos procesos de gobernanza distribuyen la autoridad y clarifican las expectativas.

Es más sencillo entender la gobernanza si la relacionamos con la otra esfera de la vida organizacional que es la operativa, que se ocupa de hacer el trabajo, identificando los resultados a alcanzar, distribuyendo los recursos, tomando decisiones, actuando y coordinando acciones. La gobernanza trata de cómo trabajamos, de los patrones de cómo nos organizamos y de las decisiones específicas que tomamos en función de éstos. Permite responder a las siguientes preguntas:

1.- ¿A qué actividades hay que prestar especial atención y quién va a ser el responsable de cada una?

2.- ¿Qué expectativas razonables puedo mantener sobre los demás y viceversa?

3.- ¿Quién va a tomar las decisiones y con qué límites?

4.- ¿Qué decisiones puedo tomar y qué acciones llevar a cabo sin necesidad de convocar una reunión?

5.- ¿Qué políticas y restricciones tendremos en nuestro trabajo conjunto?

6.- Cómo puedo variar las respuestas a  estas preguntas mientras aprendemos mejores formas de trabajar juntos?

Cuando cualquier grupo de personas se juntan para realizar una determinada tarea estas preguntas van a surgir y aunque no se discutan vamos a hacer presunciones sobre las respuestas.

En un mundo que cambia rápidamente todos los días la gobernanza necesita convertirse en parte importante del funcionamiento de una organización. Los profesionales situados en primera línea con frecuencia se encuentran mejor posicionados para movilizar mejoras continuas en su contexto y para monitorizar los resultados cotidianos. Si no existe un proceso de gobernanza explícito para cada equipo las oportunidades para mejorar los patrones de la organización seguirán manteniéndose predominantemente centralizadas a nivel de los altos directivos. Si por el contrario se distribuye el poder eficazmente entre aquellos que se encuentran en primera línea se incrementará enormemente la capacidad de aprender y de aprovechar las ideas y el compromiso de todos los profesionales.

Otro aspecto positivo de la gobernanza es que va a tratar de estructurar la organización y sus roles de la forma en que mejor se va a poder expresar el propósito de la misma. Holacracia no es un proceso de gobernanza “ de las personas, por las personas para las personas”, es la gobernanza de una organización “a través de las personas para alcanzar un propósito”. 

sábado, 12 de septiembre de 2015

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD. LA FRAGILIDAD DE LOS LÍMITES ENTRE EL BIEN Y EL MAL


"Una segunda oportunidad" es una inquietante e interesante  película, dirigida por la directora danesa Susanne Bier ,que se ha estrenado en los cines españoles este fin de semana. Los protagonistas de la misma son dos amigos, agentes de policía que llevan vidas muy dispares, uno aparentemente feliz con su mujer y su hijo recién nacido y el otro desgraciado y desorientado tras su divorcio.

La vida de ambos cambia radicalmente al atender una llamada y a partir de ese momento el mundo estable del primero se tambalea, así como sus convicciones y su sentido de cuáles son  los límites entre el  bien y el mal.

La película tiene momentos de gran dureza, pero plantea aspectos muy importantes tales como:

1.- La necesidad de evitar los prejuicios que nos condicionan, nos impiden ver la realidad, y nos llevan a juzgar sin conocer todos los factores que intervienen en los hechos.

2.- La importancia de cuestionarnos lo evidente. No nos planteamos que lo que parece claro puede no serlo y tener otras lecturas. Con frecuencia nos quedamos al analizar los hechos en un plano superficial sin profundizar porque resulta más cómodo y no indagamos en las causas raíz de los hechos y comportamientos de los que nos rodean.

3.- El riesgo de que las emociones nos dominen cuando nos enfrentamos a situaciones complicadas en nuestras vidas.

4.- La dificultad, en muchas ocasiones, de marcar los límites entre lo que está bien y mal, entre lo justo e injusto.

5.- La posibilidad de sentir  empatía ante hechos que sabemos que no son correctos.

6.- La evidencia de que no podemos pensar que somos mejores que los demás. Las situaciones difíciles pueden mostrarnos nuestra equivocación.


7.- Las personas no somos inmunes al caos cuando nos enfrentamos a dilemas morales.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

CURSOS ON-LINE GRATUITOS. 2ª QUINCENA SEPTIEMBRE


Entre los cursos on-line gratuitos que organizan las universidades de prestigio durante septiembre tenemos:

CIENCIAS DE LA SALUD:


“MEDICINE AND THE ARTS: HUMANISING HEALTHCARE”, organizado por la Universidad de Ciudad del Cabo,  comienza el próximo 21 de septiembre.

“ANTIMICROBIAL STEWARDSHIP: MANAGING ANTIBIOTIC RESISTANCE”, organizado por la Universidad de Dundee,  comienza el próximo 28 de septiembre.


“PREVENCIÓN DEL DOLOR CRÓNICO:UN ABORDAJE SISTÉMICO”, organizado por la Universidad de Minesotta,  comienza el próximo 21 de septiembre.


ÉBOLA: CONOCIMIENTOSESENCIALES PARA PROFESIONALES DE LA SALUD”, organizado por las Universidades  de Amsterdam y Utrecht,  tiene abierta la inscripción.


“LOS DESAFÍOS DE LA SALUD A NIVEL GLOBAL”, organizado por la Universidad de Duke,  tiene abierta la inscripción.


“SALUD ADOLESCENTE MUNDIAL”, organizado por la Universidad de Melbourne,  tiene abierta la inscripción.


“BIENESTAR PARA TODOS A TRAVÉS DE LA ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD”, organizado por la Universidad Johns Hopkins,  tiene abierta la inscripción.


“EPIDEMIOLOGÍA LA CIENCIA BASE DE LA SALUD PÚBLICA”, organizado por la Universidad de Carolina del Norte tiene abierta la inscripción.

GESTIÓN DE EMPRESAS Y COMPETENCIAS DIRECTIVAS:

 

“GESTIÓN PARTICIPATIVA ”, organizado por la Universidad Politécnica de Valencia comienza el próximo 15 de septiembre.


“TECHNOLOGY ENTREPRENEURSHIP”, organizado por la Universidad de Stanford comienza el próximo 15 de septiembre.


“DECISION MAKING IN A COMPLEX AND UNCERTAIN WORLD ”, organizado por la Universidad de Groninga comienza el próximo 21 de septiembre.


“CURSO FUNDAMENTAL DE MICROECONOMÍA”, organizado por la Universidad “Rey Juan Carlos” comienza el próximo 22 de septiembre. 

NETWORKING LEADERSHIP 101: BUILDING YOUR CORE PROFESSIONAL NETWORK , organizado por Acumen +, Center for Creative Leadership comienza el próximo 22 de septiembre. 

“MARKET SEGMENTATION AT THE BOTTOM OF THE PYRAMID ” organizado por Acumen + y Grameen Foundation,  comienza el próximo 23 de septiembre.


“PROJECT MANAGEMENT FOR BUSINESS PROFESSIONALS, organizado por Alfred State College of Technology,  comienza el próximo 28 de septiembre.


“MANAGING PEOPLE: ENGAGING YOUR WORKFORCE ”, organizado por la Universidad de Reading,  comienza el próximo 28 de septiembre. 


“DIGITALAND SOCIAL MEDIA MARKETING ”, organizado por Salford University Business School,  comienza el próximo 28 de septiembre. 


SCIENCE OF RELATIONSHIPS , organizado por la Universidad Estatal de Colorado,  comienza el próximo 28 de septiembre.


MAKING SENSE OF SOCIAL IMPACT: ACUMEN'S BUILDINGBLOCKS FOR IMPACT ANALYSIS ” organizado por Acumen +,  comienza el próximo 30 de septiembre.


“ANÁLISIS ORGANIZACIONAL”, organizado por la Universidad de Stanford, tiene abierta la inscripción.

domingo, 6 de septiembre de 2015

EL LÍDER CONSCIENTE I


Shelley Reciniello, psicóloga, coach y consultora, en su libro “El líder consciente” plantea que hoy en día tenemos que aprender a movernos por terrenos psicológicos soterrados de las personas de la empresa ( egos exagerados que anteponen su éxito personal al de la organización, maltrato, miedo,…) y que sólo lo podremos lograr si entendemos y manejamos diariamente los principios psicológicos fundamentales que mueven a las personas en el trabajo. Éstos, según la autora son:

I.- Los seres humanos no son racionales y todos los días entran en sus oficinas con sus cabezas ilógicas y sus objetivos ocultos.

II:- El autoengaño es la mayor trampa para un líder.

III.- No todo el mundo puede ser como yo.

IV.- Las organizaciones reproducen dinámicas familiares.

V.- En grupo las personas experimentan una regresión.

VI.- Todo el mundo tiene ideas preconcebidas de los demás que en su mayoría son inconscientes,

VII.- La discordia, la ira y el autoritarismo son fuerzas en cuyo dominio debes esforzarte o ellos te dominarán a ti.

VIII.- El cambio es una constante en cualquier entorno laboral.

IX.- Una mala higiene mental destruye las ideas, la productividad, la creatividad y tu capacidad de aplicar los otros ocho principios.

I.- LOS SERES HUMANOS NO SON RACIONALES Y TODOS LOS DÍAS ENTRAN EN SUS OFICINAS CON SUS CABEZAS ILÓGICAS Y SUS OBJETIVOS OCULTOS.

Esto significa que las organizaciones tienen una vida inconsciente y que el antídoto para mitigar su impacto en la misma es hacer lo inconsciente consciente y construir una cultura de conocimiento consciente. Para empezar a hacerlo la autora propone:

1.- Aceptar que nuestra organización tiene una vida inconsciente. Es crucial ser consciente y comprender el poder de la mente inconsciente, la nuestra y la del resto de profesionales que trabajan con nosotros ya que las motivaciones, ambiciones, deseos, necesidades, miedos y sentimientos ocultos de cada uno de ellos, junto con los nuestros son los que van a dar forma a la organización.

2.- Mantenerse bien despierto y alerta para observar lo que ocurre entre bastidores, utilizando todos nuestros sentidos para absorber información.  Recordar que las cosas no son lo que parecen.

3.- Aprender a escuchar atentamente, no sólo las palabras o el contenido, sino también las emociones y el verdadero significado que se esconde tras las palabras.

4.- Pensar antes de actuar.

5.- Aprender a sentirse cómodo con el no saber y dedicar el tiempo necesario para comprender los elementos conscientes y no conscientes de cada situación, así como las motivaciones  de todos los implicados incluidos nosotros.

6.- Preguntar por qué aunque nos haga sentir vulnerables.

7.- Dejar que los demás pregunten por qué sin tomar represalias.

8.- Hacer que la retroalimentación sea un diálogo sincero, sin represalias y que la comunicación sea bidireccional y fluida tanto vertical como horizontalmente.

II:- EL AUTOENGAÑO ES LA MAYOR TRAMPA PARA UN LÍDER

Para evitar caer en fantasías o engaños la autora plantea que un líder debe estar abierto al autoconocimiento y a entender cómo le ven los demás realmente. Tiene que empezar por bucear a fondo en su historia, en sus experiencias personales y profesionales, que suelen ser las responsables de su forma de ser en casi todos los aspectos y responder con sinceridad a diversas preguntas sobre sí mismo, como:

a).- ¿En qué tipo de conflictos caigo? El líder tiene que saber cuáles son los que tiene con más frecuencia y aprender a gestionarlos. En los momentos de estrés los viejos hábitos, miedos y ansiedades resucitan y tiene que saber cómo se pueden apaciguar.

b).- ¿Quién lidera mi ejército: el falso yo o el verdadero?

c).- ¿Me siento inseguro y necesito la reafirmación de mi equipo constantemente?

d).- ¿Cuáles son mis flaquezas?

e).- ¿Qué opiniones recibo sobre mí mismo?

f).- ¿Qué tipo de historias cuenta la gente sobre mí?

g).- ¿Planteo a mis colaboradores una visión de la organización que gira exclusivamente sobre mí mismo?

h).- ¿Mis colaboradores me profesan lealtad porque les inspiro o porque me temen?

i).- ¿Qué hábitos tengo?

j).- ¿Cuáles son mis secretos? Si el líder tiene algún secreto que sea motivo de vergüenza debe hacer consciente ese motivo y pensar en los pasos que debe dar para remediar el problema.

Cuanto más aprenda el líder sobre lo irracional que hay en él, sus conflictos y secretos inconscientes, más fortalecerá su yo racional y se desarrollará y crecerá de forma armoniosa. Llegar a ser consciente y mantenerse despierto son pasos necesarios para poder lograr ejercer un liderazgo auténtico.

III.- NO TODO EL MUNDO PUEDE SER COMO YO

Los directivos deben mejorar su inteligencia emocional si quieren ejercer adecuadamente su liderazgo. Es necesario que cuenten con un ancho de banda de emociones y empatía, pero también es necesario que entiendan que existen dos terrenos de juego: consciente e inconsciente, en los que se producen interacciones emocionales. Tienen que ser capaces de detectar los mecanismos de defensa y los conflictos que deben abordar, tanto en sí mismos como en los demás y su posible impacto. De esta forma podrán aumentar de forma considerable su nivel de conciencia y comprensión, lo que les llevará a gestionar a las personas y a las situaciones de una forma más integral y eficaz. El principal objetivo es que comiencen a pensar de modo consciente sobre cómo ellos mismos y las personas que les rodean operan a nivel psicológico, para poder ajustar su estilo cuando lo consideren adecuado y aprender cómo no activar mecanismos y cómo afrontar y desactivar determinadas situaciones.

Los mecanismos de defensa son la herramienta a la que recurrimos para intentar hurtar a nuestra conciencia todas aquellas emociones y pensamientos que nos parecen cuestionables, manteniéndoles a buen recaudo en nuestra mente inconsciente.  Si utilizamos nuestras defensas con moderación podemos operar sin vernos perturbados por esas emociones o pensamientos, pero si nos dependemos excesivamente de nuestras defensas hasta convertirlas en elementos definitorios de nuestra personalidad tenemos un problema y lo tendrán, también, aquellas personas con las que nos relacionemos. Cuando determinados pensamientos o emociones que nos negamos a aceptar amenazan a irrumpir en nuestro nivel consciente, es cuando nuestro uso de las defensas se torna más excesivo y como esto ocurre de manera inconsciente solemos ser los últimos en darnos cuenta de lo que estamos haciendo, mientras es evidente para los demás.

Entre los principales mecanismos de defensa tenemos:

1.- Negación. Es el más básico. Se da cuando nos negamos a aceptar ver algo evidente. Si hago como si no lo veo u oigo, no existe ( infidelidades, consumo abusivo de sustancias,…).

2.- Represión. Es un mecanismo de defensa parecido a la negación pero que ataja las cosas de forma que no haya nada que negar. Las personas “olvidan” lo que les ocurre, como hacen por ejemplo las víctimas de cualquier tipo de abuso o trauma.

3.- Proyección. Si alguien presenta un rasgo, deseo o miedo que considera nocivo o perturbador necesita deshacerse de él, así que lanza a otra persona “la patata caliente” y ya no tiene el problema. Lo tiene otro.

4.- Identificación con el agresor.  Se produce por ejemplo, en niños cuando están indefensos y dependen de una persona que abusa de ellos, la identificación es una de las pocas defensas a las que pueden recurrir para disminuir su miedo y ansiedad.

5.- Desplazamiento. Es el comportamiento que se manifiesta por ejemplo cuando un hombre da una patada a su perro cuando en realidad a quien quiere dársela es a su jefe.

6.-Intelectualización.

7.- Formación de reacción. Las emociones no aceptables se encubren a nivel superficial con una versión exagerada de la emoción contraria.

Además de los mecanismos de defensa más generalizados prácticamente toda conducta puede utilizarse de forma defensiva para evitar el contacto con información inconsciente. A veces toda la personalidad puede convertirse en un monolítico mecanismo d defensa. Esto es lo que ocurre con las personas que padecen un trastorno obsesivo-compulsivo. Un caso famoso que destaca la autora es el del ex presidente Richard Nixon. Las defensas que Nixon utilizaba en los primeros años de su vida para afrontar su falta de popularidad y aceptación eran los mecanismos de identificación proyectiva y de hipervigilancia. Creía que debía mantenerse permanentemente en guardia y alerta ante posibles ataques a sus aspiraciones. Era negativo y envidiaba el éxito y la popularidad que lograban otros. Proyectaba ira y agresividad en sus supuestos enemigos que pasaba a ser para él, los iracundos y agresivos. Finalmente su impulso inconsciente de destruir al enemigo como fuera  le llevo a infringir la ley lo que ocasionó el caso Watergate y su caída. Este caso muestra cómo individuos inteligentes y preparados pueden perder la batalla por sus conflictos personales no resueltos y los resultados negativos que pueden tener para las organizaciones.

IV.- LAS ORGANIZACIONES REPRODUCEN DINÁMICAS FAMILIARES

La idea de que la historia se repite es aceptada sin problemas, pero si se trata de la historia personal  pensar que lo que hacemos, en gran medida de forma inconsciente, o lo que nos pasa puede resucitar con facilidad nuestro pasado no nos resulta tan atractivo. Pero la realidad nos muestra que nos vamos a encontrar en situaciones similares una y otra vez, vamos a mantener relaciones repetitivas y volveremos a obtener los mismos resultados y a reaccionar siempre de forma parecida. Si no actuamos de forma consciente, con conocimiento de la influencia de las relaciones pasadas, especialmente de las relaciones con nuestra familia o con otras personas de autoridad en nuestras vidas, nuestro comportamiento en nuestro trabajo se puede ver afectado negativamente.

El “deja vu” en el lugar de trabajo es un fenómeno que se presenta porque las organizaciones tienen estructuras similares a las de la familia. Existen figuras de autoridad que se convierten en los padres y nuestros compañeros pueden ser nuestros hermanos.

Al igual que las familias las organizaciones, necesitan que nos sintamos parte de ellas, piden lealtad y obediencia y las recompensan. Los profesionales desean, a su vez, formar parte de ellas y encajar para acceder a esas recompensas.

Una razón importante para ser conscientes y crear un entorno de trabajo consciente es la de eliminar las costosas reproducciones de los lazos familiares.

La transferencia está presente en el liderazgo. Las personas  admiran a aquellas que tienen autoridad para resolver problemas, hacer promesas y abrir horizontes. Pero si esa transferencia es excesiva, si la necesidad es demasiado grande puede ser peligrosa. Esto es lo que ocurre cuando alguien sigue a un líder que le anima a violar sus valores o cuando el narcisismo del líder crea un narcisismo secundario en sus colaboradores que piensan que comparten la grandeza de su idealizado “soberano”. Es necesario que el líder sea claro sobre cuál es la relación que mantiene con sus profesionales para no alimentar su imaginación. Es fácil aprovecharse de otras personas en el trabajo, por lo que es vital mantener unos límites bien definidos y promover una cultura en la que se esté alerta ante la emisión de mensajes confusos. Si albergamos expectativas sobre los demás que en realidad tienen que ver más con nuestra propia vida que con ellos, creamos y fomentamos proyecciones no deseadas. Harry Levinson defendía la importancia del contrato psicológico que existe entre los profesionales y la organización y que también existe entre cada uno de ellos y su líder. Éste tiene que establecer políticas y procedimientos para comunicar los mecanismos de promoción y desarrollo profesional que sean imparciales.



miércoles, 2 de septiembre de 2015

LAS TRAMPAS DE LA TOMA DE DECISIONES ESTRATÉGICA


Freek Vermeulen, professor asociado de Estrategia en London Business School, en el boletín de  London Business School Review del pasado 4 de agosto alertaba sobre tres errores en los que caen los directivos con frecuencia a la hora de tomar decisiones para fijar estrategias.

Los altos directivos responsables de establecer estrategias no lo tienen fácil, tienen que tomar decisiones hoy que van a influir en el desempeño de su organización en el futuro, pero no pueden tener la certeza de cómo van a resultar ni de cuál va a ser la respuesta de los competidores y clientes. Para contrarrestar este hecho los expertos recomiendan hacer “benchmarking” para conocer lo que hacen los mejores para aprender de ellos y tener la agilidad suficiente para poder introducir los cambios necesarios dependiendo de lo que funcione o no.

Vermeulen tras examinar el impacto de numerosas decisiones y prácticas estratégicas y tras entrevistar a numerosos altos ejecutivos plantea que existen tres trampas en las que es muy fácil caer:

1.- La trampa del corto plazo. El primer problema, que hace que los directivos sean incapaces de comprender las consecuencias de sus decisiones estratégicas es que, con frecuencia, las elecciones tienen distintos efectos a corto y a largo plazo. Éstos son capaces de entender las consecuencias a corto plazo de sus decisiones correctamente, pero no tienen la misma facilidad para prever el impacto a largo plazo. De hecho, puede darse el caso de que después de muchos años en los que se siguen experimentado los efectos negativos de una decisión los directivos tengan dificultades para identificar la causa de sus problemas, debido al largo tiempo transcurrido entre la causa y el efecto y por tanto continúan con la misma línea deficiente de acción.

2.- La trampa de los efectos colaterales. Otro problema surge cuando una determinada decisión estratégica dirigida a mejorar una parte de la organización tiene consecuencias inesperadas en otro departamento  de la misma.

Hay que buscar los efectos indirectos que son difíciles de prever. No hay que olvidar que las organizaciones son sistemas complejos formados por muchas partes y que cuando los problemas aparecen en una parte de las mismas resulta complicado entender que su causa raíz puede encontrarse en otro departamento.

3.- La trampa del error de observación. Aparece cuando se considera que los innovadores obtienen mejores resultados que los que no lo son. Aunque es verdad que unos pocos innovadores pueden obtener grandes resultados, en otros muchos casos sus propuestas pueden fallar y no ser rentables mientras que el rendimiento de los no innovadores suele ser más estable, por lo que no hay que menospreciarles.

Para evitar estas trampas Vermeulen propone que los directivos:

a).- Estén muy atentos y se mantengan alerta durante el proceso de toma de decisiones.

2.- Piensen en los posibles efectos a largo plazo, en las potenciales consecuencias indirectas y en las diferencias en la variabilidad.


3.- No se apoyen exclusivamente en la observación simple, puede no ser suficiente.

miércoles, 5 de agosto de 2015

VACACIONES



Llegaron las vacaciones y con ellas unos días de descanso que podemos dedicar a reflexionar, relajarnos y disfrutar.




Como recomendaciones  la lectura de un blog: Farnam Street en el que encontraremos propuestas curiosas para lecturas de verano y dedicar tiempo a conocer la iniciativa de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford a través de su Centro de Investigación y Formación dedicado a la Compasión y al Altruismo fundado en 2008 con el objetivo de promover y apoyar la realización de investigaciones científicas sobre los comportamientos compasivos y altruistas y contribuir a la formación en estos temas.



domingo, 2 de agosto de 2015

LA IMPORTANCIA DEL LENGUAJE CORPORAL



Allan y Barbara Pease en su libro “The definitive book of body language”, nos muestran la importancia de ser conscientes de valor que el lenguaje corporal tiene en el proceso de comunicación y presentan técnicas para analizar su significado.

Todos conocemos a alguien que es capaz de entrar en una sala llena de personas y en pocos minutos facilitar una descripción acertada de las relaciones que existen entre ellos y de lo que están pensando. La habilidad de leer las  actitudes y pensamientos a través de los comportamientos era el sistema original de comunicación utilizado por los humanos antes del desarrollo del lenguaje hablado.

Antes de la invención de la radio la mayor parte de las comunicaciones se realizaban a través de la escritura lo que significaba que políticos poco agraciados y malos oradores, como por ejemplo en el caso de Abraham Lincoln podían triunfar. La radio dio la oportunidad a las personas que tenían un buen dominio del lenguaje hablado para destacar, como en el caso de Winston Churchill, que se habría visto más afectado en nuestra época actual mucho más visual. En la actualidad los políticos comprenden la importancia de la imagen y los de los niveles más altos suelen tener junto a ellos a consultores expertos en lenguaje corporal para ayudarles principalmente a parecer honestos, sinceros y preocupados, sobre todo cuando no lo sienten realmente.

Albert Mehrabian, investigador pionero sobre el lenguaje corporal en los años 50 del siglo pasado encontró que el impacto total de un mensaje es un  7% verbal (sólo las palabras) , un 38% vocal( considerando el tono de voz, las inflexiones y otros factores) y un 55% no-verbal. El antropólogo Ray Birdwhistell llegó a conclusiones similares en sus investigaciones: el componente verbal de la comunicación supone menos de un 35% y más de un 65% de las comunicaciones son no-verbales. Distintos estudios muestran que cuando una negociación se lleva a cabo por vía telefónica la persona que defiende sus argumentos con más potencia suele ganar, lo que no ocurre si tiene lugar cara a cara porque las decisiones finales las vamos a tomar más en función de lo que vemos que de lo que oímos.
La mayoría de los investigadores están de acuerdo en que las palabras se utilizan fundamentalmente para transmitir información, mientras el lenguaje corporal se utiliza para negociar las actitudes interpersonales y en algún caso como sustitutos del lenguaje verbal.

Independientemente de la cultura las palabras y los movimientos que les acompañan son tan predecibles que Birdwhistell decía que una persona bien entrenada sería capaz de averiguar los movimientos que una persona está haciendo escuchando su voz.

El lenguaje corporal es un reflejo externo del estado emocional de la persona. La clave para leer el lenguaje corporal se encuentra en ser capaces de entender la condición emocional de una persona mientras escuchamos lo que dicen y percibimos las circunstancias en las que lo están diciendo. 

En términos generales las mujeres son más perceptivas, por lo que se dice que tienen “intuición femenina”, ya que suelen contar con una habilidad innata para detectar y descifrar señales no verbales y para captar pequeños detalles. Un estudio  llevado a cabo por investigadores de  la Universidad de Harvard encontró que las mujeres muestran una actitud de mayor alerta con respecto al lenguaje corporal que los hombres. En el mismo se mostraba una película, sin sonido, de un hombre y una mujer comunicándose y se les pedía a los participantes que decodificasen lo que estaba ocurriendo a través de la lectura de los gestos de la pareja. Las mujeres en un 87% acertaron mientras sólo lo hicieron el 42% de los hombres. La intuición femenina es especialmente evidente en mujeres que han tenido hijos, ya que en los primeros años de vida de éstos el canal de comunicación más utilizado es el  no verbal.

Existe un amplio debate y numerosas investigaciones realizadas que intentan descubrir si las señales no verbales son innatas, aprendidas, transmitidas genéticamente o adquiridas de otra manera. Se ha recogido evidencia a través de la observación de personas ciegas ( que no han podido aprender estas señales por medio de un canal visual), de la observación del comportamiento gestual de numerosas culturas en el mundo y del estudio de la conducta de nuestros parientes antropológicos más cercanos: los monos. Las conclusiones muestran que  existen gestos que se identifican con cada categoría.

La mayoría de las señales básicas de comunicación son similares en todo el mundo. Cuando las personas están felices sonríen, cuando están enfadadas fruncen el ceño. Mover la cabeza de abajo a arriba se considera de manera casi universal como un signo de afirmación y parece que es un gesto innato porque los ciegos de nacimiento también lo utilizan. Si movemos la cabeza de un lado a otro queremos decir no y se considera, también, un gesto universal aunque en este caso parece ser que se aprende en la infancia. Cuando un bebé está saciado mueve la cabeza de un lado a otro para rechazar la comida.

Del mismo modo que el lenguaje verbal difiere de cultura en cultura la interpretación de algunos signos del lenguaje verbal pueden no coincidir y ser muy comunes en una determinada cultura y no tener ningún sentido en otras.

Loa autores plantean que lo que vemos y escuchamos en una situación determinada no tiene por qué reflejar las verdaderas actitudes de las personas, por lo que es necesario que sigamos tres reglas básicas para acertar:

PRIMERA REGLA: INTERPRETAR GRUPOS DE GESTOS.

Uno de los principales errores en el que caen  los novicios en la interpretación del lenguaje es el de considerar un gesto aislado. Como cualquier lenguaje hablado el corporal tiene palabras, frases y puntuación. Cada gesto es como una palabra y cada palabra puede tener múltiples significados. Sólo cuando esa palabra está incluida en  una frase somos capaces de entender completamente su significado. Los gestos surgen en frases que se llaman  “clusters”  e invariablemente revelan la verdad sobre las actitudes y sentimientos de la persona. Un “cluster” de lenguaje corporal necesita al igual que una frase verbal contar con un mínimo de tres palabras para poder definir con exactitud cada una de esas palabras. La persona “perceptiva” es aquella que es capaz de leer las “frases” del lenguaje corporal acertadamente y hacer que encajen con las frases verbales que está escuchando.

Un ejemplo lo tenemos con una postura clásica que muestra que estamos evaluando lo que nuestro interlocutor nos dice y  que no nos impresiona: el dedo índice señala hacia arriba mientras otro dedo cubre la boca y el pulgar sostiene la barbilla. Las piernas están cruzadas estrechamente y un brazo cruza el cuerpo (postura defensiva) mientras la cabeza y la barbilla se inclinan hacia abajo (actitud negativa/hostil). Esta “frase de lenguaje corporal” nos está transmitiendo  algo parecido a “No me gusta lo que estás diciendo”, No estoy de acuerdo” o “Estoy reprimiendo sentimientos negativos”.



SEGUNDA REGLA: BUSCAR CONGRUENCIA

Las investigaciones muestran que las señales no verbales tienen un impacto aproximadamente cinco veces mayor que los canales verbales y que cuando existe incongruencia entre ambos las personas, especialmente las mujeres se fían más del mensaje no verbal y rechazan el verbal. Si nosotros como oradores preguntásemos al oyente que hemos analizado en el apartado anterior que pensaba de nuestro discurso y nos dijese que no estaba de acuerdo con lo expuesto existiría congruencia entre sus palabras y sus gestos y le creeríamos, pero si afirma que le ha gustado y está conforme con el mismo pensaríamos que no está siendo sincero.

TERCERA REGLA: INTERPRETAR LOS GESTOS DENTRO DE UN CONTEXTO.
Todos los gestos deben ser analizados en el contexto en el que se producen. Si, por ejemplo, vemos a alguien sentado en una parada de autobús un frio día de invierno con la cabeza y la  barbilla inclinadas hacia abajo, las piernas cruzadas y muy juntas y el brazo cruzado no está expresando hostilidad o actitud defensiva sino que tiene frio. Un apretón de manos superficial, especialmente en un hombre, no tiene por qué significar una debilidad de carácter, sino puede ser que la persona tenga algún problema en las manos (artritis, por ejemplo) que le ocasione dolor. La ropa también condiciona los gestos, si es muy estrecha o muy corta en el caso de las mujeres va a limitar los movimientos. No hay que olvidar nunca el efecto que las incapacidades o restricciones físicas van a ejercer sobre el lenguaje corporal.

Resulta  más complicado interpretar  los gestos de una persona mayor, por la mayor pérdida de tono muscular en la cara,  que los de una persona joven. La rapidez de los gestos y lo obvios que son para los demás guarda relación, también, con la edad. Por ejemplo si un  niño de cinco años dice una mentira rápidamente se cubrirá la boca con una o con las dos manos. Cuando un adolescente dice una mentira la mano se dirige, también, al rostro de la misma manera que en el caso del niño, pero en lugar de ocultar la boca los dedos se deslizarán ligeramente alrededor de la misma. Si es el adulto el que trata de engañarnos parece como si su cerebro instruyese a su mano para cubrir su boca con el fin de bloquear las mentiras, pero en el último momento la mano se retira de la cara y posteriormente los dedos acariciarán la nariz. Ésta es una muestra de cómo al envejecer los gestos de las personas se vuelven más sutiles y menos obvios y por tanto son más difíciles de interpretar.