miércoles, 13 de mayo de 2015

REFLEXIONES SOBRE EL LIDERAZGO DE LOS FACULTATIVOS EN ESTADOS UNIDOS


En el boletín del 8 de mayo de Hospitals and Health Networks, Lee Ann Jarousse  plantea que se necesita el liderazgo de los facultativos para que los hospitales y sistemas de salud se transformen.
El compromiso de los profesionales es crucial para que los hospitales y sistemas de salud realicen la transición de un enfoque de volumen a uno de valor. Pero éste no es suficiente si éstos no ejercen el liderazgo y para ello necesitan contar con la formación adecuada para poder asumir las nuevas responsabilidades.
Según la autora, en el pasado los hospitales en Estados Unidos buscaban facultativos, con buenas habilidades clínicas que generasen un gran volumen de actividad. En el momento actual el foco se centra en los facultativos líderes que tengan excepcionales capacidades relacionadas con: la gestión de personas, la comunicación eficaz y la generación de confianza en equipos de trabajo. La formación en gestión y el conocimiento de los principios del liderazgo son ingredientes importantes para el éxito.
Los programas de desarrollo de liderazgo clínico se están centrando, por tanto, más en  las habilidades directivas relacionadas con las personas más que en las centradas en los aspectos financieros y de negocio.  John Combes, vicepresidente senior de la Asociación Americana de Hospitales, destaca la importancia de la inteligencia emocional y del conocimiento de uno mismo para liderar  y obtener cambios positivos en las organizaciones.
Las competencias que hacen que un individuo sea un buen médico no son las mismas que le hacen un gran líder, aunque en el núcleo de ser un buen líder médico está el ser un buen médico.
I.- Principales competencias para ser un buen médico:                           
1.- Conocimiento clínico. Se demuestra exhibiendo conocimiento a nivel de experto en ciencias biomédicas y en su aplicación a la atención al paciente.
2.- Cuidado del paciente. Facilitar los cuidados efectivos, apropiados y compasivos.
3.- Aprendizaje basado en la evidencia clínica y mejora continua. Permanentemente revisar y evaluar las prácticas clínicas relacionadas con la atención al paciente y asimilar y comprobar y asimilar la evidencia científica.
4.- Facilitar asistencia con criterios de coste efectividad. Promover la seguridad del paciente.
5.- Profesionalidad. Demostrar compromiso para asumir sus responsabilidades. Adherencia a principios éticos. Ser sensible a la diversidad.
6.- Habilidades interpersonales y de comunicación. Trabajar eficazmente con los miembros del equipo.
7.- Utilización de las tecnologías de la información para mejorar la asistencia al paciente.
II.- Competencias importantes  en una nueva generación de profesionales líderes:
Los facultativos, además de las competencias anteriormente expuestas, deben desarrollar y fortalecer las siguientes competencias para ser líderes eficaces al tiempo que la transformación del sistema de prestación de asistencia sanitaria se produce.
1.- Teoría de sistemas y capacidad de análisis. Identificar formas de mejorar la calidad y la seguridad de la atención  al paciente a través de una mayor coordinación asistencial y de la mejora de procesos.
2.- Utilización de las tecnologías de la información. Usar eficazmente dichas tecnologías para mejorar la calidad y la seguridad de la asistencia al paciente.
3.- Trabajo en equipos multidisciplinares, entendiendo y respetando las habilidades de los demás profesionales.
4.- Ampliación de los conocimientos relacionados con la gestión de la salud de la población, cuidados paliativos, gestión de recursos, economía sanitaria y legislación y políticas de salud.
5.- Habilidades de relación y de comunicación: potenciar este tipo de competencias para ser un verdadero integrante de un equipo. Demostrar empatía y comprensión de la diversidad cultural y económica. Ofrecer un servicio excelente a los pacientes y compañeros. Gestionar el tiempo adecuadamente. Potenciar las habilidades para gestionar los conflictos y facilitar un feedback adecuado del desempeño. Mejorar las habilidades asociadas  con la inteligencia emocional, el autoconocimiento y la gestión de las relaciones.


domingo, 10 de mayo de 2015

EL LENGUAJE DE LOS LÍDERES. EL PODER DE LAS HISTORIAS Y DE LAS SEÑALES QUE EMITIMOS


Kevin Murray, en su libro, “The lenguage of leaders. How top CIO´s communicate to inspire, influence and achieve results” , tras destacar la importancia de comunicar continuamente y del efecto inspirador de la escucha, como vimos en una entrada anterior,  destaca una serie de aspectos que colaboran para lograr una comunicación eficaz.

I.- Los líderes moldean el futuro. Generan cambios y cuestionan el estatus quo. Si no hay necesidad de cambio no se necesitan líderes. Para cambiar el futuro los líderes necesitan persuadir a los demás para que sigan su punto de vista, lo que implica que deben ser capaces de ARTICULAR UN PUNTO DE VISTA ATRACTIVO.

Un punto de vista, según Murray debe ser una expresión de lo que pensamos y creemos sobre el  mundo en el que nos movemos, describir cómo nos comportamos cotidianamente como resultado de esas creencias, resaltar los aspectos que consideramos importantes, los beneficios que se van a derivar de seguirlo  y tratar de movilizar a los demás para actuar de la forma que consideramos necesaria, en este caso,  como líderes.  Implica tener coraje y defender aquello en lo que creemos, al tiempo que intentamos captar a las personas para que sigan nuestra causa y actúen de forma diferente.
Hablar y apoyar con pasión nuestras creencias muestra a nuestros seguidores que tenemos una actitud moral y que somos merecedores de su confianza.  Les da la seguridad que necesitan para seguirnos.
Un punto de vista poderoso genera confianza, demuestra a los demás de dónde procedemos y les permite alinearse con nosotros. Si como líderes no lo tenemos conduce a una falta de claridad y a equipos paralizados. También, si no mostramos una conexión emocional con nuestra causa transmitimos un mensaje de falta de autenticidad.

II.- Otro aspecto que destaca Murray como muy importante a la hora de comunicar es tener en cuenta EL PODER DE LAS HISTORIAS. Éste se basa en que cuando escuchamos una historia nos convertimos en participantes activos de la misma. Una historia requiere que activemos nuestra imaginación para conocer los detalles, al tiempo que podemos percibir los sonidos y las emociones que se están transmitiendo. Distintas investigaciones han demostrado que sólo cuando las personas escuchan con el corazón y la mente y se enganchan con la historia utilizando su imaginación para co-crear la historia que están oyendo, consiguen que las ideas se enraícen y se alojen en su memoria. Las historias movilizan a las personas, si logran llegar al corazón la mente les seguirá.

Muchas de los mensajes que los líderes tienen que transmitir, desde marcar el camino, gestionar las expectativas, marcar y reforzar valores y revelar su auténtica personalidad abarcan aspectos intangibles que se exponen mejor con historias. Éstas, según Amelia Fawcett, tienen que estar basadas en experiencias reales y deben ser utilizadas con discreción, no se puede recurrir a ellas continuamente y de forma indiscriminada sin apoyarlas en datos. Las historias pueden ayudar a que las personas entiendan nuestros valores y quiénes somos y extraer conclusiones que influyan en su forma de actuar.

Las mejores historias son las que muestran conductas ejemplares de los profesionales. Cuando los líderes relatan esas historias están enviando señales poderosas a la organización sobre cuáles son los comportamientos que todos deben adoptar.

Murray distingue entre una historia que relata un incidente pleno de significado y una narrativa que consiste en el relato de una serie de hechos conectados. Para el autor el significado de una narrativa  se crea estableciendo que algo es parte de un todo, o que es la causa de algo más. Cuando las historias sobre acciones o hechos que afectan a los seres humanos se tejen en una narrativa se puede obtener un mayor significado.

Una narrativa estratégica necesita explicar los antecedentes, nuestra visión, nuestro propósito como líderes y cómo los profesionales pueden contribuir para alcanzar el propósito.

El autor propone cuatro tipos de historias   que los líderes pueden compartir:

1.- La historia sobre quién eres. Muestra a las personas una visión de quién eres como líder y con frecuencia se transmite utilizando un toque de humor. Los líderes sólo pueden conseguir que confíen en ellos si revelan distintas facetas de su personalidad que permitan que los demás conozcan cómo son. Admitir errores, describir lecciones o encuentros que han cambiado su vida, son áreas potentes en las que basar las historias.

2.- La historia sobre el futuro. Se centra en mostrar lo que se tiene que conseguir.

3.- La historia sobre la misión y los valores en el trabajo. Utilizando ejemplos, como hemos comentado, de profesionales que destacan por hacer lo correcto (en ocasiones los líderes pueden recurrir a historias sobre valores equivocados en el trabajo para resaltar las áreas que deben cambiar).
4.- La historia sobre el cliente y sus necesidades. Describe necesidades que deben ser cubiertas o facilita ejemplos sobre experiencias altamente satisfactorias o deficientes de los clientes.

Las buenas historias tienen personajes con personalidad, mostrarán un conflicto o reto, descrito con imágenes vívidas y tendrán un punto de inflexión, mostrarán no dirán.

Chris Satterthwaittepropone utilizar una fórmula sencilla para relatar una historia: Problema – Solución – Beneficio. Mantiene que toda historia contiene una fórmula básica:

a).- Problema: La princesa está en el torreón  donde nadie puede llegar a ella. Canta toda la noche para vencer su soledad.

b).- Solución: Un valiente príncipe escucha su mágica voz y decide hacer lo que sea necesario para llegar al torreón y liberarla.

c).- Beneficio: Después de vencer muchos peligros cabalgan juntos hacia un feliz futuro.

Nunca se debe contar una historia si no creemos en ella y no la hemos ensayado previamente. Debemos valorar antes de hacerlo si la audiencia está preparada para oírla o si es mejor presentar datos y analizarlos.
El principio fundamental que tenemos que tener en cuenta a la hora de seleccionar la historia es que tenga como objetivo el cambiar comportamientos y conseguir resultados. El primer paso es, por tanto, definir nuestro propósito y ya que las historias, en el mundo laboral, están diseñadas para provocar acciones, hay que tener éste muy claro. Debemos preguntarnos a quién queremos influir y qué queremos que haga, así como los beneficios que va a obtener para poder persuadirle al cambio. Finalmente tenemos que saber qué conclusiones queremos que saquen de la historia, sin hacer que éstas sean nuestro mensaje. Es mejor que la persona llegue a la conclusión que deseamos por sí misma.  

III.- ESTAR PENDIENTE DE LAS SEÑALES QUE EMITIMOS. Es el tercer aspecto que Murray considera fundamental.

Los líderes se encuentran bajo observación permanente. Independientemente de nuestras palabras nuestro lenguaje corporal puede anular todo lo que podemos intentar transmitir. Cada gesto envía una señal poderosa que puede minar o reforzar nuestro mensaje. Todo lo que hacemos es un ejemplo y todo comunica. Esto implica que los líderes deben ser conscientes de la necesidad de parecer, actuar y hablar como un líder las 24 horas del día.

Richard Gnodde, directivo de Goldman Sachs International mantiene que la comunicación de un líder se puede definir como todo lo que éste dice, hace, su conducta y su lenguaje corporal. Según él “Los buenos líderes saben instintivamente cuando hablar, cuando callar y cómo comportarse. Las personas siempre miran hacia arriba buscando señales y los líderes siempre han estado en una pecera. Ésta es más transparente que nunca en la actualidad debido a internet que permite un escrutinio las 24 horas del día”.

Murray destaca los siguientes mensajes negativos que los líderes pueden enviar a sus profesionales cuando no son conscientes de su lenguaje facial y corporal:

1.- Falta de confianza en un colaborador.

2.- El grado en que el líder acepta y tiene en cuenta los sentimientos de sus profesionales.

3.- La aceptación implícita de comportamientos inadecuados.

4.- Sus propios sentimientos negativos sobre un tema.

5.- Su falta de compromiso con una actuación determinada.
1  
El autor plantea que:

a).- Nuestras actuaciones y lo que dejamos de hacer, las preguntas que hacemos y cómo actuamos son formas de comunicación.

b).- No existe nada más corrosivo que decir una cosa y hacer la contraria.

c).- Nuestras acciones deben ser un modelo de lo que queremos conseguir. No podemos demandar cosas que no estamos preparados para hacerlas nosotros.

d).- Los líderes que verdaderamente aman lo que hacen y  lo demuestran en todo lo que hacen y en cada expresión consiguen un enorme efecto de contagio.

e).- Los grandes líderes transmiten positividad y optimismo y con frecuencia lo hacen a través de sonrisas o caminando con energía o manteniendo un porte erguido. Mantener contacto visual y sonreír son dos señales faciales poderosas que pueden obrar milagros. El contacto visual estimula la comunicación y transmite calidez e interés y ayuda a generar credibilidad. Sonreír hace que nos perciban como amables y accesibles, hace que las personas se sientan cómodas con nosotros y que estén dispuestas a escucharnos mejor. Los gestos potencian el efecto de nuestras palabras. La ausencia de ellos nos hacen parecer rígidos y aburridos. La forma de hablar manda señales, también, por ejemplo los oradores aburridos no varían el tono de su voz, no utilizando ninguna inflexión en la misma.

f).- Debemos aprender a canalizar nuestras emociones para poder utilizar el lenguaje corporal para reforzar nuestros mensajes. Un líder que transmite tranquilidad, aún en situaciones de tensión está mandando el mensaje de que no hay que tener pánico y que existen soluciones.

g).- Ser visible y accesible es una señal poderosa de integridad y facilita la conexión con los demás.

h).- Estar alerta ante el poder destructivo de los metamensajes. Éstos son los mensajes no verbales, implícitos que emitimos inconscientemente cuando nos comunicamos. Su significado puede ser tan poderoso que puede llegar a anular a lo que queremos decir y hacer que nuestra audiencia interprete lo que decimos de forma muy diferente. Por ejemplo, muchas personas pueden comenzar una frase con “Con todos mis respetos,…”para continuar con una crítica.

Los metamensajes pueden eliminar  la confianza y las actitudes abiertas en los lugares de trabajo. Por ejemplo la palabra “pero”, si decimos a alguien que su idea es buena pero,….., hemos anulado la alabanza y la persona se va a quedar sólo con lo que ha escuchado tras “pero”  y pensará que su idea realmente no es buena. Murray recomienda decir:” Esa es una gran idea y que te parece añadir esto”.
i).- Las acciones simbólicas transmiten mensajes que permanecen. Hay que reconocer a las personas que destacan y que están haciendo las cosas bien.


miércoles, 6 de mayo de 2015

CURSOS ON-LINE GRATUITOS. 2ª QUINCENA MAYO


Entre los cursos on-line gratuitos que organizan universidades de prestigio en la segunda    quincena de mayo tenemos:

CIENCIAS DE LA SALUD:

“MATHEMATICAL BIOSTATISTICS BOOT CAMP 2 ”, organizado por Johns Hopkins University, comienza el próximo 18 de mayo.

UNDERSTANDING AND IMPROVING THE US HEALTHCARE SYSTEM , organizado por la Universidad de Michigan, comienza el próximo 18 de mayo.

“WHAT MATTERS:UNDERSTANDING MENTAL HEALTH”, organizado por London Southbank University, comienza el próximo 18 de mayo.

DETERIORATING PATIENT:ASSESSMENT, RECOGNITION AND MANAGEMENT ”, organizado por London Southbank University, comienza el próximo 18 de mayo.

“THE IMMUNE SYSTEM: NEWDEVELOPMENTS IN RESEARCH - PART 1 ”, organizado por la Universidad de Osaka, comienza el próximo 28 de mayo.

GESTIÓN DE EMPRESAS Y COMPETENCIAS DIRECTIVAS:


“INITIATING AND PLANNING PROJECTS”, organizado por  la Universidad de California, comienza el próximo 18 de mayo
“BUSINESS AND ITS ENVIRONMENT: AN OVERVIEW OF BUSINESS AND THE ROLE OF FINANCE IN BUSINESS”, organizado por Open Education Consortium, comienza el próximo 18 de mayo.

“CRITICAL THINKING IN TODAY'S COMMUNICATION”, organizado por Maastrich School of Management, comienza el próximo 18 de mayo.


 “HIGH-IMPACT BUSINESS WRITING”, organizado por la Universidad de Maryland tiene abierta la inscripción
“ESTRATEGIA COMPETITIVA”, organizado por la Universidad Ludwig Maximilian de Munich, tiene abierta su inscripción.

domingo, 3 de mayo de 2015

PREGUNTAS QUE TODO LÍDER NOVEL DEBE HACERSE


John C. Maxwell, en su libro “Good leaders ask great questions”, que estamos comentando, plantea que todo profesional que aspira a ser líder o va a comenzar a tener responsabilidades directivas debe hacerse las siguientes preguntas:

I.- ¿CÓMO PUEDE UN LÍDER NOVATO ESTABLECER SU VISIÓN Y CONSEGUIR QUE SEA ACEPTADA?

El líder quiere que sus colaboradores adopten inmediatamente su visión y si no tiene experiencia previa se puede encontrar con un fracaso. En lugar de preguntarse la razón por la que no la acepten debería preguntarse cómo puede construir su credibilidad.

Sin credibilidad, no nos van a seguir  y para ello tenemos que lograr que confíen en nosotros, lo que conseguiremos a través de nuestro carácter y competencia. 

Cuando nos incorporamos a un puesto directivo la confianza temporal que vamos a recibir va a depender de varios factores, tales como la cultura de la organización, la credibilidad de nuestro predecesor, la influencia de los que nos han nombrado para ese puesto. Si la cultura y el entorno son negativos los profesionales pueden asumir que no vamos a ser buenos líderes y ofrecernos escasa confianza. En un entorno más positivo éstos pueden ser más abiertos y estar dispuestos a concedernos el beneficio de la duda durante un periodo que puede alcanzar los seis meses. Durante este tiempo estaremos siendo observados para comprobar la congruencia entre lo que decimos y hacemos. Si demostramos carácter y competencia nuestra credibilidad irá ganando puntos y nuestra influencia crecerá.

Para demostrar competencia Maxwell recomienda:

a).- Trabajar duro. No existe sustituto para una sólida ética de trabajo. Las personas respetan al que se esfuerza y trabaja duro.

b).- Tener una visión. Como nuestras decisiones afectan a nuestro equipo tener en cuenta la meta a alcanzar y establecer prioridades es doblemente importante.

c).- Demostrar excelencia. Cuánto mejor hagamos nuestro trabajo más credibilidad obtendremos.

d).- Alcanzar la meta. Los buenos líderes logran los objetivos y consiguen completar las tareas.

Para demostrar nuestro carácter en poco tiempo podemos:

1.- Preocuparnos por las personas a las que lideramos. Cuando se incorpora un nuevo líder sus colaboradores se preguntan: ¿Se preocupará por mí?, ¿Me ayudará? Y ¿Puedo confiar en él? Si nos preocupamos por los demás y lo demostramos serán capaces de percibir nuestro buen carácter.

2.- Hacer las cosas correctamente. Como los líderes novatos quieren impresionar a sus equipos en ocasiones tratan de ocultar sus errores. Esto es lo contrario de lo que deben hacer. Si las cosas no salen como queríamos los líderes deben a sus colaboradores una explicación y una disculpa. Puede resultar doloroso pero refuerza su  credibilidad y si pueden corregir el error los resultados serán todavía mejores.

3.- Decir la verdad. Cuando existe una consistencia entre las acciones y las palabras de los líderes, sus seguidores saben que se puede confiar en ellos. La honestidad añade integridad a la visión. Las personas aprecian la sinceridad aunque las verdades sean duras de aceptar.

II.- ¿CÓMO DETERMINAR NUESTRO POTENCIAL DE LIDERAZGO?

El autor aconseja que examinemos nuestra capacidad en cuatro áreas para valorar si ya ha llegado el momento de liderar:

1.- Considerar las necesidades que detectamos. El liderazgo tiene que comenzar con una necesidad no por un deseo de ocupar un puesto de liderazgo. Algunas veces las personas ven una necesidad y despierta algo dentro de ellos: una pasión. Si detectamos una necesidad y sentimos un deseo fuerte de hacer algo para solucionarla y nos mueve a la acción es una señal de que tenemos el potencial para liderar en esa área.

2.- Estar dispuesto a utilizar nuestras habilidades naturales para ayudar a los demás. Tenemos talentos y  habilidades que podemos usar para ayudar a las personas. Es nuestra responsabilidad el llegar a conocer cuáles son y desarrollarlas. Tendemos a liderar naturalmente en las áreas para las que estamos dotados y tenemos talento. Una vez las hayamos detectado y potenciado estaremos en disposición de  utilizarlas  para ayudar a los miembros de nuestro equipo.

3.- Aprovechar al máximo nuestra pasión. Un signo positivo es si sentimos cómo crece nuestra pasión cuando empezamos a ayudar a los demás en áreas que consideramos importantes.  La pasión en un líder resulta atractiva para sus colaboradores. Éstos suelen estar más dispuestos a seguir a líderes apasionados.

4.- Desarrollar nuestra influencia. Si queremos liderar debemos persuadir a los demás para que quieran trabajar con nosotros.

III.- ¿CÓMO PUEDO DESCUBRIR CUÁL ES MI PROPÓSITO CENTRAL COMO LÍDER?

 Maxwell piensa que todos deseamos encontrar aquello por lo que daríamos la vida, porque es lo que va a darle un sentido. Este hecho es especialmente importante en el caso de los líderes porque su propósito va a afectar no sólo a su vida sino, también, a los que dependen de él. Pero descubrir cuál es lleva tiempo y el primer paso consiste en conocernos a nosotros mismos. Debe estar construido sobre nuestras fortalezas por lo que tenemos que conocerlas y potenciarlas, hasta que sintamos que “hemos nacido para hacer esto”.

El autor recomienda que si encontramos dificultades para descubrir cuál es nuestro propósito nos debemos preguntar:

a).- ¿Qué me hace cantar? La respuesta nos dirá que es lo que nos brinda alegría.

b).- ¿Qué me hace llorar? La respuesta nos transmite qué es lo que nos llega al corazón.

c).- ¿Qué me hace soñar? La respuesta revela que es lo que despierta nuestra imaginación.

d).- ¿Qué me hace destacar? La respuesta nos dice cuáles son nuestras fortalezas.

e).- ¿Qué me hace ser diferente? La respuesta revela lo que nos hace ser especiales.

Cuánto mejor nos conozcamos y seamos honestos con nosotros mismos mayores éxitos tendremos como líderes.

IV.- SE DICE QUE PARA SER LÍDER ES NECESARIO SER PREVIAMENTE UN BUEN SEGUIDOR. SI ESTO ES CIERTO ¿EN QUÉ MOMENTO UN SEGUIDOR SE CONVIERTE EN LÍDER?

Esta pregunta muestra un error frecuente sobre el liderazgo y sus seguidores, ya que se asume que se es una cosa u otra y la realidad demuestra que todos en algún momento somos líderes o seguidores en alguna de las facetas de nuestra vida. Los mejores líderes saben lo que es seguir las directrices de otro  y han aprendido cómo hacerlo bien antes de empezar a liderar.

Aristóteles decía: “El que quiera aprender a liderar deberá primero aprender a obedecer”. Los buenos seguidores añaden valor a la organización ya que se esfuerzan para hacer que su equipo y su organización sean mejores. Si queremos ser buenos líderes debemos aprender a comprender a los seguidores y no olvidar lo que supone “estar en sus zapatos”.

V.- SOY UN POCO INTROVERTIDO Y CREO QUE EL SER UN POCO MÁS ABIERTO ME AYUDARÍA A SER UN LÍDER. ¿CÓMO PUEDO ACEPTAR MI PERSONALIDAD AL TIEMPO QUE PROCURO IMPULSAR MIS RELACIONES CON LOS DEMÁS?

El liderazgo implica trabajar con las personas y esto puede ser más complicado para los introvertidos, pero no los descarta como buenos líderes, Gandhi, Lincoln, Bill Gates,… son introvertidos.

El autor recomienda que para conectar con los demás hay que:

1.- Comprender la importancia de relacionarse con los demás. Existen pocas cosas que tengan más valor en la relación líder-seguidor que la conexión para que este último sienta que el líder se preocupa por él.

2.- Conectar con los demás utilizando las fortalezas. Para ello es muy importante:

a).- Tener sentido del humor y reír.

b).- Ser auténtico en todas las situaciones y no enseñar nada en lo que no se crea.

c).- Tener seguridad y confianza. Creer en nosotros y en las personas.

d).- Ser sencillo. No intentar impresionar a nadie.

e).- Tener esperanza y transmitirla a los demás.

3.- Pedir feedback a los buenos líderes. Stephen Covey decía: “Se necesita humildad para buscar feedback. Se necesita sabiduría para entenderlo, analizarlo y actuar en consecuencia”.

VI.- ¿QUÉ ES LO PRIMERO QUE UN LÍDER DEBE HACER CUANDO SE INCORPORA COMO RESPONSABLE DE UN EQUIPO QUE DESCONOCE?

Maxwell propone para “entrar con buen pie” y encauzar al equipo hacia el éxito:

1.- Fortalecer las relaciones. La forma más rápida de hacerlo es procurando conocer y entender a cada persona del equipo y cuáles son sus aspiraciones.

2.- Ganar la confianza de los miembros del equipo. No se puede liderar un equipo sin ella. Las personas deben sentir que su líder es creíble y de confianza.

3.- Asignar las tareas de acuerdo con las competencias de cada miembro del equipo y dónde puedan aportar más valor. Para ello es necesario conocer las fortalezas y debilidades de cada uno de ellos.

4.- Transmitir criterios claros sobre las metas y el desempeño esperado. No conocer lo que se espera de nosotros genera confusión y desmotivación.

5.- Ajustar las tareas a las capacidades. Daniel Pink dice: “Una fuente de frustración en el trabajo es el desajuste entre lo que las personas deben hacer y lo que pueden hacer. Cuando lo que deben hacer excede sus capacidades el resultado es la ansiedad. Cuando es muy inferior el resultado es aburrimiento. Pero cuando el ajuste es el correcto los resultados pueden ser gloriosos”.

VII.- ¿CÓMO PUEDO ENCONTRAR EL EQUILIBRIO ENTRE LIDERAR A MI EQUIPO Y SER PRODUCTIVO?

El liderazgo es con frecuencia el resultado de que una persona sea productiva. Esta es una de las razones por las que los demás pueden desear seguirnos. Si somos buenos en lo que hacemos las personas motivadas querrán conocer la causa y nos observarán y aprenderán de nosotros. Estarán dispuestos a seguir nuestras directrices porque pensarán que así ellos también podrán ser mejores. Con frecuencia el liderazgo comienza en ese momento. El problema con las personas altamente productivas es que los demás pueden pedirle ayuda y hacerlo requiere tiempo con lo que su productividad se puede reducir.

Es el momento en el que hay que empezar a delegar tareas. Las preguntas que podemos hacernos para seleccionar cuáles pueden ser delegadas son:

1.- ¿Qué es lo que tengo que hacer personalmente? Algunas tareas no pueden ser delegadas y están son las que deben ser consideradas prioritarias para nosotros.

2.- ¿Qué es lo que aporta un mayor valor a la organización? Algunas de las cosas que hacemos son las que aportan un mayor valor a la organización porque son las aquellas en las que utilizamos nuestras mayores fortalezas. Éstas se encuentran en nuestra zona de producción y no deben ser delegadas.

3.- ¿Qué es lo que me recompensa a nivel personal? Hay tareas que disfrutamos cuando las ejecutamos. Si originan un retorno alto las debemos mantener y en caso contrario abandonar. Si queremos ser productivos debemos intentar disfrutar con las tareas que aporten un mayor valor y disciplinarnos para hacerlas.  

4.- ¿Qué beneficios van a obtener los colaboradores de la delegación? La asunción de tareas por parte de éstos les va a permitir crecer al asumir nuevas responsabilidades.

Maxwell recomienda que nos hagamos las siguientes preguntas antes de delegar:

a).- ¿Exactamente qué hay que hacer?

b).- ¿Por qué tiene que hacerse?

c).- ¿Cuándo tiene que hacerse?

d).- ¿Quién es el mejor para hacerlo?

e).- ¿Qué grado de excelencia se pretende alcanzar? No todas las tareas son iguales, por ejemplo lavar un coche no requiere la misma precisión que una operación de neurocirugía.

VIII.- ¿CÓMO PUEDO SER UN LÍDER FUERTE Y NO ESTAR SIEMPRE PREOCUPADO DE NO DAÑAR LOS SENTIMIENTOS DE LOS DEMÁS O POR LO QUE LOS DEMÁS PIENSEN DE MI?

Si estamos excesivamente preocupados por lo que los demás puedan pensar de nosotros no podremos ser buenos líderes. Debemos centrarnos en lo que es mejor para la organización y no en lo que es mejor para nosotros. Para ser un líder eficaz tenemos que escuchar a los que nos rodean y considerar sus pensamientos e ideas pero hacer lo que es adecuado para los profesionales y para la  organización en su conjunto de acuerdo con nuestros valores personales y los estándares más elevados.

IX.- ¿CÓMO PUEDE UN LÍDER EMERGENTE ADQUIRIR SEGURIDAD EN SÍ MISMO?

El autor propone  las siguientes sugerencias:

1.- Pasar tiempo con personas que nos ayuden a adquirir seguridad y confianza. En ocasiones la falta de confianza en nosotros y en nuestras habilidades es ocasionada por pasar mucho tiempo con personas que se dedican a aniquilar nuestra autoestima. Tenemos que buscar personas que nos animen, que crean en nosotros y que  nos ayuden a crecer.

2.- Encontrar la forma de lograr algunos éxitos y recordar pasadas victorias.

3.- No compararnos con los demás y centrarnos en ser lo mejor que podamos llegar a ser.


4.- Especializarnos hasta que seamos especiales. Para ganar confianza en nosotros mismos debemos conseguir ser excelentes en algo. Si nos especializamos en algo basado en nuestras fortalezas más destacadas no sólo aportaremos valor a nuestro equipo sino que también creer en nosotros será más fácil.