miércoles, 24 de julio de 2013

¿ME ESTÁS LLAMANDO TRAMPOSO?



En el boletín de julio de London Business School,  Christopher Bryan de la  Universidad de California, Gabrielle Adams de  London Business School y Benoît Monin de la Universidad de  Stanford presentan sus investigaciones sobre  el efecto del lenguaje en el comportamiento, centrándose en los procesos de toma de decisiones éticas. Sus conclusiones las recogen  en Cheating” vs. “Being a Cheater”. When Cheating Would Make You a Cheater: Implicating the Self Prevents Unethical Behaviour", publicado en el Journal of Experimental Psychology.

Los autores destacan que las personas que sienten una mayor inclinación hacia implicarse en comportamientos poco éticos con frecuencia tienden a racionalizar sus acciones de forma que puedan preservar su autoimagen de persona ética, mientras disfrutan de los beneficios de su conducta poco ética. No quieren que les consideren mal por lo que se distancian de sus decisiones de dudosa moralidad. Ponen por ejemplo el caso de la persona que falsea e infla los datos que presenta en una reclamación a un seguro autojustificándose por todos los años que lo ha venido pagando sin demandas previas, por lo que no puede ser considerado un ladrón. Al minimizar la seriedad de sus fallos éticos se intentan convencer de que comportamientos tramposos ocasionales no les convierten en personas deshonestas.

Loa investigadores plantean en su estudio la hipótesis de que manipulando el lenguaje es posible disuadir a las personas de que tomen decisiones poco éticas. Para comprobar si es acertada su teoría realizaron una serie de experimentos centrándose en analizar si los participantes hacían trampas durante el desarrollo de los mismos. En uno de ellos los participantes debían pensar en un número del 1 al 10 y eran recompensados con 5$ si elegían un número par y no recibían nada si el número seleccionado era impar. En otro de ellos, los participantes online debían lanzar una moneda al aire y obtenían una recompensa cada vez que la moneda caía de cara. Ambos experimentos permitían amplias posibilidades de hacer trampas.

Los participantes, en ambos casos, fueron divididos en dos grupos y recibieron instrucciones diferentes. En un caso se ligaba el hacer trampas a la identidad individual: si se comportaban de determinada manera se convertían en tramposos. Se utilizaban frases del tipo: “Estamos interesados en saber cómo son los tramposos habituales”, “Queremos determinar el número aproximado de tramposos” o “Por favor no seas un tramposo”.

En el segundo caso las instrucciones abordaban el tema de forma impersonal, como un comportamiento, empleando frases como: “Estamos interesados en conocer el comportamiento común de los tramposos”, “Queremos conocer el porcentaje de trampas” y “Por favor, evitar hacer  trampas”.

Al utilizar el enfoque personalizado y decir “Por favor no hagas trampas” tenía un efecto disuasorio y los engaños desaparecían, mientras que se mantenían con el segundo abordaje más impersonal. 

Los autores destacan las importantes potenciales implicaciones de estos resultados en el sentido de que utilizar el lenguaje de forma personalizada puede resultar más eficaz  para suprimir comportamientos inadecuados. Recomiendan, de todas formas, actuar con cautela no vaya a producir un efecto rebote al ligar el comportamiento a la identidad y la persona considere que puesto que es una tramposa y no puede evitarlo va a actuar de esta forma habitualmente.


domingo, 21 de julio de 2013

EL MITO DEL CARISMA III. CÓMO CREAR ESTADOS MENTALES CARISMÁTICOS



En dos entradas anteriores hemos visto las ideas que plantea Olivia Fox, en su libro “El mito del carisma”, sobre el concepto del carisma y los obstáculos con los que nos encontramos a la hora de su desarrollo. La autora propone que tras conocer éstos es el momento de crear los estados mentales adecuados que nos ayudarán a alcanzar todo nuestro potencial carismático, al mismo tiempo que aprendemos a aumentar nuestra confianza y a transmitir cordialidad y poder, dos de los tres componentes cruciales del carisma según Fox. 

La estrategia a desarrollar es:

I.- VISUALIZACIÓN. 

Es una de las herramientas disponibles más eficaces para potenciar el carisma, dados sus poderosos efectos mentales y fisiológicos. Una visualización acertada puede ayudarnos a aumentar nuestra confianza interna, así como nuestra habilidad para proyectarla. Simplemente utilizando las imágenes mentales adecuadas, nuestra mente subsconsciente enviará, por todo el cuerpo, una reacción en cadena de señales de seguridad en nosotros mismos. Olivia Fox sugiere los siguientes PASOS PARA PRACTICAR LA VISUALIZACIÓN DE LA CONFIANZA:

1.-  Cerrar los ojos y procurar relajarnos.

2.- Recordar una experiencia del pasado en la que sentimos una sensación de  triunfo absoluto, como por ejemplo ganar un premio por nuestra actividad.

3.- Escuchar los sonidos que hay en la estancia: el murmullo de aprobación, la oleada de aplausos,…
4.- “Ver” las sonrisas y expresiones de cordialidad y admiración en la cara de la gente.

5.- “Sentir” los pies afirmados en el suelo y los apretones de mano con que le felicitan.

6.- Experimentar, sobre todo, los sentimientos que estamos sintiendo: la sensación de confianza que está creciendo en nuestro interior. 

Con esta técnica algunas personas alcanzan grandes resultados desde su primera visualización y otras no tanto, por lo que hay que continuar practicando procurando crear cada vez imágenes más detalladas. 

Otra alternativa consiste en la utilización de frases clave seleccionadas para que nos centremos mentalmente en ellas  e intentemos conseguir la calma y serenidad. Entre ellas tenemos:

“Dentro de una semana o de un año, ¿algo de esto tendrá importancia?”

“También esto pasará. Sí, pasará”.

“Busque pequeños milagros que suceden en este mismo momento”.

“Disfrute con la confusión”.

“¿Y si pudiera confiar en el universo, incluso con esto?”

Pueden ser útiles en momentos de pánico en los que nuestro cerebro se queda en blanco y lo único que podemos recordar son frases sencillas.

También podemos añadir un elemento sensorial real a nuestras visualizaciones como por ejemplo escuchar música mientras verbalizamos estas frases, eligiendo canciones que sabemos nos darán energía y confianza especiales. Si añadimos movimientos  como los gestos que reproducen los que hacemos cuando conseguimos algo reforzaremos emociones específicas.  En casos de ansiedad puede ser útil visualizar el abrazo de una persona querida.

II.- DESARROLLO DE LA CORDIALIDAD.

La cordialidad, como ya hemos visto,  es uno de los componentes clave de la conducta carismática. Puede hacer que los demás confíen en nosotros y quieran ayudarnos. Es una cualidad difícil para muchas personas porque no es algo natural para ellas. Fox propone, en estos casos, utilizar una serie de pasos  para desarrollarla potenciando:

1.- LA GRATITUD. Es el primer paso y nos sirve para entrar en contacto con la cordialidad dirigida a la vida en general y a nuestra vida en particular. Tiene la ventaja para los que se sienten incómodos para conectar con los demás y es que nos brinda la oportunidad de ofrecer una cordialidad carismática sin tener que conectar con nadie.

Pocas cosas destruirán nuestras oportunidades de alcanzar algo como el dar la impresión de desesperación, necesidad o resentimiento. La gratitud es un gran antídoto contra todos estos sentimientos negativos porque surge al pensar en cosas que ya tenemos, desde artículos materiales o experiencias hasta relaciones. La gratitud puede actuar como un gran conductor de carisma al devolvernos al presente y darnos acceso inmediato a sentimientos de confianza y cordialidad.
El problema está en que para la mayoría la gratitud no resulta fácil porque los seres humanos estamos programados instintivamente para la adaptación hedonista  que es la tendencia a dar por sentado lo bueno que tenemos. Decirnos a nosotros mismos que deberíamos estar agradecidos suele ser contraproducente, ya que sólo puede producir culpabilidad.

La autora recomienda las siguientes TÉCNICAS PARA PONER EN PRÁCTICA LA GRATITUD:

a).- Centrarse en el presente: cuando nos moleste algo de menor importancia debemos recordar que dejar que nuestra mente se concentre en esa molestia puede perjudicar nuestro lenguaje corporal  y para contrarrestarlo debemos:

1a).- Recorrer nuestro cuerpo de la cabeza a los pies y encontrar tres cosas que aprobemos. Podemos estar agradecidos por tener pies y dedos que nos permiten caminar u ojos que nos permiten leer.

2a).- Observar nuestro entorno. Mirar alrededor y encontrar tres cosas agradables a la vista, incluso las más pequeñas. 

b).- Usar la óptica de una tercera persona: para esta técnica necesitamos sentarnos para escribir y seguiremos los siguientes pasos, dedicando todo el tiempo que sea necesario, ya que limitarnos a pensar en el relato y no escribirlo no resulta tan efectivo:

1b).- Empezar por describir nuestra vida como si fuésemos un observador externo, centrándonos en todos los aspectos positivos que se nos ocurran.

2b).- Escribir sobre nuestro trabajo y sobre las personas con las que trabajamos. Describir nuestras relaciones personales y las cosas buenas que los  amigos y familiares pueden decir de nosotros. Mencionar unas cuantas cosas positivas que nos hayan ocurrido ese día y las tareas que ya hemos completado.

2.- LA BENEVOLENCIA Y LA COMPASIÓN. Constituyen el segundo paso para desarrollar la cordialidad que se va a centrar en los demás. La buena voluntad es una manera muy eficaz de  tanto de proyectar cordialidad como de crearla en los demás. Cuando nos concentramos de verdad en el bienestar de alguien, nos sentimos más conectados a ellos y los demás nos perciben como alguien lleno de cordialidad, disparándose nuestro cociente de carisma.

Utilizar la benevolencia, entendida como el desear  lo mejor para los demás,  en nuestras interacciones diarias puede infundir más cordialidad, amabilidad, afecto y compasión en nuestro lenguaje corporal, todas ellas cualidades muy carismáticas. La benevolencia mejora cómo nos sentimos mientras inunda nuestro sistema de oxitocina y serotonina  que nos producen una sensación de bienestar. 

Olivia Fox sugiere utilizar los SIGUIENTES EJERCICIOS PARA DESARROLLAR ESTA CUALIDAD:

a).- Tratar de encontrar tres cosas que nos gusten de la persona hacia la que queremos sentir benevolencia. Cuando empezamos a buscar elementos positivos nuestro estado mental cambia en consecuencia y posteriormente impregna todo nuestro lenguaje corporal.

b).- Visualizar. Esta técnica la propone la neurocientífica Privahini Bradoo y consiste en que en cualquier interacción imaginemos que la persona con la que estamos hablando y todos los que nos rodean tienen unas alas de ángel invisibles.  Esto nos puede ayudar a cambiar de perspectiva ya que,  aunque sólo sea por un segundo, el poder ver a alguien como un ser fundamentalmente bueno puede hacer que nuestra reacción emocional hacia esa persona sea más  cálida, lo cual cambiará todo nuestro lenguaje corporal. Podemos imaginar que nosotros  también tenemos alas y que formamos todos  un  equipo de ángeles que trabajamos juntos con entusiasmo. 

c).- Utilizar frases. Por ejemplo al mirar a alguien pensar que nos cae bien o tratar de recordar esta directriz: “Ame todo lo que pueda dondequiera que esté” o esta frase: “De todas las opciones que tengo ante mí ahora, ¿cuál aportaría más amor al mundo?”

Para la mayoría de las personas estas técnicas al ayudar a centrarse en desear lo mejor a los demás son suficientes para sentir cordialidad, pero para otras no basta porque puede que la persona hacia la que queremos mostrar buena voluntad se muestre antipática, lejana  o poco receptiva o nos sentimos resentidos o irritados con ella. En estos casos debemos procurar ir un paso más allá de la benevolencia hacia la empatía y la compasión, teniendo en cuenta que:

Benevolencia significa que le deseamos lo mejor a alguien, sin que sepamos necesariamente qué es lo que siente.

Empatía implica que comprendemos lo que siente.

Compasión se puede considerar como la suma de benevolencia y empatía: comprendemos cómo se siente y le deseamos lo mejor. 

Paul Gilbert, uno de los principales investigadores en el campo de la compasión, describe el proceso de acceder a ella de la siguiente manera: primero llega la empatía, la capacidad de comprender lo que siente alguien, de detectar angustia; luego la simpatía, sentirnos emocionalmente conmovidos por la angustia y después la compasión que surge del deseo de que nos importe el bienestar de la persona que sufre.



Fox propone seguir las siguientes ETAPAS PARA PRACTICAR LA COMPASIÓN hacia alguien conocido:

a).- Imaginar el pasado de esa persona y pensar en qué habría pasado si nosotros hubiésemos nacido en sus  circunstancias y en su  familia, reflexionar sobre cómo fue crecer en esa situación familiar. Es posible que lleguemos a la conclusión de que si nosotros hubiésemos  experimentado sus experiencias quizás seríamos ahora como ellos.

b).- Imaginar el presente de esa persona. Tratar de ponernos en su lugar en este momento y pensar  lo que puede estar sintiendo.

c).- Mirarla y preguntarnos, en caso de que sea necesario: ¿Y si fuera su último día de su vida? ¿Cómo reaccionaríamos?

3.- LA AUTOCOMPASIÓN.  Es el tercer paso y es la clase de cordialidad menos cómoda: la cordialidad hacia nosotros mismos. La autora al hablar de este tema plantea primero la distinción entre tres conceptos que considera clave:

La autoconfianza entendida como la fe en nuestra capacidad para hacer algo o aprender a hacerlo.

La autoestima considerada como el grado de nuestra aprobación o valoración de nosotros mismos. Con frecuencia es una evaluación comparativa con respecto a otros.

La autocompasión o cordialidad que sentimos por nosotros mismos, especialmente cuando pasamos por una experiencia difícil.

Es posible tener una gran autoconfianza, pero una autoestima y una autocompasión muy baja. Recientes investigaciones sobre ciencia conductual indican que puede ser más saludable centrarse en la autocompasión que en la autoestima, ya que la primera se basa en la aceptación de nosotros mismos y la segunda en ala autocomparación y valoración social.

Las personas con una autocompasión elevada presentan una resistencia emocional mayor ante las dificultades diarias y menos reacciones negativas ante las situaciones difíciles. Los errores personales les generan menos autocrítica por lo que están más dispuestos a reconocerlos.  Cuanto más alto es el nivel de autocompasión , más bajo es el sentimiento de pena por nosotros mismos, ya que la autocompasión es sentir que lo que nos ha sucedido es desafortunado, mientras que la lástima por nosotros mismos es sentir que es injusto, lo que nos conduce al resentimiento y a la amargura y a sentirnos más aislados y alienados. 

La autocompasión nos ayuda a perdonarnos cuando no hemos dado la talla e impide que las críticas internas nos dominen y se evidencien en nuestra cara destruyendo nuestro potencial carismático. Aporta un gran número de beneficios entre los que podemos destacar: disminución de la ansiedad y la depresión, mejora de las relaciones y mayores sentimientos de conexión social y satisfacción con la vida o aumento de la capacidad de manejar acontecimientos negativos. 

Kristen Neff, una de las investigadoras más destacadas sobre este tema la define como un proceso en tres pasos:
1º).- Darnos cuenta de que tenemos dificultades.
2º).- Responder con bondad y comprensión hacia nosotros mismos cuando suframos o nos sintamos incompetentes, en lugar de criticarnos duramente.
3º).- Comprender que sea lo que sea que estamos pasando lo mismo lo experimentan comúnmente todos los seres humanos y recordar que todos pasamos por tiempos difíciles. 
Olivia Fox recomienda las siguientes TÉCNICAS PARA PONER EN PRÁCTICA LA AUTOCOMPASIÓN:
a).- Anotar cinco maneras en las que ya cuidamos de nosotros cuando pasamos una mala época y destacar las que encontramos que han sido especialmente efectivas.
b).- Metta: es una práctica de compasión y autocompasión budista con miles de años de existencia y que consiste en la práctica consciente de desarrollar buenas intenciones hacia todos los seres. La metodología es la siguiente:
1b).- Sentarnos cómodamente, cerrar los ojos y respirar profundamente dos o tres veces. Al inspirar imaginar que atraemos masas de aire puro hacia la parte superior de la cabeza, para posteriormente dejar que recorran velozmente todo nuestro cuerpo, desde la cabeza a los pies mientras espiramos, llevándose con ellas todas nuestras preocupaciones.
2b).- Pensar en alguna ocasión de nuestras vidas en las que hayamos hecho una buena obra, grande o pequeña, un momento de generosidad y valor. Concentrarnos en ese recuerdo un momento.
3b).- Pensar en un ser presente o pasado, mítico o real que pudieran sentir un gran afecto por nosotros, puede ser una persona, una mascota o incluso un animal de peluche.
4b).- Imaginar a este ser en nuestra mente, su cordialidad, su bondad, su compasión y sentir como su cordialidad se irradia hacia nosotros.
5b).- Vernos a través de los ojos de esos personajes, con cordialidad, bondad y compasión. Sentir como nos ofrecen su perdón por todo lo que nuestro crítico interno nos dice que está mal. De esta forma estamos totalmente perdonados. 
6b).- Sentir como nos dan su aceptación de todo corazón, tal como somos en ese momento, con todas nuestras imperfecciones.
Pensar y repetir que somos perfectos y que en este estadio de crecimiento somos perfectos, con todo lo que hay en nuestra cabeza y en nuestro corazón, con todas nuestras imperfecciones  somos perfectos y que nos aprueban plenamente tal como somos.
c).- Colgar por toda la casa o en el despacho fotografías de personas (familiares, amigos o figuras públicas con las que compartimos valores  como el Dalai lama o Nelson Mandela) por las que sentimos afecto y que lleven cordialidad a nuestro corazón. También se puede utilizar la lectura y recopilación de frases sabias que nos transmitan cordialidad.

miércoles, 17 de julio de 2013

PARÁBOLAS DE LIDERAZGO VI





Zhuang Zi, también llamado Chuang Tzu, Chuang Tse o Chuang Zi  ( siglo IV a.C.)  fue un filósofo chino considerado uno de los más singulares pensadores orientales y el seguidor más brillante de Lao Tse. Su prosa se caracterizaba por un estilo lleno de donaire,  sarcasmo  gran belleza expresiva. Tal fue la razón de que mereciera ser admirado por todos los estudiosos chinos, incluso por aquellos que no compartían sus ideas. Lo que Lao Tse explicaba  con epigramas, es expuesto por Zhuangzi mediante ágiles ensayos, llenos de anécdotas y de fábulas fantásticas. 

Zhuangzi era oriundo del pueblo de Mêng, que forma parte de Ch'u, del que procedía la familia de Lao Tse. Fue llamado algunas veces "intendente de los jardines de los árboles de la laca", porque había desempeñado tal cargo durante algún tiempo. Rico e independiente, en  cierta ocasión, el rey de Ch'u le ofreció entrar a su servicio, ante lo cual Zhuangzi se echó a reír y dijo al mensajero real: "Mil dineros constituyen en verdad un buen pellizco, y el ministerio es un cargo importante. Pero, ¿no has visto nunca a un buey llevado al sacrificio? Durante algunos años se le alimenta bien y es cubierto con telas bordadas. Sin embargo,  al ser conducido al altar, su mayor deseo consiste en volver a ser un simple buey, cosa que resulta imposible. ¡Vete de aquí¡ ¡No trates de corromperme¡ Más prefiero disfrutar de mi pobre condición que ser esclavo del gobernante de algún reino. Jamás aceptaré un puesto semejante que me impide poder seguir siendo libre”.

Su obra se recoge en "El libro de Chuang Tzu”  que se  divide en tres libros y 33 partes; aunque  no todas ellas se pueden atribuir al autor. El contenido es filosófico, exponiendo el autor su pensamiento por medio de parábolas. 


El libro se resume en un supremo precepto moral y filosófico: la perfección consiste en la perfecta conformidad con el Tao, esto es, en la renuncia a toda acción, en la eliminación de todos los deseos mundanos, en el olvido de sí mismo, en la meditación. El ritmo interior de la vida del sabio ha de medirse por la ley esencial del Tao: "obra como si no obrases". También el amor y la caridad han de ser sin esfuerzo para que tengan valor. 


Entre las reflexiones que plantea se encuentra esta sobre el poder:

“Tsien Wu dijo a Sun Siu Au: "Señor, usted fue tres veces primer ministro y no se sentía orgulloso de ello; fue cesado tres veces y no mostraba ningún abatimiento. Antes yo no tenía plena confianza en usted, pero ahora veo cuán regular y calmadamente pasa el aliento por sus fosas nasales. ¿Cómo domina su espíritu?"

Sun Siu Au respondió: "¿En qué aventajo yo a los demás hombres? Cuando el cargo me fue confiado, consideré que no debía rehusarlo. Cuando me fue quitado, pensaba que no debía conservarlo. Consideraba que tener o no ese cargo en nada cambiaba lo que yo era y que no había ninguna razón para mostrarme abatido. Esto era todo ¿En qué sobresalí yo de los demás? Además yo no sabía si el honor era para la dignidad del cargo o para mí mismo. Si el honor pertenecía al cargo, no era para mí, y si me pertenecía, no tenía nada que ver con el cargo. Con esta incertidumbre y tomando todo en consideración, no tenía ocasión para averiguar si los hombres me estimaban importante o ínfimo."

 
Tsung Ni escuchó esto y dijo: "El verdadero hombre de antaño no puede ser descrito plenamente por los grandes sabios. La belleza no puede conducirle a la disipación y no puede ser asaltado ni por el ladrón más peligroso. Ni el emperador Fu Hi ni Huang Ti pudieron coaccionarle en base a su amistad. La vida y la muerte son acontecimientos llenos de importancia, y sin embargo, no podían alterar su ser más profundo, ¡Cuánto menos le importaría el cargo y los privilegios! Con tal naturaleza, podía subir sin impedimentos a la montaña Thai, sumergirse sin mojarse en la charca más profunda, desempeñar la más humilde e ínfima función sin ser humillado por ello. Cuanto más daba a los demás, más le quedaba para él”.

domingo, 14 de julio de 2013

EL EFECTO "BOLA DE NIEVE". TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN PARA TRIUNFAR III




Andy Bounds, en su libro “The snowball effect”,  del que ya hemos comentado algunas ideas en entradas anteriores, plantea una serie de factores a tener en cuenta  para comunicar de forma más eficaz: 


I.- SELECCIONAR EL CANAL ADECUADO

Es fundamental  si queremos obtener resultados positivos con rapidez. Propone que para escoger la metodología tengamos en cuenta dos variables:

1.- Bienestar: considerado como el grado en que el canal elegido va a producir los mejores resultados ( el 10 es el máximo).

2.- Malestar: en términos de coste,  tiempo,  confusión, molestias. El nivel 10 es el peor ya que ocasiona la mayor aflicción.   

Ambas variables son importantes si el canal no es bueno  no funcionará y si ocasiona muchas molestias no querremos utilizarlo. Como ejemplo sugiere la siguiente tabla para comunicar un mensaje impopular:

CANAL
BIENESTAR
MALESTAR
RAZONES
e-mail colectivo
2
1
Fácil de redactar (no produce mucho malestar), pero no va a obtener buenos resultados por ser impersonal
Presentación
6
9
Tiene más posibilidades de funcionar por el factor cara a cara, pero si no nos gusta hacer presentaciones o nos sentimos incómodos transmitiendo el mensaje directamente en esta ocasión, puede producir alto nivel de malestar.
Reunión alrededor de una mesa
8
2
Muchas posibilidades de funcionar ya que permite el contacto directo, favorece el diálogo y la discusión y responder a las posibles objeciones.

No produce gran malestar porque la comunicación es menos formal, más fácil de preparar y permite el diálogo.
Videoconferencia
4
5
Le falta el contacto personal para ser más eficaz que las dos anteriores.

Es más complicada de abordar que las anteriores, salvo la presentación, por lo que puede ocasionar más malestar.
Entrevistas individuales
10
10
Posiblemente es la opción con más posibilidades de conseguir buenos resultados ya que se pueden ir solventando las inquietudes individuales en el momento

Es la que puede ocasionar mayor grado de malestar por el tiempo que se va a emplear
Escribir una presentación para que la exponga un compañero
1
10
No es buena. Se puede interpretar como desinterés y después de producir un alto nivel de malestar ya que la tenemos que preparar tendremos que hacer frente al enfado colectivo de los receptores del mensaje
                                                               
Debemos intentar buscar la opción más cercana al (10, 1). Se pueden seleccionar más de un canal, no son excluyentes. Bounds sugiere que en el ejemplo que hemos visto se puede:

a).- Comenzar con dos o tres entrevistas con personas influyentes para intentar ponerles de nuestro lado para  que faciliten nuestra labor posterior.

b).- Una reunión con todos los afectados.

c).- Enviar un correo colectivo para “oficializar” el mensaje.

d).- Realizar una videoconferencia a las dos semanas, aproximadamente, para contestar preguntas, compartir éxitos, solucionar preocupaciones,….

II.- CREAR TÍTULOS QUE ENGANCHEN.

Si queremos persuadir a las personas es primordial utilizar un título adecuado ya que pueden conseguir captar la atención, la curiosidad y el interés desde un primer momento, sirven para enganchar y para marcar el tono posterior. 

Son una parte esencial de la comunicación al ser lo primero que las personas vemos. Normalmente se limitan a describir el contenido. El autor propone que añadamos un beneficio para la audiencia en el título o en el subtítulo y de esta forma cambiamos el contexto completamente. 

a).- Si lo ponemos en el título hace que el beneficio destaque pero tiene el inconveniente de que el título principal sea demasiado largo o vago y que se pueda interpretar si es un correo como spam. Podemos elegir la segunda opción:

b).- Incluirlo en el subtítulo.

La introducción posterior debe reforzar el mensaje transmitido en el título para mantener a la audiencia enganchada.

Bounds sugiere utilizar cualquiera de los siguientes formatos:

FORMATO DE TÍTULO
EJEMPLO
Cómo obtener un beneficio
Cómo ahorrar tiempo
Un adjetivo que defina el beneficio
Una forma sencilla de ahorrar tiempo

(Dependiendo del tema se pueden utilizar adjetivos como barato, agradable, inocuo, sorprendente,…
Un verbo que apoye el beneficio
Ayudándote a ahorrar tiempo

(Se pueden emplear verbos como garantizar, facilitar, reducir, ampliar, simplificar,…)


III.- PREPARAR INTRODUCCIONES QUE CAPTEN LA ATENCIÓN  DE LA AUDIENCIA.

Andy Bounds recomienda incluir  al comienzo de una presentación una referencia a:

1.- Lo que quiere la audiencia. Sus objetivos.

2.- Los motivos por los que lo quiere. Los beneficios que obtendrán si alcanzan esos objetivos.

3.- La forma en que podemos ayudarles a alcanzar sus objetivos. Dejar claro que podemos hacerlo.

4.- Lo que queremos plantear.

El autor pone como ejemplo el caso de una actualización sobre una reestructuración en una organización. La introducción podría ser la siguiente: “He recibido distintas peticiones vuestras para que seamos más claros al transmitir información sobre el seguimiento de los cambios recientes (lo que la audiencia quiere, para que podamos realizar nuestro trabajo con mayor confianza y eficiencia (los motivos). En esta reunión vamos a tratar ese tema (la ayuda) y para ello voy a informaros de los resultados de los últimos cambios que hemos realizado”(lo que queremos plantear).

IV.- HACER PRESENTACIONES QUE IMPRESIONEN. 

Bounds propone utilizar la siguiente tabla como guía para preparar presentaciones que resulten atractivas:

Lo que las personas queremos (la teoría)
Las acciones que podemos tomar (la práctica)
Interactividad
·         Hacer preguntas
·         Emparejar o agrupar a los asistentes para discutir puntos clave
·         Pedir a otro compañero que presente parte de la sesión
Historias
·         Prepararlas con antelación. Ensayar y probar hasta que sean interesantes
·         Si funcionan, utilizarlas con distintas audiencias
Brevedad
·         Eliminar todo el contenido superfluo
Diversión
·         Juegos, concursos, humor
·         Pensar en lo que nos ha hecho disfrutar cuando hemos formado parte de una audiencia y utilizar algo similar
·         Implicar a las personas divertidas del equipo
Aprender algo nuevo
·         Investigar
·         Pensar en temas originales
·         Pedir consejo a los expertos
Buenos medios audiovisuales
·         Utilizar dibujos, gráficos, tablas, …, cualquier cosa que no sea sólo palabras
·         En caso de necesidad emplear  la ayuda de diseñadores profesionales
Lograr algo importante
·         Preparar la presentación enfocándola en sus intereses
·         Preguntar qué es lo que les está impidiendo progresar y ayudarles a eliminarlo.
Citas interesantes
·         Utilizar las citas que nos gustan y que pensamos que se adaptan al contenido de la presentación
·         Pedir que los colaboradores que seleccionen citas que les gusten
·         Siempre que sea posible añadir la historia que acompaña a la cita
Variedad
·         Comprobar que la presentación no es monótona. Insertar citas, gráficos, tablas, historias,...
·         Revisar la presentación y analizar en que momento se vuelve aburrida para introducir cambios
Escasez de texto en las diapositivas
·         Eliminar todas las palabras superfluas
·         Comenzar por una diapositiva en blanco en la que sólo incluiremos las palabras clave
Frases cortas
·         Dejar un espacio en blanco entre frases
Encabezamientos claros
·         Poner un encabezamiento en cada diapositiva o página
·         Utilizar palabras o frases que enganchen
Mínima información sobre los antecedentes
·         Preguntar a la audiencia sus preferencias sobre este tema
·         Acortar y sintetizar todo lo posible
·         Añadirla como anexo
Canal adecuado
·         Seleccionar el más apropiado para el mensaje que queremos transmitir aunque no sea el que utilizamos habitualmente
·         Preguntar a los receptores del mensaje cómo prefieren que se les informe
·         utilizar una combinación de canales
Relevancia
·         Preguntar con antelación qué contenidos espera la audiencia que abarque

Esta tabla no es exhaustiva pero supone un buen comienzo para empezar a preparar una presentación, teniendo siempre en cuenta que debemos procurar :

1.- Seleccionar las técnicas de comunicación que pensamos  que nuestra audiencia va a encontrar más interesantes (interactividad, historias,...).

2.- Identificar pequeñas acciones que podemos abordar para aplicar dichas técnicas ( hacer preguntas, escribir y preparar historias,...).

3.- Incorporar al menos una o dos de esas acciones a nuestro estilo de comunicación.